Cáncer Opus Sinistrum
Autor: Felipe J. Piñeiro
Ha llegado a mis manos la última obra de Felipe J. Piñeiro. Una vez leído el libro del poeta ferrolano de nacimiento y leonés de corazón, quisiera comentar lo que me ha transmitido su lectura. Todo lo que voy a citar posteriormente es mi opinión personal, y creo que objetiva, dado que no tenía información previa de su obra y desconozco al autor.
Cáncer Opus Sinistrum (Ediciones La Crítica-2025), con esa palabra simple que conlleva en su interior un fondo de sufrimiento, titula el escritor y poeta su último poemario, prologado por Vicente Muñoz Álvarez.
Según he podido deducir del propio libro, los poemas que contiene fueron concebidos en la etapa en que la vida giró su ruleta para regalarle el premio de una catarsis en la que descubre la profundidad humana, pese a la muerte de su padre. Dicha pérdida, creo que ha podido ser —por cierto— desaliento en el vaivén de sus tristes emociones.
En las diferentes partes del libro he intentado recabar los hallazgos más íntimos que recalca el poeta: una soledad reflexiva deseada, así como la otra cara de la misma, en la que el autor reclama el aliento de alguien a su lado.
En Del Ayer —bajo mi punto de vista— el poeta hace alusión a un añorado pasado que forma parte del anterior Felipe. Esto debió provocar un gran tropiezo en su vida, en su día a día, y le alejó del abismo social en el que se desenvolvía, hasta encontrar la calma en la enfermedad, que desembocó en reflexión y en una consciencia diferente, tanto en lo personal como en el aspecto afectivo.
Otro de los temas tratados en el libro —concretamente en Del Hoy— es la apariencia del entorno. Ese disfrazado entorno al que, cuando se le cae la careta, muestra la carne; la verdad de lo que es. Esto provoca en Felipe la decepción de lo que fue su pasado. Como consecuencia, en la actualidad filtra, a través de un colador, la supuesta autenticidad de los demás.
Según mi opinión, en Cáncer, el nuevo Felipe, autor forjado a golpes de martillo; moldeado por los acontecimientos de antaño, sabe ahora que ese mismo dolor no desaparece con los fármacos, sino con una lucha constante que le hará encontrar la luz verdadera; la esperanza en un camino sembrado de bombas y trampas ocultas. Para así, poder llegar a la cima tras todo el tránsito relatado anteriormente.
En definitiva, Cáncer Opus Sinistrum, es un poemario escrito en primera persona, altamente recomendable, en el que los sentimientos se pueden tocar con la yemas de los dedos. Sin embargo, el lector debe saber que no será una lectura agradable, porque la mayoría de las personas pueden empatizar con el autor y, de ese modo, identificarse con las vivencias del mismo.