María Jesús González-Espejo, testigo de las inundaciones
María Jesús González-Espejo, propietaria de la casa rural La Madrigata en Revilla (La Cepeda), vivió en primera persona la crecida del río Tuerto tras el alivio del pantano de Villameca. Encontró la alerta roja en internet por su propia cuenta. Avisó al alcalde. El alcalde acudió. Y entre todos salvaron la casa. Ahora reclama que la información llegue antes, automatizada, y que los vecinos estén formados para actuar solos cuando llegue el momento.