Emotiva despedida a José María Fernández, víctima de la tragedia ferroviaria de Adamuz
León vivió este domingo una jornada de profundo dolor con el entierro de José María Fernández, uno de los dos leoneses que perdieron la vida en el trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en Adamuz, Córdoba.
La iglesia de Trobajo del Camino se llenó de familiares, amigos y vecinos, todos unidos para rendir un último homenaje a quien fue una figura muy querida en el municipio.
El accidente, que implicó la colisión entre un tren Iryo y un AVE, se ha cobrado la vida de 45 personas, mientras que otras 126 precisaron asistencia sanitaria. La noticia del fallecimiento de José María conmocionó a la comunidad leonesa, generando muestras de apoyo y solidaridad hacia su familia.
Un hombre muy cercano a su entorno
José María Fernández, de 53 años, trabajó como conductor de camión y gruista hasta su jubilación. Estaba casado y era padre de dos hijos, de 22 y 20 años. Quienes le conocieron destacan su carácter cercano y afable, así como su implicación en la vida familiar y social de su entorno.
El funeral se celebró este domingo a las 12:15 horas en la parroquia de Trobajo del Camino, en un acto marcado por la emoción contenida y el respeto hacia la intimidad de la familia. La capilla ardiente estuvo instalada previamente en la sala 10 del tanatorio de Eras de Renueva, donde numerosos vecinos acudieron a dar el último adiós.
Un vacío notable
La pérdida de José María Fernández, junto con la de Julio Rodríguez, la otra víctima leonesa del accidente, ha dejado un vacío notable en el tejido social local. Vecinos y allegados se congregaron en la iglesia y en las calles adyacentes en una muestra colectiva de duelo, recordando con respeto la vida y el legado del fallecido.