Más de 30 minutos de espera por una ambulancia durante el concierto de Panorama
La celebración del concierto de la Orquesta Panorama en Astorga durante la noche del miércoles 26 de agosto terminó poniendo a prueba la capacidad de respuesta sanitaria ante una emergencia. Es la denuncia de la Delegación Territorial en León de la Asociación Nacional de Formadores de Emergencias (Asforem) y el Equipo Multidisciplinar de Emergencias, Riesgos y Gestión de Crisis (Emerge) han trasladado su preocupación por la planificación del dispositivo de riesgo previsible (DRP), al constatar que el evento no disponía de una ambulancia asistencial destinada específicamente a atender las incidencias que pudieran producirse entre los asistentes.
La atención sanitaria a un hombre durante el concierto de la Orquesta Panorama celebrado el miércoles 26 de agosto en Astorga ha puesto el foco sobre la cobertura sanitaria de los dispositivos de riesgo previsible (DRP). La Delegación Territorial en León de la Asociación Nacional de Formadores de Emergencias (Asforem) y el Equipo Multidisciplinar de Emergencias, Riesgos y Gestión de Crisis (Emerge) denuncian que el evento no contó con una ambulancia asistencial contratada específicamente para atender las posibles emergencias dentro del recinto.
Astorga, localidad que supera los 10.000 habitantes, esperaba una importante afluencia de público con motivo de la actuación. Según el comunicado difundido por ambas organizaciones, el espacio disponía de "diversas entradas y salidas bien ubicadas", pero, pese a ello, el Ayuntamiento de Astorga y la organización del concierto "no contaron con la contratación de un servicio de ambulancias" para cubrir el dispositivo de riesgo previsible.
El episodio sanitario registrado durante la noche permitió comprobar las consecuencias prácticas de esa ausencia de medios preventivos.
Primeros auxilios antes de la llegada de la ambulancia
Durante el desarrollo del concierto se produjo una emergencia que afectó a "un varón de mediana edad" situado en las proximidades del lugar donde se encontraban los integrantes de Asforem y Emerge.
Ante la ausencia de una unidad sanitaria en el propio evento, los miembros de estas organizaciones fueron "los primeros en prestar las primeras atenciones sanitarias" al afectado. Al mismo tiempo, solicitaron al Centro de Emergencias Castilla y León 112 el desplazamiento de una ambulancia de soporte vital básico (SVB).
La primera espera alcanzó los 15 minutos sin que la unidad hubiera llegado al punto requerido. En ese momento apareció un binomio de la Policía Local de Astorga que se interesó por la situación y recibió información sobre lo ocurrido.
Uno de los agentes volvió entonces a "comisionar el servicio de ambulancia". Desde el 112 se comunicó que la unidad tardaría "entre 10 y 15 minutos" en desplazarse hasta el lugar.
Una segunda espera prolonga la asistencia
Transcurrido nuevamente ese intervalo, la ambulancia todavía no había llegado. El mismo agente de la Policía Local volvió a contactar con el Centro de Emergencias Castilla y León 112 para reclamar la asistencia.
Tras este segundo requerimiento, la unidad sanitaria terminó llegando al punto indicado después de una espera total de "poco más de 30 minutos", según el relato de Asforem y Emerge.
La organización precisa que la emergencia atendida no parecía inicialmente revestir una gravedad elevada, pero utiliza el episodio para plantear las consecuencias que podría haber tenido una situación sanitaria de mayor gravedad.
"Esta urgencia no parecía nada grave a simple vista, pero, ¿y si llega a haber sido algo grave?, ¿qué hubiera pasado?", plantea el comunicado.
Reclaman una ambulancia dentro del dispositivo
El principal cuestionamiento de Asforem y Emerge se dirige a la planificación previa del acontecimiento. Las organizaciones consideran que, dadas las características del concierto y la previsión de público, el dispositivo debería haber dispuesto de una unidad sanitaria en el propio lugar.
"Un dispositivo de riesgo previsible (DRP) como ha sido el ya descrito en párrafos anteriores", señala la nota, debería haber contado con "un mínimo de una ambulancia asistencial en el lugar".
La reclamación se fundamenta en la necesidad de que los recursos sanitarios estén disponibles de manera inmediata cuando se celebra una actividad que concentra a un número elevado de personas.
El objetivo de disponer de una ambulancia dentro del dispositivo es reducir los tiempos de respuesta y evitar que una emergencia producida en el recinto tenga que depender de la disponibilidad de una unidad que se encuentre fuera del evento.
La Policía Local actuó ante la demora
La actuación del binomio de la Policía Local de Astorga adquiere especial relevancia dentro del relato difundido por las organizaciones. Los agentes se acercaron al lugar al comprobar que se estaba produciendo una emergencia sanitaria y colaboraron en las gestiones para conseguir el desplazamiento de la ambulancia.
Asforem y Emerge han querido diferenciar esta actuación de las carencias que denuncian en la planificación del dispositivo y expresar su reconocimiento a los policías que intervinieron.
En su comunicado trasladan "las gracias por la ayuda y colaboración" al binomio de la Policía Local de Astorga, así como al Centro de Emergencias Castilla y León 112.
Reconocimiento a los técnicos sanitarios
El agradecimiento también se dirige a los profesionales sanitarios que finalmente acudieron al lugar.
Las organizaciones reconocen la labor del "binomio de Técnicos en Emergencias Sanitarias (TES)" que se desplazó hasta el punto indicado para atender al paciente.
Una vez allí, los técnicos procedieron a "evaluar y trasladar al paciente para su posterior valoración".
El episodio concluyó así con la intervención sanitaria requerida, pero deja sobre la mesa el debate sobre la necesidad de contar con recursos asistenciales propios en los dispositivos de riesgo previsible vinculados a acontecimientos multitudinarios.
La prevención como clave ante los eventos multitudinarios
El caso registrado durante el concierto de Panorama en Astorga pone de manifiesto la diferencia entre disponer de asistencia sanitaria preventiva en el recinto y tener que activar recursos externos una vez producida la emergencia.
La situación obligó a recurrir al 112, esperar inicialmente 15 minutos, realizar un segundo requerimiento después de una nueva espera de entre diez y quince minutos y aguardar finalmente algo más de media hora hasta la llegada de la ambulancia.
Para Asforem y Emerge, el hecho de que la atención finalmente pudiera completarse no elimina la necesidad de revisar la planificación de este tipo de acontecimientos. La organización insiste en que un dispositivo de riesgo previsible debe anticipar las posibles emergencias y contar con los medios necesarios para responder ante ellas.
El incidente ocurrido en Astorga deja así una reclamación concreta: que los eventos con una importante concentración de público incorporen "un mínimo de una ambulancia asistencial en el lugar" para garantizar una primera respuesta sanitaria inmediata.