Expediente CH/1-20 /1944 del "3´E" ¿desaparecido?
Volvemos al nuevo año, al mes de comienzo en enero donde su día número 3 parece seguir fijo sobre unos hechos. Decíamos sobre el “3´E”, lo siguiente : “Cuando ya, de tiempo en tiempo, se consultan, a veces ocasionalmente, las varias descripciones a las que se ha podido llegar, por alcance informal, e incluso recabando de aquí y de allá, sobre los hechos del “3’E”, asoma `el todo´ completo y denso, y como impresión subjetiva, se configura y teatraliza, así es sí así parece, desde nuestra particular observancia ciudadana y no profesional, en una especie bloquista del indisimulado embarullado agolpamiento de una escalada de hechos, que, cuasi autogenerada y reguladamente, se van reconvirtiendo en sucesos, de un escenario que parece plagado de cuánticos asociados infortunios (incluso concatenados secuencialmente)”.
Tal nos parece es asi que, despues de las consultas a nivel meramente ciudadanos que hemos efectuado, en lo referente al “3´E” de Torre del Bierzo (1944), el asunto queda como algo que acontece en tal lugar, en la provisión ocasional que alguien (¿persona y/o grupo?), verosimilmente pudiera haber ejercitado en atención a unas previas contingencias que hubieran acaecido, y sobre la que, y en principio,pudiera ser que no se previera el tamaño, de amplia magnitud, de lo que después terminó acaeciendo, así como la complejidad, sobrevenida por los propios hechos, de todo lo que se desarrolló, aconteció y tuvo lugar.
Nos ha parecido, al solo nivel ciudadano en que nos desenvolvemos y sin animo en modo alguno de sentar postura y/o cátedra, que el conjunto de las informaciones,que pueden haber sido muy prolijas de obtener, pueden glosar el acontecimiento, pero el mismo se vectoriza en la forma /modo/manera en que aparece “el taponamiento de los conductos de los frenos”, conduciendolo ya, en situación que asoma, con parecer inexorable, hacia el origen no causal de lo acontecido en el “3´E”, para dejar ya la estela de tragedia, en y tras el accidente, para pasar a la conceptualización de sí igualmente tragedia, pero dando paso al proceder del origen no causal en su comienzo.
El año 1944 es, que sí que es, siéndolo no sólo y únicamente a la medida cercana de la proximidad de un lugar (Torre del Bierzo), de tres Comarcas Naturales (La Maragatería, La Cepeda y El Bierzo), de una provincia ( la de León), de una regionalidad española (la tri provincial Regionalidad Leonesa) o del Estado Español [-.- de aquellos momentos, siendo comandado, en la Jefatura del Estado, por el ciudadano español Franco Bahamonde Salgado Araujo y Pardo de Andrade (D. Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo) -.-] y en una Nación (la Nación Española, con sus significadas [15] regionalidades españolas). Obviamente estamos, en tal año de 1944, en el desarrollo de la II Guerra Mundial y el territorio español, nos guste o no nos guste, es enmarcado dentro de las acciones y contraacciones de los interviniente en tal conflicto bélico
En aras de esa vía predicha, la del “conflicto bélico mundial” ( que va del 1-9-1939 al 2-9-1945), ya hemos indicado que: “En el hecho del “3´E”, tras someras relecturas, se apunta a que, puede que con y/o por todas sus cosas, tales que impresionadamente asoman fluyendo casi por sí solas y que, por mor ( en atención las descripciones cotejadas) de lo que en trasmisión auspicia y/o quiere (¿intencionadamente?) pasar a ser `el exponente descriptor´, véase sino, de la pura y estricta casualidad, cuando de forma veraz han tenido: [1°] Oportunidad logística, [2º] Ocasión técnica propicia, [3°] Escogido lugar geográfico, [4º] Concomitancia temporal, [5º] Imponderables colaterales, [6º] Ambientación procesual integral y [7°] Doloroso pronunciamiento grave”. O sea: no estabamos aislados en modo alguno y aquí (en España y en la Regionalidad Leonesa), y con atención a todas las presunciones, se desarrolló también, y por claros indicios descritos, situaciones de episodios participativos relacionados con la II Guerra Mundial.
Todo son las suspicacias, tras lo del taponamiento (¡! no casual¿?) de los los conductos de los frenos, que parece atestiguaron los investigadores del hecho, y ello parece abundar sobre la consideración formulativa del mismo. Ya que: “ Tenemos que el “3’E”, año tras año, es un parecer que anotamos, da la impresión (¿sólo la impresión?) que vuelve a resurgir, en cada comienzo de la nueva anualidad tras el fin de año, como si fuera una parte más, en el paisaje escénico maragato/cepedano/berciano y leonés regional ambiental, de un relato que imaginativamente ‘da a incompleto’ y puede, en un tal vez, que asemeje como ‘hasta inconcluso’, ya que, aún describiendo siempre “lo que sí que pasó”, no se vislumbra el que termina de cuajar a completitud y, con plenitud de sazón, ‘llegar a cogüelmo’, tal que satisfaga, a la vez que explique (en y por todos y cada uno de sus recovecos), la dimensionalidad de un todo que, al menos, supuesta y presumiblemente, se enmarca más amplio”.
O sea, y desde lo anterior, es: [1º] Incompleto [-.-ya que no se describe todo el hecho (de lo próximo a lo lejano, aunque sea y/o fuese en Londres) -.-] y [2º] Inconcluso [-.- porque no abarca a todas las conniventes causas estimadas como originarias (*de la estricta situación técnica y de la cualidad profesional aducente {obligada y necesaria para el citado bloqueo}*) -.-]. Son ya varios los autores que enfilan sobre lo que aparenta como la no casualidad del “3´E” y el culmen de las circunstancias semibélicas y/o propiamente bélicas del entorno (-.- en los Montes de León, entre la regionalidad leonesa, la regionalidad gallega y el noroeste de Tras Os Montes {de Portugal} -.-) y sus influencias exteriores.
En 1944, la provincia de León, tras la reorganización de 1939, se encuadraba en la VII Región Militar, correspondiendo, al menos teóricamente, y en el supuesto de intervenciones no correspondientes al Juzgado de Ponferrada, las acciones jurisdiccionales de sus actividades, en atención a varias informaciones, al efecto desde Valladolid, situación que podría haberse hecho como relevante, si no se hubiera actuado todo, y acaso indicativamente, por la jurisdicción civil, tras el comienzo de la situación instruccional desde Ponferrada, con el informe añadido de la intervención/interpretación militar pareja ( del 7-1-1944) y la propia del Juez Instructor (de 21-1-1944). Todo ello en un marco general de amplia movilización y trasiego, en la Regionalidad Leonesa, entre los BT, BDST y BDSTP, que parece se apunta, entre 1940 y 1945, en algunas publicaciones, que inciden en la peculiar situación de España en los tiempos de la II Guerra Mundial, con alto pululamiento de los servicios de inteligencia de los beligerantes.
Lo que nos había llegado del “3´E” y antes de las otras investigaciones exhaustivas posteriores, casi parecía un relato manido. Tal que: “De un tiempo a esta parte, aparecen y/o alumbran más cosas/situaciones/cotejos sobre el “3´E” La cronológica que se despliega a lo largo de todo el aspecto descriptivo del “3’E” (de aquel invierno del año 1944), marca como una especie de intendente ayudante ‘camino proveedor’ (nos van añadiendo cosas) y/o situación itinerante (nos hacen itinerar y desplazarnos), cuasi peripatética, que, en la medida de su incidencia, se van ‘amoldando agregativanente’, jalonando las pautas con las varias partes episódicas, a modo y manera de entregas, en un ir “in crescendo” el dramático clímax ambiental que, en modo expectativo, denota el anunciador preludio, en agravando al límite la situación, cual acoplamiento de varias piezas que, por disposiciones mecánicas e inexorables, establecen una espeluznante convergencia, marcada y signadamente, tal que en su propia lógica encajan, trascendiendo a lo que daría el final paso a una tragedia sin precedentes”.
O sea, teníamos del “3É”, por (¿encauzado?) seguimiento: la información/circunstancialidad/disponibilidad del entorno de proximidad integral (población, comarca, provincia y acaso regionalidad leonesa y pare Vd. de contar), con contados personajes (oficiales y privados -.- laicos o religiosos) y nada, o casi nada, de fuera del mismo. ¿ En donde, de la temática del affaire de Torre del Bierzo, no pudo haber intervenido la Gobernanza de la Centralidad de aquella época,?. Tal parece , y dentro de una estructura de Estado, donde las [15] regionalidades españolas eran de utilización nominativa, a efectos lúdicos (concurso de Miss España) y antropológicos ( festivales de vestimenta y folk-lore regional) y ya, posteriormente, en los acuerdos internacionales .
Estamos, y aún parece, en la nebulosa del tema “3´E”, y ello sucede tras 81 años. Ya poníamos énfasis con la situación al decir aquello de: “Todo el “3’E”, se condensa, en lo que nos parece colegir, en el “sumario instructor” [-.- expediente CH/1-20 /1944 de la causa, que solventó “el accidente” -.-], que hete aquí y de forma, a lo que se cuenta, enteramente fortuita, desapareció sin dejar rastro o huella de sí, en un, y a lo que se cuenta, fortuito incendio. Es pertinaz, y hasta requiriente, el preguntarse, desde el punto de vista escuetamente cívico, sí, y sobre
“el accidente ferroviario” más trágico de España (`el Reino de´), no existía más que una sola y única copia de todo el sumario o que si, con las documentaciones parciales (que no se cuentan hasta ahora como desaparecidas), de las partes comparecientes en el mismo, se podría reunir todo lo descrito en el mismo”.
Es un hecho notorio, incluso más que tal, que el expediente CH/1-20 /1944 de la causa [-.- El código "CH/1-20/1944" hace referencia a un expediente de choque (CH) ocurrido en el túnel número 20 durante el año 1944 -.-], desapareció "casualmente" antes de que se incendiara el almacén donde la compañía ferroviaria (Renfe) guardaba su documentación histórica en Palencia. Puede que siga teniendo tal consideración, en la suposición apriorística de que el mismo, también diese la casualidad de que fuera único. Esta desaparición, y dentro de la lógica humana en que nos desenvolvemos, ha contribuido al misterio y la falta de cifras oficiales claras sobre el número real de víctimas, que se achacaba a la censura de la época que trató de minimizarlas.
Todo el cúmulo de datos sobre el “3´E”, que se van aportando, deja cada vez más en evidencia palpable a la ausencia de referencias de la centralidad, de aquí que reiteremos nuestras ciudadanas propuestas, indicando: “Nos movemos pues, en lo del “3’E”, en un ambiente, del año 1944, de referencias y reseñas, que nos hablan de una situación comarcal, en “Los Montes de León”( en la regionalidad leonesa de la Nación Española) de aquellas fechas, de constatada inseguridad, además de escenificados escarceos [bélicos y/o similares], documentados en algunas publicaciones, de los servicios de inteligencia de varios regímenes extranjeros (donde se especifica en los anglosajones). Lo cual, y en la perspectiva del “3’E”, aporta posibles y hasta objetivas amplias variantes al relato oficial de lo acontecido y pasaría, cuando menos, a dar pábulo y hasta puede que paso firme a otras consideraciones que, por lo consultado, no pueden quedar relegadas y, a lo que asoman, tampoco olvidadas y, por ende, desprovistas de las analíticas actuales”. Los servicios de inteligencia extranjeros, guste o no guste, eran activos y su relación con el “EN” ( y este con las guerrillas), parece atestiguada.
Ya hemos apuntado, en tiempo pretérito, aquello que fue manifestado, del y en el consejo de guerra, donde, de forma expresa, se indicó que: “nada aparece en las actuaciones que permita suponer que la causa que motivó el accidente fuese intencionadamente producida, ni tampoco que permita asegurar lo contrario y, en este caso, quién fuese el autor o autores de la colocación en la manga general del freno del objeto que causó el supuesto taponamiento…”. , donde se hace narrativamente una literal descripción sobre la si existencia de una observada anomalía funcional, al situar la realidad viaria en quiebra técnica operativa, que
detalla y especifica la situación mecánica, del taponamiento de la manga general del freno”. Lo cual parecía que pudiera ser indicativo de la autoría del siniestro ferroviario.
De lo anterior, se trataría de la descripción de: “ un aparato clave en el control de la marcha de una locomotora cual es el freno, y, a más y a mayores, sitúa tal hecho, sin hacer aseveración gratuita pero sí indicativa puntualización, en la autoría, que opta por calificarla de presumible, de uno o varios individuos, pues por la índole de lo sí visualizado, las aportaciones técnicas y metodológicas para su ejecución práctica pudieran necesitar del concurso laboral/manual y conocimiento específico de `un grupo´ [-.- ¿versado técnica y profesionalmente? -.-], que se supondrá como obviamente conjuntado compuesto de varios individuos”. O sea: que no se estaba ante un hecho fruto de la casualidad y si, y siempre, de la concreta, determinada y específica acción humana.
La intervención humana sobre el freno, cuando menos, abre otras vías opcionales de considerar la tematica planteada. Por ello: “ Esta opción interpretativa nos ubicaría, desde la regionalidad leonesa, en el amplio mundo (del complejo escenario de la II Guerra Mundial), donde el trasiego de `los espías¨, integrantes de los diferentes servicios de inteligencia, desplegaban toda su acción y el cómo para tal menester se ayudaban, en ocasiones, de partisanos disconformes con el gestionamiento político ademocrático que imperaba por aquel entonces”. Incluso se barajan las diferencias internas, sobre lo que se debiera hacer en la península, de las direcciones políticas del exilio.
Tenemos que la interpretación es ampliamente abierta. De hecho indicamos: “La horquilla de los fallecidos en el “3´E”, es tan amplia y tan sorprendente, pues su intervalo de cotas está entre 800 y 84, que llama la atención a cualquiera, además de establecer, se quiera o no, una interrogante completa sobre todo lo que incide en el trágico hecho”. Indicando algunos considerandos. A saber: [1º] De cómo tal asunto fue causado, [2º] Las circunstancias de toda índole (políticas y no políticas, estratégicas y no estratégicas,...) que en él incidieron y [3º] Las repercusiones que él mismo pudo motivar, pudieran abrir otras versiones del arco interpretativo sobre todo lo que ha planeado alrededor del 3-1-1944 en Torre del Bierzo”. ¿Cuantas fueron en veracidad las víctimas? ¿Quienes fueron todas y cada una de las víctimas?.
Lo expuesto, podría ser la antesala de otras lecturas, seguramente muchos más completas de lo aquí indicado, lo cual incidiría en que, en este caso del “3´E”, además de aquella lejana publicada verdad oficial, que tuvo su momento de utilización, pudiera haber, desde todas las suposiciones, otras variantes y/o posibilidades interpretativas, con argumentaciones provistas de nuevas y/o mejores aportaciones técnicas y/o documentaciones complementarias, que pudieran ayudar a configurar una descripción mejor y más completa, puede que nueva, donde la situación del dramático encuentro convergente de los trenes en el túnel nº 20, tenga más acercamiento a lo que si ocurrió el día 3 de enero de 1944. No todo tiene que quedar al albur de un expediente que se extravió y del que nadie, en principio, noto su ausencia
VALORIO 3-1-2026