Carlos Martínez exige a Mañueco realizar un "cambio de rumbo"
El portavoz del Grupo Socialista en las Cortes de Castilla y León, Carlos Martínez, protagonizó este lunes su estreno en un debate de investidura reclamando al candidato del Partido Popular, Alfonso Fernández Mañueco, un giro en la dirección política de la Comunidad. Durante su intervención, el también secretario general del PSCyL defendió que Castilla y León necesita "un cambio de rumbo" tras décadas de gobiernos populares.
Martínez intervino en el pleno de investidura en el que Fernández Mañueco busca revalidar la Presidencia de la Junta gracias al acuerdo de gobernabilidad alcanzado con Vox.
Críticas al discurso de investidura
El dirigente socialista reprochó al candidato popular el contenido de su intervención matinal, al considerar que dedicó más atención al Gobierno central que a los compromisos adquiridos con su nuevo socio parlamentario.
A su juicio, la comparecencia de Mañueco estuvo centrada en reproducir los términos del pacto suscrito entre PP y Vox para garantizar la estabilidad de la legislatura.
"No hemos escuchado hoy un proyecto nuevo para Castilla y León. Hemos escuchado la transcripción de las condiciones que usted ha aceptado, más bien ha tragado, para seguir siendo presidente", afirmó desde la tribuna de las Cortes.
Martínez añadió que esa situación "explica las renuncias, los silencios" y también que "la autocomplacencia ha ocupado más espacio que los problemas reales de las personas, de la gente de esta tierra".
"Castilla y León merece mucho más"
El portavoz socialista defendió que la Comunidad atraviesa una etapa de parálisis institucional y consideró que los ciudadanos llevan demasiado tiempo esperando respuestas.
"Castilla y León necesita un cambio de rumbo", aseguró, para añadir que la Comunidad lleva meses esperando "un gobierno, un presupuesto, decisiones y respuestas".
En ese contexto lanzó uno de los mensajes centrales de su intervención: "Castilla y León merece mucho más".
El "final de un ciclo político"
Martínez aprovechó además su primera gran intervención parlamentaria como líder de la oposición para sostener que la sesión de investidura representa "el final de un ciclo político".
Según explicó, la Comunidad no puede seguir atribuyendo sus dificultades a factores externos o a decisiones heredadas.
"Castilla y León ya no pueden seguir culpando al pasado", afirmó durante su discurso.
El dirigente socialista sostuvo que los problemas de la Comunidad tienen carácter estructural y están relacionados con fenómenos como la pérdida de población, el envejecimiento demográfico y la falta de oportunidades.
Defensa de otros actores sociales
Durante su intervención, Martínez rechazó que determinados colectivos o políticas sean responsables de la situación de la Comunidad.
"El problema de Castilla y León no es el feminismo, ni los inmigrantes, ni la Agenda 2030, ni Europa, ni el Pacto Verde europeo, ni los sindicatos, ni las organizaciones empresariales, ni las ONG's", señaló.
Frente a ello, insistió en que los principales retos pasan por combatir la despoblación y generar actividad económica y oportunidades en el territorio.
Casi cuatro décadas de gobiernos populares
El portavoz socialista vinculó los problemas actuales a la larga trayectoria del Partido Popular al frente de la Junta de Castilla y León.
"Después de casi 40 años de gobierno, Castilla y León no tiene un problema coyuntural. Tiene un problema estructural", argumentó.
Por ello, responsabilizó a los populares de la situación actual y les recordó que forman parte del pasado político de la Comunidad. Según defendió, la falta de ambición en determinadas políticas públicas ha contribuido a agravar los desafíos que afronta Castilla y León.
La intervención de Martínez marcó así el tono de la oposición socialista ante una legislatura que arrancará previsiblemente con la investidura de Alfonso Fernández Mañueco gracias a los votos favorables de los procuradores del PP y de Vox.