La Junta arranca 2026 sin presupuestos, sin nueva financiación y con elecciones
Los partidos de la oposición tumbaron las cuentas de la Junta el año pasado y Mañueco mantiene que pondrá en marcha sus medidas 'tras ganar las elecciones' del 2026
Castilla y León mantiene durante todo el ejercicio 2025 el pulso contra el Gobierno frente a la condonación de la deuda de las autonomías pactada con independentistas y la puesta en marcha de un cupo y una agencia tributaria catalana en un nuevo modelo de financiación acordado de forma bilateral con la Generalitat de Cataluña.
En el interno, el ambiente preelectoral lo impregna todo, y el Ejecutivo autonómico, en minoría parlamentaria, no es capaz de convencer a los grupos de las Cortes regionales de que apoyen las cuentas que registra para 2026, que son rechazadas en bloque por la oposición excepto en el caso de Por Ávila que se abstiene, en el debate de totalidad, con lo que en enero de 2026 seguirá prorrogado el presupuesto de 2024. El presidente Alfonso Fernández Mañueco anuncia que pondrá en marcha las medidas contenidas en el documento cuando gane las elecciones previstas para marzo.
En el cuadrilátero nacional, el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, defiende una y otra vez la multilateralidad en la negociación para logar una reforma de la caduca financiación autonómica de 2009, que “garantice la igualdad, la solidaridad y la suficiencia de recursos” y rechaza la “falsa” condonación de deuda a las autonomías pactada con los independentistas catalanes porque será un trasvase al Estado y cada ciudadano de la Comunidad tendrá que “asumir 523 euros más de deuda que antes de este acuerdo”. “No queremos las sobras”, reprocha una y otra vez, y avanza un recurso en el Constitucional si prospera la quita y un modelo singular para catalanes.
Tres fechas clave
Hay tres fechas clave. Las dos convocatorias a principios y final de año, del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), y entre medias, el acuerdo bilateral en verano, de Gobierno y Generalitat catalana sobre un modelo singular de financiación para Cataluña.
La primera cita del CPFF se celebra el 26 de febrero, y de nuevo no se hablará de financiación, ya que la ministra María Jesús Montero anuncia los días previos que amplia el plazo de alegaciones para un nuevo modelo al constatar la ausencia de consenso técnico para la reforma. Eso si, llevará a la cita la condonación de la deuda autonómica pactada con catalanistas de hasta 83.252 millones de euros, 3.643 de la Comunidad, y Mañueco denuncia que constituye “un atraco a los españoles” porque esas cuantías no desaparece ni “se evapora”. El día de la convocatoria, los representantes de la Junta, así como de las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular abandonan la reunión minutos después de su inicio, ante su desacuerdo con la quita.
El CPFF aprueba la propuesta porque solo es necesario el voto de una comunidad autónoma, pese al rechazo de las regiones del PP, ya que el Ministerio de Hacienda cuenta con la mitad de los votos en este foro multilateral. Mañueco anuncia un recurso ante el Tribunal Constitucional en el caso de que se apruebe por ley en el Congreso la condonación; y la Comunidad argumenta en mayo en diez puntos su rechazo durante el trámite de consulta pública de la norma.
La "financiación singular" de Cataluña
Una fecha importante también es el 14 de julio, cuando estalla la noticia del acuerdo bilateral entre el Gobierno central y la Generalitat catalana sobre un modelo de financiación "singular" para Cataluña, que contempla la puesta en marcha de una agencia tributaria propia; y Mañueco vuelve a anunciar que acudirá al TC en defensa de la “igualdad entre españoles”.
El Consejo de Ministros aprueba el 2 de septiembre el anteproyecto de ley para la quita de deuda, y el 4 de octubre, la Junta registra 12 alegaciones en su contra. Prosigue su tramitación.
En este contexto, la segunda reunión del CPFF se produce el 17 de noviembre, cuando lo normal es que se hubiera celebrado en julio, para comunicar las entregas a cuenta y los objetivos de déficit, que el Gobierno no puede sacar adelante en el Congreso. Eso si, sirve ahora a la vicepresidenta Montero, para anunciar que entre enero y febrero presentará un nuevo modelo de financiación. La batalla continúa.
Una nueva prórroga en la Comunidad
En Castilla y León el ambiente político no es más tranquilo ante un horizonte electoral próximo. El Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco, con unas cuentas prorrogadas de 2024, aprueba el techo de la gasto de los presupuestos para 2026 el 9 de octubre y presenta un proyecto de Prepuestos, sin ley de acompañamiento, el 14, antes del plazo legal previsto en el Estatuto, que se registra en las Cortes. El día 21 de octubre, la Mesa de las Cortes de Castilla y León no admite a trámite el proyecto siguiendo la indicación del informe jurídico elaborado por la letrada mayor, al no estar aprobado el acuerdo que fija el límite de gasto no financiero e incluir una sección 20 no avalada por la Cámara. Por primera vez en la historia de la Comunidad, el Parlamento devuelve unas cuentas al Ejecutivo por no ajustarse a la legalidad vigente.
Sin embargo, el pleno de las Cortes de Castilla y León aprueba el límite de gasto no financiero el 22 de octubre, y el 23, la Mesa acuerda por unanimidad su propuesta de presupuesto para 2026 de la sección 20. Así, la Junta registra de nuevo las cuentas y empieza la tramitación parlamentaria haciendo un llamamiento al diálogo con los grupos para que los apoye, ante la falta de mayoría del PP para sacarlos adelante.
Diálogo
Mañueco y Carriedo defienden las grandes cifras más elevadas de la historia de la Comunidad con 15.715 millones de euros, y apelan al diálogo con los grupos para que el gobierno que salga de las runas en 2026 cuenta ya con unos presupuestos aprobados.
Los consejeros de la Junta presentan las cuentas de sus respectivos departamentos en la semana del 10 al 16 de noviembre, y el consejero de Economía y Hacienda se reúne con el PSOE, Grupo Mixto y UPL-Soria Ya el día 14, y con Vox el 15, para intentar evitar que presenten enmiendas a la totalidad, cuyo plazo finaliza el día 16. Todo en vano, ya que esa jornada PSOE, Vox, Mixto y UPL-Soria-Ya enmiendan la totalidad del presupuestos, acusando a la Junta de presentar unas cuentas electorales sin ninguna voluntad de pactar nada. El guion se cumple y el 20 de noviembre la oposición tumba las cuentas en el pleno.