El tiempo

Los agricultores claman contra Mercosur y la "total desconexión" entre política y realidad

Más de 200 tractores, junto con centenares de agricultores y ganaderos de toda la Comunidad se concentran ante las Cortes y advierten que el acuerdo comercial supondrá el fin de las explotaciones familiares agrarias y del medio rural

Más de 200 tractores y centenares de agricultores y ganaderos de Castilla y León se concentraron hoy a las puertas de las Cortes autonómicas para reclamar que el Parlamento Europeo no ratifique el acuerdo UE-Mercosur, al considerar que su aplicación en los actuales términos supondrá el fin de las explotaciones agrarias y del medio rural de la Comunidad, a la vez que denunciaron la “total desconexión” que existe entre los políticos y la realidad del campo, y reclamaron la complicidad del consumidor.

Convocados desde la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), los concentrados, bajo una fuerte presencia policial, fueron llegando desde las 10 de la mañana a las inmediaciones del Parlamento Regional, donde tenían previsto permanecer hasta las 17 horas. En su tractores y remolques, algunos aparcados en la propia plaza de las Cortes y otros en la avenida de Salamanca, que fue cortada en dirección Arroyo de la Encomienda, así como en calles aledañas, se podían leer pancartas como. ‘Sin campo no hay comida; sin comida no hay libertad’; ‘El campo somos todos’ o ‘Mercosur, ruina y miseria para el sector primario’.

El presidente de la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi) Miguel Ángel Aguilar, reiteró que el acuerdo UE-Mercosur es una “amenaza directa” para la supervivencia del campo español y su soberanía alimentaria y supondrá el “fin de la agricultura y la ganadería”.

Rechazo al Mercosur

Aguilar reclamó a las Cortes que presione al Gobierno de España para que, siguiendo los pasos de Francia y de otros países, rechace este acuerdo con Mercosur. “Solo pedimos las mismas reglas de juego para todos, para que podamos competir en condiciones de igualdad”, afirmó Aguilar, a la vez que explicó que vamos a seguir en “pie de guerra ante un convenio que también supondrá el fin de los pueblos y de las zonas rurales. Solo pedimos a los políticos que piensen un poco en la gente del campo”, aseveró
Más allá de este pacto, desde Unaspi se denuncia que el sector primario atraviesa una de las “mayores crisis de su historia” debido a unas “políticas nefastas” a nivel comunitario, como la actual Política Agrícola Común (PAC) el Pacto Verde Europeo o la Estrategia de la Granja a la mesa, a las que se unen la crisis de precios, por los altos costes de producción, las crisis sanitarias y, en el caso de Castilla y León, otros problemas como la gestión de la fauna salvaje o la falta de relevo generacional.

Al mismo tiempo, también se apunta que entre 1999 y 2023 Castilla y León ha perdido el 58 por ciento de sus explotaciones agrarias, circunstancia que se ha convertido en la principal causa que ha provocado la despoblación rural.

Mientras tanto, Gonzalo Martín, ganadero de caprino de leche de Aguilar de Campos, argumentó que el acuerdo con Mercosur someterá a los productos españoles a una competencia desleal, ya que el 80 por ciento de los productos fitosanitarios que se utilizan en la agricultura de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay y que en España llevan años prohibidos, incorporan sustancias que son altamente cancerígenas.

Prácticas prohibidas

A su vez, explicó que lo mismo ocurre en la ganadería, con prácticas que en España llevan cuarenta años desterradas como son la utilización de hormonas del crecimiento o la aplicación indiscriminada de antibióticos a los animales y que en los países de Mercosur son habituales.

Por este motivo, Gonzalo Martín pidió la complicidad al consumidor y recalcó la importancia que tiene mirar la etiqueta antes de comprar un producto para conocer su origen, a la vez que exigió a los políticos que “dejen de cachondearse” del sector. “Con el actual rumbo, en unos años las explotaciones familiares habrán desaparecido y la agricultura y la ganadería estarán en manos de puñado de grandes compañías”, sentenció.

En la misma línea se manifestaba Ana López, también miembro de Unaspi, que reclamó a los políticos que atiendan las reivindicaciones que el campo viene realizando desde hace años y que “dejen de asfixiarnos y de perseguirnos”. Además, también argumentó que con el actual escenario de precios y de incrementos de costes de producción, las explotaciones familiares “tienen los días contados”.

En este sentido, aseguró que no es de recibo que “estemos cobrando el trigo al mismo precio que lo hizo mi abuelo hace cuarenta años”, a la vez que advirtió que los problemas que afectan al campo acaban afectando a toda la sociedad.

Algunos de los representantes de los manifestantes fueron recibidas por el presidente de las Cortes, Carlos Pollán.