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Luz verde de la Junta a una macrogranja para 3.146 cerdas en El Burgo Ranero

La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio avala el proyecto promovido por Danakil Studios y Proyectos S.L., con exigentes condiciones ambientales y control de purines

cerdo
Autorizada una macrogranja para 3.146 cerdas en El Burgo Ranero.

La Junta de Castilla y León ha emitido una declaración de impacto ambiental favorable para la construcción de una explotación porcina de gran capacidad en el municipio leonés de El Burgo Ranero. El proyecto, impulsado por la empresa Danakil Studios y Proyectos S.L., contempla una granja de multiplicación con 2.640 cerdas con lechones de hasta 20 kilos, 500 animales de reposición y 6 verracos.

La resolución, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, determina que la iniciativa es viable desde el punto de vista ambiental siempre que cumpla un amplio listado de requisitos técnicos. Además, la explotación deberá tramitar una autorización específica al superar los límites ordinarios fijados para explotaciones intensivas de porcino.

Dimensiones y producción prevista

La instalación ocupará una parcela de 148.141 metros cuadrados, con 18.310 metros cuadrados construidos destinados a naves de gestación, maternidad y destete, así como dependencias auxiliares. El proyecto incluye dos balsas cubiertas para purines, cada una con capacidad para 7.041 metros cúbicos, lo que permite almacenar deyecciones durante 8,8 meses, por encima del mínimo exigido.

La actividad generará 17.443 metros cúbicos de purines al año. Según la documentación aprobada, estos residuos se destinarán íntegramente a abonado agrícola en 584,98 hectáreas acreditadas por la empresa, situadas en un radio inferior a 15 kilómetros y compuestas por parcelas de secano y regadío.

En cuanto a emisiones, el estudio ambiental estima 44 toneladas anuales de metano, cerca de 16 toneladas de amoniaco y más de 100 kilos de óxidos nitrosos, además de partículas y olores asociados a la actividad ganadera.

Energía, agua y medidas correctoras

El suministro energético combinará conexión a la red eléctrica con una planta fotovoltaica de 550 kW, un sistema de baterías de 980 kW y dos generadores de respaldo de 250 kW cada uno. El consumo anual de agua se calcula en 24.793 metros cúbicos, pendiente de la correspondiente concesión por parte del organismo de cuenca.

Entre las condiciones impuestas figura la aplicación de las mejores técnicas disponibles: reducción del contenido proteico en la alimentación para limitar emisiones, cubrición de las balsas, sistemas de ventilación adecuados y uso de mangueras de arrastre para la aplicación de purines, con prohibición de esparcido en fines de semana y festivos y obligación de enterrado inmediato.

También se establece un programa anual de vigilancia ambiental, la instalación de tres piezómetros para controlar las aguas subterráneas y la comunicación formal del inicio y final de las obras. La autorización perderá vigencia si el proyecto no se ejecuta en un plazo de cuatro años.

Alegaciones y entorno sensible

Durante la tramitación se presentaron alegaciones por parte del Ayuntamiento de El Burgo Ranero, asociaciones locales y particulares, que expresaron preocupación por el aumento del tráfico pesado, los olores y la posible afección al turismo rural y cultural, incluido el Camino de Santiago.

Los informes sectoriales advierten de la presencia en el entorno de especies protegidas como la avutarda, el sisón, el aguilucho cenizo y la ganga ortega. No obstante, concluyen que no habrá afección a espacios de la Red Natura 2000 si se cumplen las condiciones fijadas. Asimismo, se exige control arqueológico en los movimientos de tierra debido a la sensibilidad patrimonial de la zona.

Con esta resolución administrativa, se da paso a una de las mayores explotaciones porcinas proyectadas en la provincia leonesa en los últimos años, sujeta a un estricto marco de supervisión ambiental.