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Alerta por inundaciones

El desembalse de Villameca y las crecidas de los cauces agravan las inundaciones y llevan la alerta a toda la Cepeda y La Bañeza

El aumento del caudal del Tuerto y los desbordamientos del Bernesga, Órbigo y Duerna anegan viviendas, fincas y carreteras en el Bierzo y Cepeda

La provincia de León concentra el impacto más severo del actual episodio de inundaciones que afecta al noroeste de Castilla y León. Las lluvias persistentes, unidas al deshielo y a la gestión de embalses, han provocado desbordamientos en varias cuencas, con especial incidencia en el Bierzo y Cepeda, y con afecciones que ya alcanzan a La Bañeza y su entorno.

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) mantiene en nivel rojo tramos clave como el Órbigo en Cebrones del Río, el Tuerto en Villameca y Quintana del Castillo, el Duerna en Boisán y el Omaña en Castro de la Lomba y Las Omañas, una situación que obliga a extremar la vigilancia en amplias zonas rurales y urbanas.

El Bernesga entra en viviendas de Campo y Santibáñez

Uno de los focos de mayor preocupación se localiza en la cuenca del Bernesga. El río se ha salido de madre en varios puntos de su tramo medio y ha llegado a invadir casas y garajes en las localidades de Campo y Santibáñez, donde los vecinos trabajan con bombas de achique para retirar el agua acumulada. Las autoridades locales han activado dispositivos de seguimiento continuo ante el riesgo de nuevas crecidas.

Villameca y el Tuerto, bajo máxima vigilancia

A la situación de lluvias se suma el desembalse del pantano de Villameca, que este miércoles registraba una intensa actividad de suelta de agua. La CHD mantiene un caudal cercano a los 20 metros cúbicos por segundo, lo que ha elevado de forma notable el nivel del río Tuerto y ha generado inquietud en las poblaciones situadas aguas abajo.

El incremento del caudal ha obligado a reforzar la vigilancia en riberas, caminos y zonas bajas del valle, ante la posibilidad de anegamientos puntuales si se mantienen las aportaciones y las precipitaciones previstas para los próximos días.

Castrillo de Cepeda, como ejemplo

 

Municipios en seguimiento preventivo

El operativo de control afecta a un amplio listado de municipios de la cuenca del Tuerto, entre ellos Quintana del Castillo, Villamejil, Villaobispo, San Justo de la Vega, Valderrey, Riego de la Vega, Santa María de la Isla, Soto de la Vega, Regueras de Arriba y La Bañeza. En todos ellos se han detectado incrementos visibles del nivel del agua en las márgenes, con especial atención a fincas agrícolas y caminos próximos al cauce.

La Guardia Civil ha trasladado además avisos preventivos a ayuntamientos como San Cristóbal de la Polantera y Cebrones del Río, ante la posibilidad de que la crecida del Tuerto tenga efectos acumulativos en tramos posteriores y acabe afectando también al Órbigo.

Bembibre
Durante la noche ha sido especialmente inquietante la situación en Bembibre, con el desbordamiento del río Boeza, ahora ya bajo control.

La Bañeza, con chalets inundados

En La Bañeza, la presión conjunta del Tuerto y el Duerna ha provocado problemas en la zona donde ambos ríos confluyen. El desbordamiento de varias zayas del Duerna ha inundado un grupo de chalets, lo que ha obligado al Ayuntamiento a desviar caudales y abrir canales de alivio para reducir la entrada de agua en las viviendas. Protección Civil y operarios municipales trabajan para evitar que la situación se agrave.

Carreteras cortadas y daños en el Bierzo

El episodio de crecidas también mantiene cortadas varias carreteras en la provincia, como la LE-114 entre La Nora del Río y Alija del Infantado, la LE-6454 en Castrillo de las Piedras y la LE-5705 en Villaselán, dificultando la movilidad en zonas rurales del Bierzo y la ribera del Esla.

Durante la noche ha sido especialmente inquietante la situación en Bembibre, con el desbordamiento del río Boeza, ahora ya bajo control. Las explotaciones agrícolas próximas a los ríos figuran entre las más afectadas.


Nuevo derrumbe de rocas y tierra en el acceso a Peñalba de Santiago (León) solo un mes después de su reapertura
Nuevo derrumbe de rocas y tierra en el acceso a Peñalba de Santiago (León) solo un mes después de su reapertura

PEÑALBA DE SANTIAGO, AISLADA POR UN NUEVO DERRUMBE

El acceso a Peñalba de Santiago por el Valle del Oza ha vuelto a quedar cortado tras un nuevo desprendimiento de rocas y tierra sobre la calzada. El argayo se ha producido apenas un mes después de que la Diputación de León reabriera la vía tras limpiar un derrumbe anterior.

La pedánea de la localidad, Susana Rodríguez Panizo, ha advertido de que el estado de la carretera es peor que en el episodio previo y que la vía se está desmoronando por tramos. El derrumbe se atribuye a la combinación de lluvias continuadas, deshielo y la fuerte crecida del río Boeza.

Mientras no se restablezca el paso, los vecinos dependen de la carretera del Alto de la Cruz, un itinerario más largo y complicado, especialmente vulnerable a la nieve y al mal tiempo invernal.

Peñalba, otro ejemplo del efecto del agua y el fuego