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ENTREVISTA | MÚSICA

'Frechi' y Pedro (Jesucritler): "El futuro del rock en León pasa por ensuciarse las manos"

Garage sesentero, urgencia punk y una lisergia de barrio que esquiva el purismo: la banda leonesa presenta su primer single y reivindica el local de ensayo como templo creativo. Pero antes, les vemos en el León es Acción de este sábado
Jesucritler
Jesucritler

Ni neopsicodelia de postal ni mod de escaparate. Jesucritler son el último secreto a voces de la capital leonesa: un híbrido de fuzz, actitud y una honestidad que escuece. Hablamos con Frechi y Pedro sobre nombres que generan incendios, la mística del local y por qué grabar en estudio puede ser más terrorífico que un directo.

Hay bandas que nacen en conservatorios y otras que surgen porque una tarde llueve demasiado como para salir en bicicleta. Jesucritler pertenece a la segunda estirpe. El núcleo formado por José Frechilla (Frechi) y Pedro Torices -amigos de toda la vida que quemaron horas entre cafés y sesiones improvisadas- se convirtió en un artefacto serio cuando Samuel Prowse (Samu), con experiencia previa en Brators, les dio el empujón definitivo para buscar un local y trabajar con método. Junto a Daniel Urdiales al bajo, han levantado un muro de sonido que ya es una declaración de intenciones en una ciudad donde los moldes suelen estar demasiado definidos.

Su nombre es una incógnita pero también una provocación consciente. “Es una puta coña”, admiten. No hay filias políticas ni místicas: solo ganas de que nadie pueda evitar preguntar qué demonios tocan estos tipos. Lo suyo es música: un cóctel que mira al garage de los sesenta pero devora con ansia a King Gizzard, The Black Angels o The Mystery Lights (cuyo frontman, Mike Brandon, también se subirá al León es Acción con su nuevo proyecto Fast Kids).

Venís de tocar juntos desde hace años de manera informal. ¿En qué momento sentís que Jesucritler deja de ser una excusa para matar el tiempo y se convierte en una banda real?

Frechi: Surgió de manera muy natural. Llevábamos tiempo quedando por las tardes para tocar la guitarra, sobre todo cuando el tiempo no acompañaba para salir con la bici. La cosa fue cogiendo forma cuando empezaron a salir temas que tenían buena pinta.

Pedro: Fundamentalmente, Samu fue quien dio el empujón principal. Él ya traía experiencia de Brators y propuso buscar local para ponernos a tocar en serio. Sin ese empujón, igual esto seguía siendo café y dar unos guitarrazos para siempre.

Jesucritler
Los leoneses Jesucritler, en uno de sus último conciertos.

“No queremos ser psicodelia pura ni caer en la neopsicodelia de postal”

Vuestro sonido es difícil de encasillar. Hay garage, hay psicodelia, pero también una urgencia muy punk. ¿Buscáis ese eclecticismo a propósito o es falta de filtros?

Pedro: La base está en el garage de los sesenta y el rock psicodélico, pero no pretendemos ser una banda de psicodelia pura ni caer en el trance de la neopsicodelia actual.

Frechi: Hay canciones más punky y otras más espaciales. Escuchamos mucho a The Mystery Lights, Black Eyes o King Gizzard. Al final es una mezcla de influencias contemporáneas con una base retro, aunque seamos gente bastante moderna.

Habéis grabado vuestro primer single recientemente con Jorge Colan. ¿Cómo ha sido ese choque de realidad al pasar del local al estudio?

Frechi: Para mí fue la primera toma de contacto real y, sinceramente, hay riffs que clavaba siempre en el ensayo, pero en el estudio tienes que hacerlo perfecto y eso resulta horroroso de grabar. La presión de querer que todo salga bien es otra historia.

Pedro: Al final ha salido todo de puta madre. Grabamos por pistas porque te da más control y es más cómodo que el directo, que requiere una tranquilidad y un presupuesto que no siempre tienes. Jorge nos lee muy bien, entiende la intención de cada canción y aporta mucho respetando nuestra decisión final.

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Los leoneses Jesucritler, en uno de sus último conciertos.

“León se mueve, pero falta una sala intermedia para que la escena crezca”

León tiene una escena muy marcada por el legado mod. ¿Se siente uno un bicho raro haciendo este híbrido?

Frechi: No somos una banda mod, aunque vivamos en una ciudad con esa escena. León se mueve bastante para lo que es y a la gente le mola ir a los conciertos, pero a veces falta cierta comunidad o apoyo entre gente de estilos más dispar. Nos falta una sala de tamaño intermedio donde se puedan dar bolos de calidad sin ser un macro-recinto.

El idioma es siempre un debate. ¿Os planteáis el salto al castellano para conectar de forma más cruda?

Frechi: Me lo planteo muchas veces porque el inglés te limita; no es tu idioma y no transmites igual. En español hay cosas que puedes decir mejor. Si lo acabo haciendo será una “macarrada”, diciendo chorradas y tonterías, algo muy directo.

Para terminar, ¿qué es lo que viene para Jesucritler?

Frechi: Tocamos este mayo en el Festival León es Acción. Es una cita underground de referencia y nos hace una ilusión de la leche compartir cartel con bandas internacionales. Es el escaparate perfecto para consolidarnos y empezar a pensar en salir fuera de León. El plan es sacar un EP pronto. No cambiaríamos nuestro sonido por vender más, pero si podemos vivir de esto, ese sería el verdadero punto de inflexión.

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Los leoneses Jesucritler, en uno de sus último conciertos.
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Los leoneses Jesucritler, en uno de sus último conciertos.