‘Viajeras bostonianas’: Los diarios de un viaje por España de Anna Parker Dixwell
En el último año, a modo de ejemplo, este periódico ha dado noticia de libros como ‘Cuaderno de un viaje por el norte de España’ (Gadir Editorial), ‘España interminable’ (Siruela) o ‘En el jardín de las americanas’ (Taurus).
A ese interés editorial y lector viene a sumarse una nueva propuesta de Siruela que nos ofrece los diarios de viaje por España de Anna Parker Dixwell (1847-1885), una pintora bostoniana que visitó la península en dos ocasiones. La edición, al cargo de Cristina Morales Segura y Cristina Doménech Romero, presenta la traducción y el estudio de unos diarios, aparecidos en el archivo del pintor Norbert Leo Heermann:
“Entre el montón de cajas, carpetas y archivadores destacó un pequeño y viejo cuaderno de tapas escarlata con un evocador título marcado en el lomo: ‘Scrapbook’, un diario de notas de letra pulcra y apretada, rigurosamente organizado por fechas y con viejas fotografías intercaladas, además de recortes de diarios en español, dibujos y recuerdo de un viaje por España. Mejor dicho, de dos viajes”
Fueron efectivamente dos los viajes a España cuyas impresiones dejó por escrito una jovencísima Anna Parker Dixwell, perteneciente a una familia burguesa bostoniana con fortuna suficiente para hacer posible lujos como este y otros. El primer viaje tuvo lugar en el otoño de 1880 y en él participaron, además, Annie Cabot Putnam y su hermano Charles y Madeline Yale Wynne, que se reunió con el resto en Madrid. Procedentes de Francia, recorrieron parte de la península (Levante, Andalucía, Toledo, Madrid, Burgos…) entre el 16 de septiembre y el 5 de noviembre.
En la primavera de 1881 (abril y mayo) realizó un segundo viaje cuya particularidad más interesante fue que en él únicamente participaron mujeres jóvenes: la autora, Annie Cabor Putnam, Lizzie Lyman Boot, Lucy Washburn y Madeline Yale Wynne.
Una mirada femenina
La de Anna Prker Dixwell es una mirada fresca y desenfada del país que recorre con emoción y alegría. La plasma en unos textos que recogen experiencias e impresiones cotidianas, carentes de elaboración literaria y que debieron estar destinados a ser leídos por su madre con posterioridad. Son como cartas que nunca llegaron a ser enviadas a los que añadió fotografías, billetes, hojas de plantas o dibujos de la realidad que veía completando así un álbum de recortes, que es el título que da a su manuscrito.
No tiene ningún interés descriptivo, no usa fuentes académicas, no ofrece datos innecesarios o eruditos, no cae en tópicos manidos ni le interesa analizar la situación social o política del país que visita. Son unas maravillosas notas de viaje que surgen del contacto humano, de la emoción ante un paisaje o de la belleza de una persona. Son impresiones cercanas, subjetivas, ágiles, que no tratan de reflejar observaciones concienzudas sino las emociones que vive en la felicidad de recorrer un país que le fascina, que asume tal cual es, que no critica ni compara con el suyo propio. Sus palabras reflejan su vitalidad, lo que disfruta constantemente, las ganas de aprender y de comprender hasta en las situaciones más enojosas que afronta abriendo la puerta a la ironía, la alegría por encontrarse con viejos conocidos coterráneos que también viajan por el país, el interés por la lengua, el modo en que son vistas:
“La noche pasada quedó claro que despertamos gran curiosidad a nuestro alrededor y es evidente que hemos estado felices y bien ocupadas durante estas tres semana en Madrid”
‘Viajeras bostonianas’ es, sin duda, una lectura apetecible y jugosa que deja al descubierto a una mujer moderna, alegre y libre:
“Como mujeres bien mundanas que somos, no paramos quietas en Madrid, nos divertimos, aprovechamos nuestro tiempo lo más posible y siempre terminamos por ir a la cama muy tarde”
'Viajeras bostoniana. Diarios de un viaje por España'
Edición de Cristina Morales Segura y Cristina Doménech Romero
Siruela, 2026
216 páginas