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De la Barrera: "Dos entrenadores cesados y un director deportivo... Así es como estamos"

De la Barrera asume la crisis de la Cultural y pide equilibrio antes de visitar al Huesca, a donde el equipo viajará en el día y en autobús | "Yo confío muchísimo no, lo siguiente en todos y cada uno de los jugadores. Me encanta trabajar con ellos y sentir cómo ellos creen", aseguró
La Cultural y Deportiva Leonesa apenas ha tenido margen para digerir su última derrota, un duro revés ante el Andorra que ha acentuado la mala racha del equipo. Sin tiempo para recrearse en el tropiezo que acerca al abismo a la entidad, la plantilla ya prepara su próximo compromiso frente a la SD Huesca, que se disputará este miércoles en El Alcoraz.

La Cultural y Deportiva Leonesa apenas ha tenido margen para digerir su última derrota, un duro revés ante el Andorra que ha acentuado la mala racha del equipo. Sin tiempo para recrearse en el tropiezo que acerca al abismo a la entidad, la plantilla ya prepara su próximo compromiso frente a la SD Huesca, que se disputará este miércoles en El Alcoraz.

El entrenador, Rubén de la Barrera, compareció ante los medios con gesto serio, consciente del momento crítico, aunque insistió en la necesidad de reaccionar de inmediato: "Una de las responsabilidades de un entrenador es cambiar estados de ánimo y lo de ayer obligaba a actuar a cambiarlo por el impacto que tiene en las cabezas de los jugadores. Ya está el foco puesto en el miércoles".

Inestabilidad en el club tras la salida de Manzanera

Uno de los asuntos que marcó la comparecencia fue la reciente salida del director deportivo, José Manzanera, en un contexto de continuos cambios en la estructura del club. El técnico no esquivó la cuestión y dejó una reflexión clara sobre la situación institucional.

"Poco puedo decir, reseñar que el poco tiempo que estuve con él tuve el apoyo en el día a día. Como personas de fútbol, lamentamos este tipo de situaciones, en un lugar donde se cambia dos veces de entrenador y sale el director deportivo, pues eso resume mejor que nada cómo se está a día de hoy. No quedo más expuesto como entrenador, me preocupa cero eso", sentenció.

El Huesca, oportunidad para romper la racha

Con quince partidos consecutivos sin conocer la victoria, el choque ante el conjunto aragonés se presenta como una oportunidad urgente para cambiar la dinámica. De la Barrera apeló a centrarse en lo inmediato.

"Se puede agarrar a muchas cosas, de entrada a que se vuelve a jugar en 48 horas. Tenemos un partido ante un equipo que no lo está pasando bien y en nuestras manos está".

La afición, entre el descontento y el apoyo

El ambiente en el Reino de León también fue objeto de análisis. Los resultados en casa —dos victorias, cuatro empates y diez derrotas— han generado malestar entre los seguidores, algo que el entrenador comprende.

"Es un equipo que gana dos veces, empata cuatro y pierda diez en casa, es un motivo mas que suficiente para que la gente no esté contenta. Creo que genera una diferencia de menos 16 entre goles anotados y recibidos. A pesar de eso, la presión que siento en esta estadio no es comparable a otros, aunque suene populista", añadió.

Además, descartó que jugar como local esté afectando psicológicamente a sus futbolistas: "Los jugadores son conscientes de que jugar en casa no puede suponer una presión extra. La trayectoria dice que el equipo fuera está sacando más puntos, pero no entiendo por qué y no siento que jugar en casa al jugador le transmita bloqueo".

La receta: equilibrio emocional y competitivo

Ante la urgencia de resultados, el técnico insistió en no perder la perspectiva y mantener el equilibrio entre lo anímico y lo táctico: "Se incide en todo, a mí en su día me comentaron algo y es que la estabilidad de una persona tiene que ser la misma cuando le va mal que cuando le va bien. Si ahora me centro en lo emocional y llegamos a Huesca sin saber qué hacer, no nos va a ir bien. Necesitamos un equilibrio entre lo emocional y lo futbolístico".

Autocrítica sin dramatismo

El técnico también analizó el último encuentro, destacando que el equipo genera ocasiones, pero no logra materializarlas: "No veo problemas de soltura, ayer en un partido te vas 0-2 al descanso pero fallas dos en el área pequeña, fallas un penalti. Lo de ayer son situaciones que me dan coraje porque por ejemplo veníamos de un partido mucho más complejo en Castalia, donde el contexto nos exigía más".

Pese al resultado, asumió su parte de responsabilidad sin caer en el dramatismo: "pido perdón porque no me gusta ir al estadio de mi equipo y perder 0-4, pero tampoco me voy a martirizar. Queda seguir haciendo lo mismo hasta el final porque las matemáticas dan, pero no vengo a hablar de permanencia, vengo a hablar de competir y tenemos diez partidos".

Confianza intacta pese a la clasificación

Por último, De la Barrera defendió el nivel de su equipo y subrayó que los resultados no reflejan lo que sucede en el campo.

"Tengo claro que si la primera parte que hacemos nosotros, ocurre a la inversa, vamos 4-0 abajo, al igual que si ayer sucede eso con el Andorra, se vamos mínimo 2-0 arriba, esto es un cúmulo de circunstancias, esto no va de nivel, se lo digo todos los días".

Aun así, no ocultó que el objetivo de la permanencia está presente: "Lo que sí tengo claro es que el equipo tiene que competir, aunque por supuesto cuando hablo tengo la palabra permanencia en la cabeza".

El entrenador cerró su intervención reafirmando su fe en el grupo: "Yo confío muchísimo no, lo siguiente en todos y cada uno de los jugadores. Me encanta trabajar con ellos y sentir cómo ellos creen. Que no está dando, evidentemente, es insuficiente, lo que tengo claro es que cada partido os voy a responder lo mismo. La única duda es que la gente lo afronte desde la emoción y el enfado mental que toque".