La Cultural sufre un castigo excesivo ante el Sporting y paga caro sus errores defensivos
Ante el Sporting, en un partido envuelto en respetuosa rivalidad y un ambiente para enmarcar, la Cultural tuvo un castigo excesivo. El equipo de Ziganda fue mejor en todo, menos en el gol. Y por ahí llegó un resultado bruto, desmerecido, excesivo en todas las vertientes.
Dominó más la Cultural (67%) frente al 32% de su rival, tuvo el equipo local 8 ocasiones de gol frente a las 4 del Sporting y realizó 17 remates a portería frente a los 6 de su rival. Por sumar más números, el cuadro de Ziganda lanzó 8 córner por 1 del Sporting.
Y con esos números no hubo victoria, ni empate. Cierto que la Cultural se adelantó en el marcador, pero el Sporting siempre tuvo la oportunidad que necesitaba en su bota. Al final, un 4-2 excesivo, inmerecido, pero real.
Gol tempranero y respuesta inmediata
El partido arrancó con intensidad y un Reino de León lleno hasta la bandera, con 12.817 aficionados, la mejor entrada de la temporada.
La Cultural avisó nada más comenzar y encontró premio pronto: en el minuto 9, Tresaco sirvió un balón medido para que Diego Collado firmara el 1-0 y desatara la euforia.
Sin embargo, el Sporting no tardó en reaccionar y, apenas dos minutos después, Juan Otero equilibró el marcador.
Eficacia rojiblanca antes del descanso
Pese al dominio leonés en la medular, el Sporting aprovechó un error defensivo para ponerse por delante con el 1-2, obra de Dubasin, tras una acción iniciada por Otero.
La Cultural insistió por bandas, con Lucas Ribeiro y Tresaco generando peligro constante, pero cuando parecía más cerca el empate llegó otro golpe. En el minuto 42, una combinación entre Corredera y Olivan permitió a Otero marcar el 1-3, un mazazo antes del descanso.
Las tres claves del partido
El equipo de ‘Cuco’ Ziganda dominó el encuentro con claridad: más posesión, más remates, más córners y mayor presencia en campo rival. Sin embargo, ese control no se tradujo en goles suficientes. La Cultural llevó el peso del juego, pero careció de la eficacia necesaria para convertir su superioridad en el marcador.
El Sporting fue todo lo contrario: necesitó muy poco para hacer mucho daño. Cada error defensivo de la Cultural terminó en ocasión clara y, en la mayoría de los casos, en gol. Los rojiblancos mostraron una efectividad casi total, golpeando en momentos clave del partido y desnaturalizando el desarrollo del juego.
Los tantos encajados justo después de marcar y, sobre todo, el 1-3 antes del descanso y el 2-4 cuando la Cultural estaba volcada, resultaron determinantes. Esos golpes anímicos frenaron la remontada y explican un resultado final que fue demasiado severo para lo visto sobre el césped del Reino de León.
Asedio tras el paso por vestuarios
Ziganda movió el banquillo al inicio de la segunda parte y la Cultural salió decidida a recortar distancias. Los locales encadenaron llegadas, saques de esquina y disparos, obligando al portero Yáñez a multiplicarse.
El premio llegó en el 59, cuando Iván Calero conectó un potente disparo para poner el 2-3 y reavivar el partido.
El golpe definitivo y final frustrante
Con la Cultural volcada y creyendo en la remontada, el Sporting volvió a mostrar su pegada. Una falta lateral acabó con el cabezazo de Pablo Vázquez, exculturalista, que significó el 2-4 y apagó buena parte de la esperanza local.
Aun así, la Cultural no se rindió y siguió atacando, aunque sin acierto, y también hizo méritos de sobra para un mejor resultado, pero que acabó pagando demasiado caro su falta de contundencia.


