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Los mil achaques del Reino de León: goteras, baños en malas condiciones, poco aparcamiento, wifi imposible...

El estadio de la Cultural enormes filtraciones, carencias de servicios y problemas de accesibilidad
Estadio Reino de León
La reciente sustitución de los 13.346 asientos ha supuesto una mejora estética y funcional, pero resulta insuficiente para revertir un proceso de envejecimiento.

El estadio Reino de León, inaugurado el 20 de mayo de 2001, fue concebido como una instalación moderna y de referencia para el fútbol en la ciudad. Sin embargo, tras cumplir su primer cuarto de siglo de vida, el recinto que acoge los partidos de la Cultural y Deportiva Leonesa muestra un deterioro evidente fruto del uso continuado y de la falta de una renovación integral.

La reciente sustitución de los 13.346 asientos ha supuesto una mejora estética y funcional, pero resulta insuficiente para revertir un proceso de envejecimiento que afecta a buena parte de las infraestructuras del estadio.

Goteras y problemas estructurales

Uno de los problemas más visibles se manifiesta cada vez que llueve. Las goteras se han convertido en una constante con tormentas incluso de baja intensidad, afectando tanto a zonas de gradas como a espacios interiores del estadio. Una situación que incomoda a los aficionados y evidencia la necesidad de intervenciones más profundas en la cubierta y en los sistemas de drenaje.

Baños obsoletos y servicios al límite

Los aseos públicos son otro de los puntos más cuestionados del Reino de León. Las instalaciones presentan un acusado desgaste, con equipamientos antiguos y un estado de conservación deficiente que genera dudas desde el punto de vista sanitario, especialmente en jornadas con gran afluencia de público.

A estas carencias se suman las limitaciones de los servicios de restauración, que operan en espacios reducidos y poco adaptados a la demanda actual, lo que provoca largas colas y dificultades para atender a los cerca de 10.000 espectadores que suelen acudir a los encuentros.

Accesos y aparcamiento insuficiente

El entorno del estadio tampoco ofrece soluciones adecuadas para el volumen de público que se desplaza cada fin de semana. La falta de plazas de aparcamiento cercanas obliga a muchos aficionados a estacionar en zonas alejadas o a recurrir a alternativas improvisadas, generando problemas de tráfico y movilidad en el entorno.

En un estadio del siglo XXI, la ausencia de red wifi estable es una carencia cada vez más evidente. La elevada concentración de público provoca además la saturación de la cobertura móvil, dificultando tanto el uso de servicios digitales por parte de los aficionados como el trabajo de los medios de comunicación y las retransmisiones de las cadenas nacionales.

Demasiados achaques para una instalación municipal de uso exclusivo por parte de la Cultural que precisa hoy, más que nunca, de un proceso de renovación y permanente mantenimiento.