Cuatro de cada diez viviendas en Castilla y León se compran al contado
La Comunidad registra un incremento del 18,7% en la compraventa de casas el año pasado, el mayor de España y ocho puntos más que la media nacional
Castilla y León cerró el año 2025 como la segunda comunidad de interior de España donde más viviendas se compraron al contado, solo superado por Castilla-La Mancha y tres regiones de costa, donde muchas de las operaciones son segundas residencias. En concreto, cuatro de cada diez (39,1 por ciento) de las operaciones fueron realizadas sin necesidad de acudir a un crédito hipotecaria frente al 29,3 por ciento en el conjunto nacional. Un porcentaje que solo fue superado por la Comunidad Valenciana (44,6 por ciento) y Murcia (42 por ciento) -influenciado por el peso de los extranjeros en el mercado inmobiliario- y Asturias (40,9 por ciento).
La Estadística Registral Inmobiliaria, elaborada por el Colegio de Registradores de la Propiedad y consultada por la Agencia Ical, recoge que durante el año pasado se formalizaron 36.303 compraventas de viviendas en Castilla y León, de las 22.113 fueron con hipoteca y 14.190 sin crédito hipotecario. Es decir, a ‘tocateja’.
El alto porcentaje de viviendas compradas sin hipoteca contrasta con las bajísimas tasas existentes en País Vasco (cinco por ciento) y Madrid (9,5 por ciento). Son, con mucha diferencia, los territorios donde más uso se hace del préstamo hipotecario, algo relacionado con el elevado coste de las viviendas. “Las zonas en las que el precio de la vivienda es superior normalmente se recurre en mayor proporción a la financiación hipotecaria y viceversa”, señala el Colegio en varios informes. Le siguieron Baleares (21 por ciento), Navarra (21,8 por ciento) y Canarias (22,8 por ciento).
Una vez cerrado el ejercicio, la realidad es que Castilla y León lleva un tiempo en que la compraventa de viviendas al contado está por encima del 40 por ciento. En el año 2023, el 42,6 por ciento de las casas fue adquirida sin financiación hipotecaria. Algo que estuvo relacionado por la subida de tipos aprobada por el Banco Central Europeo (BCE) para controlar la inflación en la zona euro, hasta el punto de situar el Euribor en el 4,1 por ciento. Por lo tanto, las personas que contaban con suficiente dinero optaban por pagar la totalidad de la casa, sin necesidad de acudir a una entidad bancaria.
La media del principal índice de referencia para las hipotecas a tipo variable bajó al 3,5 por ciento en 2024 pero la compra de viviendas en la Comunidad sin recurrir a financiación hipotecaria, según Ical, se situó en el 43,5 por ciento en el tercer trimestre de ese año (nueve puntos más que en España) y en el 40,3 por ciento en el cuarto (doce puntos más que en el total nacional).
La única bajada significativa tuvo lugar en el primer trimestre de 2025 cuando el porcentaje fue del 32,3 por ciento en Castilla y León, que fue dos puntos menos que en el país. Fue un espejismo ya que en el segundo trimestre del año pasado volvió a subir hasta el 40,4 por ciento y continuó con entre julio y septiembre, al comprarse el 43,2 por ciento de las casas a ‘tocateja’, aunque bajó un poco en el último tramo de 2025, hasta el 40,1 por ciento.
Agosto de 2023 ya rompió la tendencia cuando más de la mitad de las viviendas de la Comunidad se compró al contado, hasta el 53,4 por ciento. Hace dos años y medio, este tipo de operaciones estaba justificada por el nivel del Euribor pero, ahora, con la relajación de los tipos de interés, se puede pensar que el comprador habría acudido a los bancos para comprar una casa a plazos. Pero la realidad es que hay mucha gente que no quiere verse obligado a pagar intereses.
El ladrillo como inversión
Se trata de personas con mucho poder adquisitivo que adquiere activos inmobiliarios como viviendas no para vivir sino para invertir. Y es que todo parece indicar que el ladrillo se ha vuelto a convertir en una inversión segura, ante la baja remuneración de los depósitos. Algo que se da, por ejemplo, en las zonas turísticas como Baleares, Valencia, Canarias y Murcia, donde muchos extranjeros con dinero compran segundas residencias.
A ello, se suma que la escasez de oferta lleva a pensar en comprar una casa, por todos los medios, cuanto antes. Castilla y León siempre ha presumido de ser ahorradora y muestran de ello son los depósitos bancarios. El ahorro de los castellanos y leoneses sigue en niveles muy elevados y a mediados de 2025, según recogió Ical, rondaba los 78.490 millones de euros. Una cifra cerca al máximo de la serie histórica alcanzado en 2022.
Además, hay ciudadanos que pueden permitirse el lujo de no recurrir a la financiación hipotecaria, ya sea por ahorro previo, por la venta de una vivienda anterior, con la que logran liquidez, o gracias a contar con el apoyo de los familiares o son beneficiarios de una herencia.
Líder en aumento de compraventas
El informe del Colegio de Registradores destacó que la Comunidad fue el territorio de España donde más aumentó la compraventa de viviendas a lo largo del año pasado, con un 18,7 por ciento, diez puntos más que la media nacional. En total, hubo 36.303 operaciones, repartidas entre las 29.678 viviendas usadas (20,4 por ciento más que en 2024, el doble que el conjunto del país y a la cabeza de España) y las 6.625 nuevas (11,6 por ciento de subida, dos puntos menos que en España).
Y es que ocho de cada diez viviendas adquiridas en la Comunidad es de segunda mano y el 16 por ciento es nueva. Solo un 1,8 por ciento es protegida, que supone un porcentaje muy bajo pero es el segundo mayor incremento del conjunto nacional, con un 0,7 por ciento, solo por detrás de Aragón (2,2 por ciento). Solo autonomías registraron aumentos en la compraventa de pisos nuevos con alguna protección oficial.