El modelo laboral de Castilla y León se basa en la "temporalidad", según CCOO
El modelo laboral de Castilla y León se basa en la “temporalidad” y los empresarios abusan, en la mayoría de los casos de esta opción y desarrollan estrategias “cortoplacitas”, que acarrean “inseguridad laboral de las personas trabajadoras, desigualdades de género, bajos salarios y desprotección de la salud”, según denunció hoy el secretario de Empleo, Protección Social y Nuevas Realidades del Trabajo de CCOO CyL, Javier Moreno.
El sindicalista, acompañado del secretario de Formación y Cultura de CCOO CyL, Luis Fernández, y el técnico de la Secretaría de Política Institucional y Desarrollo Sostenible, Sergio Hernández, realizaron un análisis de de la encuesta anual laboral de 2024 del Ministerio de Trabajo y Economía Social, y reseñó que el modelo laboral además de basado en la temporalidad está “masculinizado”.
Dificultades para cubrir vacantes
Moreno aludió a que el 57,3 por ciento de las empresas de Castilla León a lo largo del 2024 tuvieron necesidad de contratar a personas trabajadoras y de ellas el 67 por ciento tuvieron “verdaderos problemas” para encontrar personas trabajadoras que cumplan con los requisitos de las ofertas de empleo".
El 35 por ciento de las empresas demandantes en vez de recurrir al Servicio Público de Empleo optaron por “los canales personales”, es decir, por “el boca a boca”, según Moreno, quien apostó por la intermediación laboral a través del Servicio Público de Empleo de la Junta entre las empresas y las personas que demandan puestos de trabajo.
Moreno, aprovechó, la convocatoria para exigir a la Junta la convocatoria de la Mesa del Diálogo Social con el fin de aprobar la prórroga del Plan de Empleo 2026 y los planes de riesgos laborales para facilitar la inserción laboral a aquellos colectivos de la población que más problemas tienen para insertarse en el mercado de trabajo.
Reducir la temporalidad y mejorar los salarios
El sindicalista señaló que, atendiendo al informe, es necesario reducir la temporalidad para dar estabilidad a las personas trabajadoras. “El informe revela que las empresas, si de Castilla León, siguen abusando de la temporalidad”, indicó.
Asimismo, precisó que es necesario el aumento de salarios, ya que estos en la Comunidad son “muy bajos”, y apostó por la negociación colectiva y de los convenios para atraer a otras personas de fuera de la Comunidad. “Otra de las propuestas es potenciar los servicios públicos de empleo. La Junta de Castilla León tiene que apostar por los mismos, ya que las empresas tienen problemas porque existe un desajuste entre las ofertas de trabajo y los requisitos de las personas o las cualificaciones de las personas que acceden a esas ofertas”, reiteró.
Finalmente, Javier Moreno, aseguró que es “clave” la formación para promover la incorporación de mujeres, personas migrantes y jóvenes al mercado de trabajo.
Por su parte, Sergio Hernández aludió al contenido del informe del Ministerio de Trabajo y Economía Social, y aclaró que el mismo hace referencia a empresas con cinco o más personas trabajadoras de media en el año y cuyo objetivo es conocer su comportamiento en materia laboral, ya sea en base a sus previsiones económicas, de contratación, formación, organización del trabajo y dificultades para cubrir vacantes.
Un tejido empresarial masculinizado
La encuesta refleja, según el sindicalista, que “el tejido empresarial sigue estando mayoritariamente masculinizado”, ya que en Castilla y León, las mujeres representan el 40,8 por ciento de las personas trabajadoras, casi un punto por debajo de la media nacional. “Además nuestra Comunidad presenta un mayor recurso hacia la contratación temporal. Mientras que en el conjunto de España el 50 por ciento de las empresas utilizan contratos de duración determinada, Castilla y León lo hacen más del 56 por ciento”, aludió.
En relación con la búsqueda de personal, más de la mitad de las empresas de Castilla y León necesitó contratar en 2024. Sin embargo, dos de cada tres empresas tuvieron dificultades para cubrir vacantes. Este dato situó a Castilla y León a la cabeza de España en lo que respecta a problemas de reclutamiento, con una diferencia de más de 14 puntos respecto a la media nacional.
El sindicalista también afirmó que el informe refleja que más del 35 por ciento de las ofertas se gestionan de forma informal, cinco puntos por encima de la media nacional. “Este modelo limita la transparencia, introduce sesgos en la selección y dificulta avanzar hacia un mercado de trabajo más igualitario y profesionalizado”, reseñó.
Otro de los objetivos de esta encuesta es la obtención de información sobre las medidas de adaptación de las empresas ante potenciales cambios en la actividad económica. Al respecto, detalló que cuando la actividad aumenta, las empresas de Castilla y León recurren en mayor medida a la contratación temporal o a la subcontratación, en lugar de apostar por empleo estable.
“Por el contrario, ante una caída de la demanda, una de cada tres empresas optaría por reducir el número de personas con contrato temporal. Esto confirma que la temporalidad sigue siendo el principal mecanismo de ajuste y colectivo y siendo las personas trabajadoras acogidas a este tipo de contratos el colectivo más expuesto a la pérdida del empleo”, dijo.
Formación
El sindicalista trasladó que en materia de formación los datos son “preocupantes”, ya que Castilla y León se sitúa entre las comunidades con menor porcentaje de empresas que ofrecen formación a su plantilla, en concreto, tres puntos por debajo de la media nacional. Esta situación es especialmente grave en un contexto de envejecimiento, despoblación y crecientes dificultades para cubrir vacantes. También se observa un déficit notable en la formación planificada en el propio puesto de trabajo”, dijo.
Al respecto, se refirió a que el 31 por ciento de las empresas reconoce tener necesidades formativas, pero las empresas castellanos y leonesas no transforman estas necesidades en acciones reales, lo que “evidencia una falta de planificación y compromiso con el desarrollo profesional”.
El informe revela, además, que en cuanto a la formación sobre seguridad, salud e higiene en el trabajo, Castilla y León se sitúa a la tercera por la cola en porcentaje de empresas que proporcionaron formación de este tipo a su plantilla. Respecto a los accidentes de trabajo en 2024, la Comunidad es la tercera región del país en la que más aumentaron los mismos con baja laboral del personal asalariado.