"Da pena. Muchísima. No se ha quemado el pueblo pero hemos perdido todo nuestro monte"
La pedánea de Turienzo Castañero, Vanesa Núñez, sintetiza el lamento de la localidad leonesa, desalojada junto a San Pedro Castañero ante la amenaza del fuego de Castropodame
“Da pena. Muchísima. Ha pasado. No se ha quemado el pueblo pero hemos perdido el monte. Nunca se había quemado y verlo así da mucha pena”, señala ente lágrimas la pedánea de Turienzo Castañero, Vanesa Núñez, que ve con mucho dolor como ha ardido todo el monte del pueblo a consecuencia del incendio forestal declarado en la tarde de este miércoles en Castropodame (León) y que permanece en Índice de Gravedad Potencial, IGR, dos.
Los vecinos de este pueblo, así como los de San Pedro Castañero, unos 200, fueron desalojados anoche ante la cercanía de las llamas. Muchos de ellos, especialmente la gente más mayor, fue trasladada a Matachana. aunque fueron muchos los que no quisieron dejar su pueblo.
"Yo no me fui"
“Yo no me fui”, dice Núñez. “Había mucho humo pero el fuego no había llegado. Se acercó mucha gente del pueblo para apagar el que iba llegando. Apagamos muchos focos aislados, pero nunca tuvimos peligro y siempre hubo vías de evacuación”, explica. De hecho cree que no habría sido necesario el desalojo, a excepción de por el intenso humo, que sí podría hacer mucho daño, especialmente a los más mayores.
“Los que se fueron pasaron bien la noche. Con preocupación, claro, porque no sabían lo que estaba pasando. Nosotros estábamos aquí, viendo lo que ocurría”, relata.
Núñez cuenta que se vivieron momentos “de mucho estrés”, “con muchos nervios al ver cómo el fuego se acercaba. Y sobre todo, mucha impotencia…”, dice.
El fuego sigue quemando y ya se ha llevado por delante monte bajo y muchos árboles. “Era un bosque muy bonito y lo hemos perdido”, concluye la pedánea.


