La UME lucha contra el fuego en Castropodame con un ataque directo toda la noche
La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha asumido un papel determinante durante la noche en la lucha contra el incendio forestal declarado en el municipio berciano de Castropodame, donde sus efectivos han trabajado de forma ininterrumpida durante toda la noche ejecutando un ataque directo sobre la línea de llamas para impedir que el fuego alcanzara la localidad de Turienzo Castañero.
La intervención de los militares fue solicitada por la Junta de Castilla y León una vez que el incendio alcanzó el nivel 2 del Índice de Gravedad Potencial (IGR), debido al riesgo que representaba para la población. Desde su llegada, la prioridad ha sido contener el avance del frente más próximo al núcleo urbano y reforzar la protección de las viviendas.
La actuación nocturna permitió mantener la presión sobre el incendio en el momento más delicado de la emergencia, cuando los medios aéreos ya no podían intervenir y todo el peso de la extinción recaía sobre los equipos terrestres.
Defensa de la población con ataque directo
Los efectivos de la UME desplegados en El Bierzo centraron sus trabajos en la defensa de Turienzo Castañero mediante actuaciones de ataque directo sobre las llamas, una de las maniobras más complejas en un incendio forestal al desarrollarse en contacto con el frente activo del fuego.
Este tipo de intervención busca frenar el avance del incendio allí donde presenta mayor peligro para personas y bienes, permitiendo ganar tiempo al resto del operativo para consolidar el perímetro y evitar que las llamas penetren en las zonas habitadas.
La experiencia de la UME en grandes emergencias volvió a convertirse en un elemento clave durante una noche marcada por la proximidad del fuego a las viviendas y por la necesidad de mantener un dispositivo permanente de vigilancia y extinción.
Evacuación preventiva de unas 200 personas
La gravedad de la situación llevó al Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi), reunido en la Delegación Territorial de la Junta en León, a ordenar la evacuación preventiva de alrededor de 200 vecinos de Turienzo Castañero y San Pedro Castañero.
Las personas que abandonaron sus viviendas fueron trasladadas a la Casa del Pueblo de Matachana, donde Cruz Roja habilitó un albergue temporal, aunque parte de la población decidió permanecer en sus domicilios.
El delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, explicó que el operativo estaba organizado para garantizar la atención de los evacuados mientras continuaban las labores de extinción.
El operativo terrestre toma el relevo
Con la retirada de los medios aéreos al anochecer, la estrategia pasó a depender exclusivamente de los recursos desplegados sobre el terreno. Junto a la UME, el operativo contaba con 51 profesionales integrados por tres cuadrillas, tres autobombas, dos bulldózer, dos brigadas helitransportadas que continuaron trabajando por tierra, cuatro agentes medioambientales y dos técnicos.
La reducción de la intensidad del incendio durante la madrugada permitió concentrar los esfuerzos en la cabeza del fuego para intentar cerrar el perímetro y evitar nuevos avances hacia las zonas habitadas.
El trabajo desarrollado durante toda la noche por la Unidad Militar de Emergencias ha sido uno de los pilares del dispositivo desplegado en El Bierzo, con un ataque continuado sobre el frente del incendio que ha permitido reforzar la defensa de Turienzo Castañero en las horas de mayor riesgo.


