Los técnicos aprovechan la tregua del viento para intentar contener el fuego en El Bierzo
Las labores de extinción desarrolladas durante la madrugada en los incendios forestales de Castropodame y Murias de Ponjos se han visto favorecidas por unas condiciones meteorológicas más benignas que las registradas durante la tarde del miércoles. La reducción del viento y el incremento de la humedad relativa han permitido a los equipos trabajar con mayores garantías sobre ambos frentes, si bien los responsables técnicos insisten en que la emergencia está lejos de darse por controlada.
La técnico del Centro Provincial de Mando de León, Nuria Ramos, explicó que durante la noche los efectivos han mantenido la actividad en los dos incendios activos de la provincia y precisó que "las condiciones meteorológicas nos han favorecido dado que ha habido bastante poco viento y una humedad relativamente alta", un escenario que ha facilitado las tareas de extinción.
No obstante, Ramos advirtió de que "queda mucho trabajo por hacer en ambos incendios", por lo que el operativo mantiene desplegados numerosos recursos para evitar una reactivación de las llamas.
Castropodame concentra todos los esfuerzos
Aunque los trabajos continúan también en Murias de Ponjos, la mayor preocupación de los responsables de la extinción se centra en el incendio declarado en Castropodame, que permanece en nivel 2 del Índice de Gravedad Potencial (IGR) por el riesgo que supone para la población.
La técnico del Centro Provincial de Mando señaló que "el incendio que más preocupa es el de Castropodame", donde continúa vigente la evacuación preventiva de las localidades de Turienzo Castañero y San Pedro Castañero.
El Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi), reunido en la Delegación Territorial de la Junta en León, acordó el desalojo de alrededor de 200 vecinos de ambos núcleos, mientras Cruz Roja habilitó un albergue en la Casa del Pueblo de Matachana para quienes decidieron abandonar sus viviendas.
Refuerzo de medios desde primera hora
Con el objetivo de aprovechar las primeras horas del día, cuando la temperatura es más baja y la humedad resulta más favorable para la lucha contra el fuego, el operativo reforzó su despliegue desde primera hora de la mañana.
En palabras de Nuria Ramos, "se han mandado muchos medios desde primera hora de la mañana con el objetivo de aprovechar estas primeras horas que son más favorables al trabajo para tratar de contener la situación".
En el dispositivo participan 51 efectivos, distribuidos en tres cuadrillas, tres autobombas, dos bulldózer, dos brigadas helitransportadas, cuatro agentes medioambientales y dos técnicos, además del apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), cuya incorporación fue solicitada por la Junta debido a la gravedad de la situación.
El operativo mantiene la prioridad en proteger a la población
Tras la retirada de los medios aéreos al caer la noche, el trabajo quedó en manos de los equipos terrestres, que concentraron sus esfuerzos en la cabeza del incendio para impedir su avance hacia las zonas habitadas.
La evolución de las próximas horas dependerá en buena medida de que se mantengan las condiciones meteorológicas favorables que han permitido estabilizar parcialmente el comportamiento del fuego, mientras los técnicos continúan centrando su estrategia en contener el incendio de Castropodame y garantizar la seguridad de la población evacuada.



