El día después en Manzanedo: de aquellos fuegos, esta ceniza, y de esta riada... una mortal tragedia
La tragedia que ha dejado dos mujeres fallecidas en Manzanedo de Valdueza, en el municipio de Ponferrada, está directamente relacionada con las consecuencias que todavía arrastra el territorio tras los devastadores incendios del pasado verano. La intensa tormenta registrada en la tarde de ayer movilizó el material acumulado en las laderas quemadas de los Montes Aquilianos y convirtió la ceniza y los restos de vegetación calcinada en una peligrosa corriente que terminó irrumpiendo con enorme violencia en la localidad.
“Al final ha habido una desgracia muy fuerte por culpa de los puñeteros incendios. Esto viene a causa de todo lo que hay por el monte, por la montaña, que ha arrasado con todo, ha barrido todo”. Son testimonios de vecinas de Manzanedo de Valdueza, en el municipio de Ponferrada, horas después de que la riada acabase con la vida de dos mujeres y causase numerosos daños materiales.
Testigos cercanos de lo ocurrido, en declaraciones recogidas por Ical este domingo durante las labores de limpieza y desescombro en la localidad, estas vecinas que vivieron muy de cerca la desgracia recuerdan que hace justo un año las llamas que les obligaron a dejar sus casas arrasaron con el entorno y dejaron un monte arrasado que ahora, en forma de deslizamiento tras una intensa tormenta, llenó una de sus calles de lodo y piedras de forma súbita y repentina, provocando una trágica situación que pudo ser incluso mucho peor.
"Si no llega a ser por él, quedan ahí todos"
Así, detallaron que el marido de una de las fallecidas rescató a varias personas. “Aún estando atrapados, consiguió sacar a los niños. Si no llega a ser por él, quedan ahí todos”, explicaron. Ellas se encontraban en la casa de al lado de la que se llevó la peor parte del desastre y donde estaban las fallecidas. “Nos metimos en el patio y cuando vimos que venía todo contra la casa, subimos a la parte superior de la vivienda y llamamos a Emergencias. Tardaron bastante en venir; unos 50 minutos” detallaron.
Según señalaron, “el barro y las piedras fueron para allí, directamente para esa vivienda” señalaron en la calle por la que horas antes el agua, el lodo y las piedra “arrastraron todo lo que encontraban. Al ser pendiente, cogió mucha fuerza. Se desprendió todo de golpe y arrasó con todo lo que pilló por el camino”.
También quisieron dejar constancia de su sensación de “abandono completo”. “Después de un año del desalojo por el incendio, no se ha hecho nada. Son pueblos pequeños, que políticamente no interesan, pero somos vidas. Seguimos igual de abandonados; no hay ni cobertura”, lamentaron.
De aquellos incendios...
El episodio cuestiona según ha destacado de forma insistente Aire Limpio la gestión de los residuos generados por los incendios y en los riesgos derivados de su permanencia sobre un terreno especialmente vulnerable. Organizaciones como Bierzo Aire Limpio ya habían advertido de la situación de riesgo asociada a la acumulación y gestión de estos materiales. La tormenta terminó demostrando de la forma más dramática las consecuencias que puede tener el arrastre de cenizas, barro y restos quemados cuando las precipitaciones son extraordinariamente intensas.
Una riada que entró en las viviendas
Manzanedo de Valdueza, una pequeña localidad situada en los Montes Aquilianos y perteneciente a Ponferrada, tiene oficialmente 12 habitantes empadronados. Sin embargo, las fiestas patronales habían incrementado notablemente la presencia de vecinos, familiares y visitantes cuando se produjo el episodio.
La tromba de agua provocó un desprendimiento en una zona del monte afectada por los incendios del pasado verano. El material descendió hacia el núcleo urbano y atravesó la calle de la Iglesia, arrastrando cuanto encontró a su paso.
En una de las viviendas, un grupo formado por seis personas se encontraba reunido en una bodega. La llegada repentina de la riada obligó a todos a intentar ponerse a salvo. Dos mujeres, de 60 años, no pudieron escapar de la corriente y murieron como consecuencia del arrastre.
Una bebé y un menor entre los cinco heridos
La emergencia también afectó a una bebé y un menor, que fueron atendidos por los servicios sanitarios desplazados hasta Manzanedo. Ambos presentaban contusiones y su estado fue considerado leve. Así como a otros tres adultos, de los cuales dos tuvieron que ser trasladados al Hospital El Bierzo y otro recibió el alta 'in situ'
Durante los primeros momentos del operativo también se llegó a temer por la desaparición de un hombre octogenario. Finalmente, pudo ser localizado con vida y sin lesiones, mientras que la Subdelegación del Gobierno en León confirmó que no había más personas desaparecidas.
El balance final dejó así dos víctimas mortales y cinco heridos, entre ellos una bebé y un menor, en una localidad que se encontraba especialmente concurrida con motivo de sus celebraciones patronales.
Un amplio dispositivo de emergencia
La primera alerta llegó a la Sala de Operaciones del servicio 1-1-2 a las 19.38 horas. Varias llamadas comunicaron la existencia de una riada acompañada de un deslizamiento de tierra en Manzanedo de Valdueza, lo que puso en marcha de inmediato un amplio dispositivo de intervención.
Hasta el municipio se desplazaron efectivos de los Bomberos de Ponferrada, Policía Nacional y Policía Local de Ponferrada, además del Centro Coordinador de Emergencias y el Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias (Gripde), encargado de prestar asistencia a las personas afectadas por la tragedia.
También se movilizó un helicóptero de rescate. Emergencias Sanitarias (Sacyl) desplazó dos ambulancias, una de soporte vital básico y otra de soporte vital avanzado, además de personal médico procedente del Punto de Atención Continuada (PAC).
La factura pendiente de los incendios
El desastre de Manzanedo de Valdueza deja tras de sí una consecuencia que va mucho más allá de los daños ocasionados por una tormenta puntual. El agua ha actuado sobre un territorio que todavía no ha recuperado la protección natural perdida tras los incendios y ha puesto en movimiento materiales que permanecían sobre las laderas.
La combinación de suelo quemado, cenizas, restos vegetales y precipitaciones intensas convierte los montes afectados por el fuego en espacios especialmente expuestos a procesos de erosión, desprendimientos y avenidas repentinas. En Manzanedo, esa cadena de factores terminó alcanzando directamente al casco urbano y provocando una tragedia humana.
La muerte de las dos mujeres evidencia, además, que las consecuencias de los grandes incendios no terminan cuando se apagan las llamas. El riesgo permanece durante meses y exige, insiste Aire Limpio, actuaciones sobre los terrenos afectados y una gestión adecuada de los residuos y materiales generados por el fuego.



