El CDF La Robla convierte su camiseta en un homenaje a la minería
El Instituto de Estudios de la Montaña Central Sangre Minera y el Club Deportivo de Fútbol La Robla sellaron un acuerdo mediante el cual el colectivo minero apoyará económica y socialmente al equipo, con el objetivo de preservar sus valores, profundamente ligados a la minería y a sus pueblos, así como su forma de entender el deporte.
El colectivo minero pretende seguir apoyando al equipo y para ello, además del respaldo económico y social, se ha diseñado también una camiseta especial “que convierte parte de la historia industrial y minera del municipio en identidad en sus torsos”, señala el colectivo.
Tres elementos fundamentales
En el diseño, creado entre el instituto y el equipo, aparecen tres elementos fundamentales, que son un castillete minero, la figura de un minero y la central térmica de La Robla, integrados sobre un patrón inspirado en la textura de la roca.
Con este acuerdo, el CDF La Robla llevará sobre su camiseta, además del escudo del club, el símbolo de Sangre Minera, “defendiendo así su propia Sangre”.
De esta forma Sangre minera continua con su labor, enfocada a proteger, rescatar y difundir la identidad, la cultura y el patrimonio minero de la Montaña Central Leonesa.
Dos clubes muy ligados a la minería
El CDF La Robla, junto a la Sociedad Deportiva Hullera Vasco-Leonesa, son dos clubes muy ligados a la minería y a todo su entorno, con valores muy arraigados como el del compañerismo y el orgullo de pertenecer a tierra minera. Durante décadas, ambos equipos han sido referentes de esa identidad minera y de montaña.
Las plantillas del CDF La Robla han estado formadas, durante muchos años, por mineros, trabajadores y jóvenes procedentes de la propia localidad y de numerosos pueblos del entorno. El fútbol servía como punto de encuentro entre pueblos unidos por las minas, la industria o la montaña, y con entrenamientos que se desarrollaban en el campo de fútbol de Los Salesianos, prácticamente a los pies de la hoy desaparecida central térmica.
Los habitantes fueron testigos de verdaderas ‘batallas futbolísticas’ en los complicados campos de La Robla y Ciñera, por donde pasaron los mejores equipos leoneses.
Historias del equipo
El CDF La Robla ha contado en sus filas con jugadores históricos. Por él han pasado nombres como Sixto, jugador y entrenador icónico de este equipo y de Ciñera, quien durante años promovió el fútbol base y la participación de nuevas generaciones.
También Posada, entrenador durante varias temporadas y figura vinculada a una etapa importante del club, o Tomás Viñuela, uno de los últimos utilleros del equipo, que dedicó gran parte de su vida él y terminó ganándose, el cariño de generaciones de jóvenes futbolistas.
“Son nombres propios de una historia que se repite en muchos clubes modestos: personas que rara vez aparecen en las estadísticas, pero sin las cuales el fútbol de los pueblos simplemente no existiría”, recuerdan desde Sangre Minera.
“Hoy esos nombres continúan con otros como Jesús, Víctor, Alejandro... jugadores de este club, trabajadores de industria y vecinos del municipio. Resistiendo la tendencia de emigrar a la capital leonesa o alguna más lejana, se echan a sus espaldas el equipo referente del club. Sin instalaciones, sin financiación pero con una plantilla de 20 jugadores y toda una zona apoyando social y económicamente esta vuelta a las competiciones”, añaden, justificando así el apoyo total al club a través de este convenio que busca seguir difundiendo los valores del deporte y el arraigo a tierras mineras.