España blinda su portería con Unai Simón al frente de una defensa 'a prueba de balas'
La elección del portero titular de la selección española generó expectación antes del Mundial. El excelente momento de forma de David Raya, tras proclamarse campeón de la Premier League, y la irrupción de Joan García, convocado después de completar una destacada temporada, alimentaron el debate sobre quién ocuparía la portería.
No obstante, Luis de la Fuente nunca modificó su hoja de ruta. Aunque repartió minutos entre los tres guardametas durante los compromisos previos al campeonato, el técnico ya tenía decidido que Unai Simón sería el encargado de defender la portería en la cita mundialista.
La confianza del seleccionador en el futbolista del Athletic se apoya en una relación deportiva que comenzó en las categorías inferiores de la selección. Ambos han compartido un largo recorrido con éxitos en diferentes etapas, incluyendo campeonatos continentales en categorías de formación, los Juegos Olímpicos, la Eurocopa absoluta y la Liga de Naciones.
Una confianza consolidada con el paso de los años
El respaldo a Unai Simón no comenzó con la llegada de De la Fuente al banquillo de la selección absoluta. Anteriormente, Luis Enrique también apostó por el guardameta incluso en momentos en los que su elección fue cuestionada.
Con el paso de las temporadas, el portero vasco ha respondido con actuaciones de alto nivel tanto en la selección como en el Athletic Club, consolidándose como uno de los referentes bajo los palos del fútbol español.
España presume de fortaleza defensiva
El rendimiento colectivo ha convertido a España en uno de los equipos más sólidos del campeonato. Unai Simón acumula 609 minutos consecutivos sin encajar un gol, estableciendo un nuevo registro para la selección en una Copa del Mundo.
Durante los cinco encuentros disputados hasta el momento, el guardameta únicamente ha tenido que intervenir en seis ocasiones, una cifra que refleja la eficacia del sistema defensivo diseñado por el cuerpo técnico.
En la fase de grupos, España solo permitió 14 remates entre sus tres rivales y Simón apenas realizó cuatro paradas. Posteriormente, en las eliminatorias, Austria no consiguió disparar entre los tres palos y Portugal solo obligó al portero español a intervenir en dos ocasiones.
La presión alta también protege la portería
El trabajo defensivo de España comienza lejos de su propia área. La presión tras pérdida y la intensidad en la recuperación del balón han reducido notablemente las oportunidades de los rivales.
Frente a Portugal, la selección realizó 45 acciones de presión directa frente a las 18 del conjunto luso y provocó 55 pérdidas de balón, por las 43 de su adversario. Además, recupera la posesión en una media de 13,7 segundos, uno de los mejores registros del torneo.
La importancia de mantener la portería imbatida también ha sido destacada por Mikel Merino, quien considera que la solidez defensiva resulta determinante en un fútbol cada vez más igualado.
Cubarsí confirma su irrupción en la élite
La renovación parcial de la línea defensiva no ha afectado al rendimiento del equipo. Pau Cubarsí y Pedro Porro han asumido la titularidad en lugar de Dani Carvajal y Robin Le Normand sin que España haya perdido consistencia.
Con solo 19 años, Cubarsí se ha convertido en una de las revelaciones del Mundial. Además de su capacidad para anticipar las acciones rivales, destaca por su precisión en la salida de balón. El central rompió líneas de presión en 29 ocasiones, completando con éxito 25 de esas acciones.
Su participación también queda reflejada en un dato de gran valor histórico, ya que ha formado parte de cinco encuentros consecutivos con la portería española a cero, un registro comparable al logrado por Paolo Maldini con Italia en el Mundial de 1990, aunque el defensa italiano contaba entonces con 21 años.
El reto de cerrar un Mundial sin recibir goles
España mantiene vivo un objetivo reservado a muy pocas selecciones en la historia del torneo: completar un Mundial sin encajar ningún tanto. El único precedente corresponde a Suiza en 2006, que terminó eliminada por Ucrania en la tanda de penaltis de los octavos de final después de no haber recibido goles durante toda su participación.
Con la lucha por el título aún abierta, la selección española continúa apoyándose en una estructura defensiva muy sólida y en la seguridad que transmite Unai Simón, un futbolista que sigue contando con la plena confianza de Luis de la Fuente para liderar desde la portería la candidatura española al campeonato del mundo.