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Una beca, un sueño y seis años en Princeton para la leonesa Beatriz Gonzalo: "La beca de La Caixa me ha cambiado la vida"

La joven economista leonesa estudiará un doctorado de seis años en una de las mejores universidades del mundo tras lograr una de las cien becas de La Caixa para España y Portugal, con el objetivo de investigar políticas públicas que mejoren la vida de las personas
León Beatriz González Yu
El rey Felipe VI entrega su beca a Beatriz Gonzalo Carvajal.

Hay trayectorias que se construyen paso a paso y otras que, además, sirven de inspiración. La de Beatriz Gonzalo Carvajal reúne ambas condiciones. Nacida en León, formada en el colegio La Palomera y en el IES Ordoño II, esta joven economista ha conseguido una de las codiciadas becas de La Caixa, un reconocimiento que le abrirá las puertas de la Princeton University, en Estados Unidos, donde iniciará un doctorado en Economía con una duración de seis años.

La concesión de la ayuda supone un punto de inflexión en una carrera marcada por la constancia, la curiosidad y la ambición de poner el conocimiento al servicio de la sociedad. "La beca me ha cambiado la vida", resume con naturalidad quien también reconoce que este era el camino que llevaba años preparando.

Junto a ella, otro leonés, Jorge Suárez Quiñones Rivas, ha sido distinguido con una de estas prestigiosas ayudas internacionales.

Una oportunidad reservada a un centenar de estudiantes

Cada año, La Caixa selecciona únicamente a un centenar de estudiantes de España y Portugal para financiar estudios de posgrado en algunas de las universidades más prestigiosas del mundo. El proceso exige un expediente sobresaliente, una sólida trayectoria y superar una exigente fase de entrevistas.

"Es una beca para cien estudiantes en España y Portugal", explica Beatriz. "La pedí al terminar la carrera. Hubo un proceso de selección al que se sumó una entrevista. Nos lo confirmaron a finales de mayo de 2025 y he tenido un año para poder estructurar la beca y los estudios en Princeton", comenta.

La joven tenía muy claro cuál era su objetivo: "Tenía claro que quería hacer un máster o un doctorado en Estados Unidos. También sabía que solo lo podía conseguir con la beca de La Caixa".

El profesor que cambió el rumbo de una candidatura

Paradójicamente, la universidad en la que siempre había soñado estudiar estuvo cerca de quedarse sin recibir su solicitud. "Mandar la solicitud a Princeton fue casi una decisión de última hora", recuerda.

"La solicitud fue un poco al final. Tengo un profesor al que le tengo mucho cariño que me insistía en que enviara la candidatura a una de las grandes universidades. Yo era bastante reacia y, cuando quedaban cuatro días para que terminara el plazo, decidí hacerle caso", comenta con cierto sonrojo.

Aquella conversación terminó cambiando el futuro de la leonesa.

"Cuando le dije que me habían llamado de Princeton, lo primero que me respondió fue que se alegraba mucho, pero que no le sorprendía. Es maravilloso tener profesores que llegan a confiar más en ti que uno mismo", añade.

Y hoy lo cuenta con una sonrisa. "Es la universidad de mis sueños".

Una carrera internacional con sello leonés

Tras cursar sus primeros estudios en León, Beatriz se graduó en Economía y Estudios Internacionales por la Universidad Carlos III de Madrid, una etapa que completó con estancias académicas en la University of California Los Angeles (UCLA) y en la Université Paris-Dauphine, en Francia.

Recientemente ha cursado un máster en Economía en la propia Universidad Carlos III y desarrolla su labor como investigadora júnior en la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), donde ha reforzado su interés por el análisis económico aplicado a los grandes desafíos globales.

"Allí nació todo", afirma al recordar sus años en La Palomera y el IES Ordoño II. "Recuerdo que me hicieron participar en la Olimpiada de Matemáticas, que nos animaban a ir un poco más allá. Yo solo puedo hablar bien de la educación pública", remarca con orgullo.

Economía para cambiar el mundo

Ahora, en Princeton desarrollará un doctorado centrado en la economía del desarrollo, aunque tiene muy claro hacia dónde quiere orientar su investigación.

"El doctorado irá encaminado a la economía del desarrollo y me gustaría especializarme en temas medioambientales", insiste.

Su propósito es contribuir al diseño de políticas públicas sustentadas en evidencia científica para afrontar retos como el cambio climático, la gobernanza o el desarrollo económico: "Cuando acabe me gustaría dedicarme a la política medioambiental".

No se trata únicamente de una aspiración profesional, sino de una forma de entender la economía como una herramienta para transformar la realidad.

Una financiación que abre todas las puertas

La beca de La Caixa cubrirá los dos primeros años del doctorado, pero la excelencia de su candidatura ha permitido que la propia Princeton University haya decidido financiar el resto del programa (otros cuatro años).

"La beca cubre los dos primeros años, pero Princeton University ha decidido darme financiación para los cuatro siguientes", sentencia.

Durante ese tiempo dispondrá de una dotación aproximada de 3.500 euros mensuales destinada a manutención, alojamiento y el resto de gastos asociados a su formación; la beca, que supone otra cantidad notable, también es cubierta por la propia Caixa: "En mi caso, al ser un doctorado, serán los doce meses del año los que tendré que trabajar, por lo que la beca se extiende a ese periodo".

Más allá del respaldo económico, Beatriz destaca otro aspecto que considera fundamental: "La beca además te da mucha confianza".

Un sueño con vocación de servicio

A pesar de haber alcanzado una meta que muchos estudiantes consideran inalcanzable, Beatriz ya piensa en el siguiente reto.

"A futuro mi sueño será trabajar en el Banco Mundial o en Naciones Unidas", afirma con aplomo.

Su motivación, sin embargo, trasciende cualquier reconocimiento académico o profesional: "Mi objetivo es mejorar la vida de la gente que no conozco".

Esa frase resume el espíritu de una leonesa que, desde las aulas de un colegio y un instituto públicos de León hasta los campus de algunas de las universidades más prestigiosas del planeta, ha demostrado que el talento necesita esfuerzo, confianza y oportunidades para llegar tan lejos como se proponga.