Colectivos animalistas suman su voz en León contra la caza
Coincidiendo con la celebración este domingo del Día del Galgo, varios colectivos realizaron en la plaza de San Marcos de León una concentración para reclamar el fin del uso de estos animales (y de cualquier otra raza) en monterías y jornadas cinegéticas. La convocatoria leonesa se una a una larga lista de protestas que se ha realizado en toda la geografía nacional impulsada por la plataforma No a la Caza bajo el lema "Why?" (Por qué en ingles).
Medio centanar de personas ha acudido a la llamada en la fría mañana leonesa, donde también se han podido ver algunos ejemplares de galgo y otros animales y se han coreando lemas como "No a la caza", o "lobo vivo, lobo protegido" o "basta ya de maltrato animal". Tras la concentración, la manifestación llegó hasta el centro de la ciudad.
El "negocio" de la caza
Los organizadores explican que la caza en España "ya no es una actividad ligada al equilibrio natural. Hoy, es una industria que produce animales en masa para ser abatidos. Más de 400 granjas cinegéticas operan en el país, criando en cautividad especies como ciervos, jabalíes, perdices y conejos exclusivamente para su posterior liberación y caza en cotos privados".
"La tan manida sobrepoblación no existe o, al menos, no se produce de forma natural. Es el pretexto o la consecuencia de una actividad, la cinegética, que llega a lucrarse en más de 3500 euros por matar un ciervo, por encima de los 2.000 con un muflón, un gamo o un jabalí y hasta casi 1.500 por una pobre cabra. La caza no es la solución, sino la causa. El negocio de la muerte, de la mentira y de la destrucción", añadieron.
Una cita global
La cita, que se realiza desde hace 15 años, recorrió 44 ciudades españolas, seis de la Comunidad, y 41 fuera de este país, situándose como novedad nueve de las marchas en EEUU. La Plataforma NAC (No A la Caza) llenó este domingo las calles de las ciudades españolas, europeas y americanas para reivindicar el fin de la caza. Lo hizo una vez más, como cada año desde hace 15, coincidiendo con el fin de la temporada cinegética en febrero para reivindicar los derechos de los perros usados en esta actividad y de los animales masacrados en los miles de cotos de caza que hay en el territorio español.
La organización denunció que decenas de miles de galgos, junto a otros perros como podencos o rastreadores, son abandonados al final de la temporada de caza. Se trata de una cifra imposible de cuantificar ya que no existen cifras oficiales al respecto, según denunció la Plataforma NAC, que ya evidenció que el estudio ‘Sobre la gestión de la protección animal en España presentado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 “carecía de validez”. “El documento, financiado con fondos públicos, no se apoya en datos censales ni oficiales, sino en respuestas voluntarias a un cuestionario enviado a ayuntamientos y entidades”, denunciaron.
Sin solución
Una situación, indicaron, que se arrastra “desde hace mucho tiempo” y que “no se soluciona” con la última Ley Estatal de Bienestar Animal, ya que “excluye de ésta a los perros usados en la caza”. Para NAC, la decisión de excluir a estos animales de la Ley Estatal de Bienestar Animal “ha generado un efecto de desprotección también a nivel autonómico”. “La exclusión de los perros de caza de la Ley de Bienestar Animal supuso un golpe devastador para su protección jurídica. Lejos de corregirse, esta desprotección se agrava ahora con el nuevo Real Decreto de Núcleos Zoológicos de Animales de Compañía, que vuelve a dejarlos fuera, impidiendo que las instalaciones donde se alojan -como rehalas y perreras- estén sujetas a controles básicos de bienestar, sanidad y supervisión administrativa”.
Una decisión del Gobierno español se complementa con la de la Comisión Europea, que pese a que llevaba un texto legislativo protector con todos los perros, “las enmiendas han dejado fuera de esta protección a los perros de caza”. “De forma incomprensible, una gran cantidad de animales han sido excluidos de esta protección, y entre ellos, de manera trágica, se encuentran los perros de caza, precisamente aquellos que más urgentemente la necesitan. Esta decisión es un revés inaceptable para la causa del bienestar animal”, explicaron desde la plataforma.
El lobo ibérico
La desprotección que sufren estos perros no es única, ya que desde la Plataforma NAC recuerdan a todos los demás animales que también son víctimas de la caza. “La continua persecución y acoso que sufren los lobos ibéricos” también será denunciada en la marcha y el manifiesto de este 1 de febrero. “Las batidas supuestamente excepcionales, la campaña de mala prensa contra este animal, las denuncias falsas de ataques a ganado y la exclusión del lobo ibérico del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) en marzo de 2025 ponen al lobo ibérico en una situación de desprotección sin precedentes”.
Lo mismo que ha ocurrido, afirmaron, con el jabalí. “Nuestra voz también baja a los valles, donde el jabalí ha sido convertido en el nuevo enemigo público”, indican en referencia a la crisis de la peste porcina africana. “Han sido masacrados bajo el pretexto del control poblacional o sanitario y son víctimas de una gestión basada en la sangre y no en la ciencia, perseguidos con saña en una guerra que ellos no empezaron”, denuncian.