La joya de la repostería húngara llega a León
Iván Aller y Raúl López cuentan cómo nació la idea de Buen Rollito, el esfuerzo detrás de su puesta en marcha y los retos a los que se enfrentaron al emprender esta nueva aventura empresarial con el Kürtőskalác como bandera
Una nueva experiencia gastronómica llega a León desde Hungría con una propuesta dulce y diferente. Algo nuevo y único: los tradicionales rollitos húngaros ‘Kürtőskalács’. Este nuevo proyecto, que nace de la experiencia personal y el espíritu emprendedor de Iván Aller y Raúl López, promete conquistar los paladares leoneses con un sabor auténtico y artesanal en el nuevo local “Buen Rollito” en la avenida Padre Isla.
Un vínculo convertido en sabor
La idea de este local surge de la conexión de sus fundadores con León y sus vivencias internacionales. Uno de los socios, tras haber residido en Hungría durante 20 años y tener una esposa húngara, decidió traer este emblemático dulce a su ciudad natal. La iniciativa cobró vida durante una charla informal entre ellos dos, buscando ofrecer algo distinto y novedoso que no existiera previamente en la ciudad.
De Hungría a León
Abrir este establecimiento no ha estado exento de dificultades. Los fundadores, que no contaban con experiencia previa como empresarios, se encargaron de todo el proceso desde cero, lo que supuso todo un reto.
Desde el papeleo y los trámites administrativos hasta la organización del local y su remodelación, Incluyendo labores de carpintería y pintura, que fueron realizadas directamente por ellos.
Una experiencia personalizable
Para aquellos que se acercan por primera vez, la recomendación de la casa es clara: empezar por el sabor tradicional para conocer la esencia del producto. Sin embargo, la carta ofrece una amplia variedad de opciones para todos los gustos.
Tanto los rollitos tradicionales con diferentes toppings como especialidades con helado y una variada selección de ellos.
Este nuevo rincón dulce en León no solo es un homenaje a la repostería húngara, sino también un ejemplo de esfuerzo y pasión por ofrecer algo único a la comunidad leonesa.