El conflicto del Monte San Isidro crece por el cierre de 27 camas y los traslados de personal

USO reclama transparencia al CAULE sobre la plantilla, la movilidad interna y el futuro del ala izquierda del hospital
Imagen del acceso principal al Hospital Monte San Isidro.
Imagen del acceso principal al Hospital Monte San Isidro.

La situación del Hospital Monte San Isidro de León amenaza con enquistarse y convertirse en un punto de tensión sanitaria después de que USO Sanidad Castilla y León haya reafirmado sus críticas a la reorganización planteada por la Gerencia del Complejo Asistencial Universitario de León (CAULE). El sindicato sostiene que el mantenimiento del ala izquierda cerrada puede afectar a 27 camas de Medicina Interna y a 24 puestos de Enfermería y TCAE.

La organización sindical asegura que esta posición se mantiene después de la reunión celebrada entre la Gerencia, la Dirección de Enfermería y los representantes sindicales. Según USO, la dirección plantea mantener sin actividad el ala izquierda mientras no exista una necesidad asistencial que justifique su apertura, aludiendo a la actual ocupación.

Para el sindicato, este planteamiento deja sin resolver cuál será el destino de los trabajadores y qué modelo se aplicará cuando las necesidades asistenciales obliguen a recuperar la actividad de la planta.

"No es ningún relato", sostiene el sindicato

USO sitúa buena parte de sus críticas en las discrepancias surgidas durante la reunión con la Gerencia del CAULE. La organización afirma que su anterior denuncia sobre el futuro del Monte San Isidro fue calificada como un "relato" por parte del gerente.

Frente a esa consideración, el sindicato responde que "no es ningún relato", sino una preocupación que, según asegura, afecta tanto a los profesionales como a la capacidad asistencial del centro.

USO reclama que, si la Gerencia considera incorrectos sus datos, facilite públicamente "los datos, los planes organizativos y el destino concreto de cada puesto de trabajo". La organización sostiene que la situación debería resolverse mediante documentación y criterios objetivos.

La incógnita sobre quién atenderá la planta

Uno de los principales interrogantes planteados por la organización sindical se refiere al personal que debería hacerse cargo del ala izquierda si finalmente vuelve a entrar en funcionamiento.

USO cuestiona que una unidad hospitalaria pueda permanecer cerrada y ser activada posteriormente en función de las necesidades puntuales, recurriendo para ello a contrataciones o movimientos de trabajadores.

El sindicato reclama estabilidad en los equipos y considera que la asistencia sanitaria necesita planificación y continuidad. En este sentido, plantea varias cuestiones sobre la cobertura de la unidad, la experiencia de los profesionales, la seguridad de los pacientes y los criterios que se utilizarían para efectuar posibles desplazamientos de trabajadores.

La organización resume su posición con una comparación: "Una planta hospitalaria no puede funcionar como un interruptor: hoy abierta, mañana cerrada y pasado mañana abierta de nuevo".

12 enfermeras y 12 TCAE, en el centro de la disputa

USO mantiene que la reorganización puede implicar la pérdida de 24 puestos vinculados al ala izquierda del Monte San Isidro: 12 correspondientes a profesionales de Enfermería y otros 12 de técnicos en cuidados auxiliares de Enfermería (TCAE).

El sindicato exige conocer qué puestos desaparecerán o permanecerán, dónde serán destinados los trabajadores afectados, qué ocurrirá con el personal eventual y mediante qué procedimiento se realizarán los posibles movimientos.

También reclama garantías para evitar que el cierre temporal pueda acabar convirtiéndose en una clausura definitiva del ala.

Críticas a la movilidad interna

Otro de los puntos de fricción se encuentra en el sistema de movilidad interna que, según USO, se estaría planteando para determinados trabajadores eventuales. La organización considera que una fórmula de estas características podría generar diferencias entre empleados si no se aplica mediante criterios transparentes y objetivos.

Por ello, reclama que cualquier reorganización de recursos humanos se ajuste a los procedimientos establecidos y recuerda que la movilidad voluntaria del personal estatutario fijo de Sacyl dispone de unas bases comunes reguladas por la Orden SAN/77/2014, de 6 de febrero, publicada en el BOCyL.

USO pide que la Gerencia convoque los procedimientos que correspondan si considera necesario redistribuir los recursos humanos y que las decisiones sean conocidas y negociadas con la representación de los trabajadores.

El sindicato cuestiona la "baja ocupación"

La explicación relacionada con el nivel de ocupación tampoco convence a USO. La organización sostiene que una menor ocupación de Medicina Interna debería llevar a analizar las causas antes de tomar decisiones que reduzcan la capacidad asistencial.

El sindicato alerta además de la posibilidad de que una reducción de camas disponibles pueda favorecer un aumento de las derivaciones hacia la sanidad concertada. Su posición es que la capacidad de la red pública debe mantenerse preparada para responder a incrementos de demanda.

Reivindicación de más efectivos los fines de semana

La organización sindical extiende sus críticas a la cobertura de personal durante sábados y domingos. Denuncia que se reduzcan efectivos de Enfermería y TCAE en esas jornadas y recuerda que los pacientes ingresados continúan necesitando cuidados con independencia del día de la semana.

"Los pacientes no descansan los fines de semana", afirma USO, que reclama que la dotación de estos profesionales sea equivalente a la de los días laborables.

La petición cobra especial relevancia, según el sindicato, por el perfil de los pacientes atendidos en el Monte San Isidro, muchos de ellos con problemas de movilidad, dependencia y necesidades continuadas de cuidados.

También reclaman mantener los celadores

USO reclama asimismo que no se reduzca la presencia de celadores en el hospital. La organización considera que este colectivo resulta especialmente necesario en un centro que atiende a pacientes que precisan ayuda frecuente para desplazarse y ser movilizados.

A juicio del sindicato, disminuir estos efectivos incrementa la carga de trabajo del resto de profesionales y añade presión a una plantilla que ya considera insuficiente.

Entre sus principales reivindicaciones, USO incluye la paralización del cierre del ala izquierda, el mantenimiento de las 27 camas de Medicina Interna y de los 24 puestos de Enfermería y TCAE, además de una plantilla estable para la unidad.

La organización exige también que cualquier reorganización del CAULE sea comunicada y negociada previamente con los representantes de los trabajadores y que la Gerencia haga públicos los datos de ocupación utilizados para justificar sus decisiones.

USO concluye su comunicado advirtiendo de que "no va a permitir que el Monte San Isidro se desmantele a piezas" y reclama que las decisiones sobre el hospital se adopten con planificación, transparencia y garantías para profesionales y pacientes.