Cuando los mercados tranquilos también suben: el IPV se dispara un 15,3% en Castilla y León
El Índice de Precios de Vivienda (IPV) en Castilla y León se ha incrementado un 15,3 % interanual en el cuarto trimestre, la mayor subida del país.
Esto responde a una combinación de factores estructurales y coyunturales que están afectando a prácticamente todo el mercado inmobiliario español, aunque con matices regionales.
La demanda
La demanda de compra sigue siendo elevada en toda España, a pesar de las subidas de precios de los últimos años.
Son varios los elementos que sostienen esa demanda: compradores que adelantaron decisiones de compra ante la subida de precios, mejora del acceso al crédito tras la moderación de tipos y compradores que buscan protegerse de futuras subidas.
Esto está impulsando el IPV en muchas comunidades, incluida Castilla y León.
La oferta
Existe un evidente desajuste entre la oferta y la demanda de vivienda que impulsa los precios.
De hecho, la cifra de IPV en el caso de la vivienda de segunda mano se eleva hasta el 17%, por encima incluso de la obra nueva. En muchas ciudades de la comunidad, la mayor parte de las operaciones se siguen cerrando sobre vivienda existente ante la escasez de obra nueva.
El año 2026 podría marcar una etapa de mayor moderación en el mercado inmobiliario, limitada por la capacidad adquisitiva de los hogares, la evolución aún incierta de los tipos de interés, y el hecho de que muchas familias ya han adelantado su decisión de compra. Sin embargo, 2025 ha sido un ejercicio marcado por la reactivación de las compraventas, con condiciones hipotecarias más favorables y un aumento significativo de las operaciones sin financiación bancaria. Alrededor de un tercio de las compraventas se han realizado al contado, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Actividad productiva
Hay varios factores generales que han afectado a los precios, pero hay una causa concreta en Castilla y León que puede explicar el porqué de este incremento: La comunidad ha registrado un crecimiento industrial del 6,2 % en 2025, según el Índice General de Producción Industrial (IPI). Se trata de uno de los mayores del país y casi cinco puntos por encima del crecimiento industrial nacional, que fue del 1,3 %.
Una economía regional más dinámica suele traducirse en mayor empleo, más capacidad de compra y más demanda residencial.
En definitiva, la subida del IPV en Castilla y León no responde a un único factor, sino al cruce de varias dinámicas que se repiten en buena parte del mercado inmobiliario español: demanda sólida, oferta insuficiente y un ciclo económico que todavía sostiene las compraventas.
La diferencia es que este fenómeno ya no se limita a las grandes ciudades o a los mercados tradicionalmente más tensionados. Incluso comunidades históricamente más estables, como Castilla y León, comienzan a experimentar el mismo patrón: cuando la oferta no crece al ritmo de la demanda, el ajuste termina produciéndose en el precio.

