La explosión en la cocina del Hospital de León fue "mucho más grave de lo que se ha dicho"
Seis días después de la explosión registrada el pasado día 8 en las cocinas del Hospital de León (Caule), Heraldo de León ha tenido acceso a las primeras imágenes del interior del servicio afectado, unas fotografías que evidencian el enorme destrozo provocado por la onda expansiva y que contrastan con la calificación inicial de “incidente” realizada por el propio centro sanitario.
Según relatan trabajadores del servicio de cocina, la explosión “fue mucho más grave de lo que se ha dicho” y podría haber tenido consecuencias trágicas de haberse producido en otro momento del día. “La fortuna hizo que en ese momento no hubiera nadie en la zona de la explosión. En cualquier otro momento podría haberse producido una desgracia”, aseguran.
Maquinaria dañada y estructura afectada
Las imágenes muestran quemadores industriales desplazados, maquinaria inutilizada, utensilios esparcidos y daños visibles en elementos estructurales del área de cocina. Un escenario que coincide con el relato realizado el mismo día del suceso por el personal del servicio: “Ha sido como si explotara una olla a presión en casa, pero a nivel industrial. Con eso se puede hacer una idea del destrozo que ha causado”.
La explosión se produjo, según informó el Hospital, por una sobrepresión en una máquina calientaplatos, un equipo que acabó estallando y cuya onda expansiva afectó a otras máquinas “imprescindibles para el correcto funcionamiento de la cocina”.
“Hay maquinaria obsoleta y fallos recurrentes”
Más allá del episodio concreto, los trabajadores apuntan a problemas estructurales previos en el servicio. “Hay maquinaria obsoleta, que está al límite y que debería haber sido renovada hace años”, denuncian, al tiempo que advierten de que “hay maquinaria que da fallos recurrentes”.
El personal también alerta de una saturación crónica del servicio, tanto a nivel técnico como humano. “No se ponen todos los elementos ni personales ni materiales para un servicio de estas características”, subrayan, incidiendo en que la carga de trabajo y el estado de las instalaciones incrementan el riesgo de incidentes.
La versión oficial del hospital
El mismo día 8, el Hospital de León informó de que a primera hora de la mañana se había producido un “incidente” en la cocina central, precisando que no se habían registrado daños personales. La Gerencia destacó entonces “el magnífico comportamiento del personal de la cocina”, remarcando su rápida actuación y profesionalidad.
El centro reconoció, no obstante, importantes daños materiales, lo que obligó a reorganizar de forma inmediata el servicio de alimentación de los pacientes ingresados. Entre las medidas adoptadas se contempló el uso de las zonas no afectadas de la cocina y la posible contratación de un catering externo como apoyo logístico.
Servicio limitado y plan de contingencia
Según los trabajadores, con el paso de las horas se fue recuperando cierta “capacidad operativa”, aunque de forma “muy limitada”, debido a que la onda expansiva dañó otras máquinas clave. El hospital activó un plan de contingencia para garantizar la alimentación de los pacientes y pidió comprensión a usuarios y familiares por las molestias ocasionadas.
Seis días después, las imágenes ahora publicadas ponen de relieve la relevancia real del suceso y los daños ocasionados con una onda expansiva que superó los cinco metros en el entorno de la maquinaria afectada según el relato de los propios trabajadores.