Madre e hija, condenadas por el crimen de Isabel Carrasco, serán trasladadas a Alcalá Meco por estudios y trabajo
Montserrat González y su hija, Triana Martínez, condenadas por el asesinato de la entonces presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, en mayo de 2014, serán reubicadas próximamente en la prisión de Alcalá Meco, en Madrid.
El traslado, que partirá desde el centro penitenciario de Villabona (Asturias), responde a una solicitud formulada por ambas internas y ya cuenta con la autorización correspondiente, según fuentes del ámbito judicial.
Condenas por un crimen que marcó León
El caso supuso uno de los episodios más impactantes en la historia reciente de la provincia leonesa. Un jurado popular consideró culpables a ambas: Montserrat González fue sentenciada a 22 años de prisión como autora del asesinato, mientras que Triana Martínez recibió una pena de 20 años por su participación necesaria en los hechos.
Motivos académicos y laborales
Entre las razones que han motivado el cambio de prisión figura la intención de Triana Martínez, ingeniera de formación, de continuar su especialización académica con estudios vinculados al ámbito aeroespacial.
Además, el traslado a la Comunidad de Madrid podría facilitar opciones laborales en el tramo final de su condena, en un contexto de reinserción progresiva.
Situación penitenciaria distinta
La situación de ambas internas difiere en la actualidad. Triana Martínez cuenta con permisos penitenciarios periódicos desde finales del pasado año, tras varias solicitudes rechazadas con anterioridad.
Por el contrario, Montserrat González no ha obtenido hasta el momento autorizaciones similares, aunque mantiene la expectativa de que el cambio de centro pueda influir en futuras decisiones del sistema penitenciario.
Recorrido por varias cárceles
Desde su ingreso en prisión, ambas han pasado por distintos centros, incluidos los de León y Valladolid, antes de su estancia en Asturias. El traslado a Madrid supondrá un nuevo destino en un itinerario penitenciario marcado por distintos cambios de ubicación a lo largo de los años y por la queja, en no pocas ocasiones, de los funcionarios por su comportamiento.
