La marcha por Feve encara desde Matallana de Torío su penúltima etapa antes de entrar en León
La marcha organizada por la Plataforma en Defensa del Ferrocarril de Vía Estrecha de León ha alcanzado este sábado uno de sus momentos decisivos con el arranque de la penúltima etapa del recorrido reivindicativo. La movilización, que desde comienzos de semana avanza por el corredor de Feve para reclamar inversiones, mejoras de servicio y el regreso del tren al centro de León, ha partido en esta ocasión desde Matallana de Torío, punto de salida del tramo previo a su desembarco en la capital leonesa.
Con esta nueva jornada, la protesta entra ya en la recta final de un itinerario de seis días concebido para visibilizar sobre el terreno el valor del tren de vía estrecha en la montaña y en el área metropolitana. El trayecto de este sábado enlaza Matallana con Garrafe de Torío y deja a la movilización a un solo paso de su llegada a León, prevista para este domingo en la estación de Matallana de la avenida Padre Isla.
La etapa de hoy se desarrolla además en un momento de creciente eco político y social para la plataforma convocante, que ha logrado trasladar su reivindicación desde el ámbito estrictamente ciudadano a un escenario de mayor confrontación institucional sobre el futuro de la línea.
De Guardo a las puertas de León: cinco días para defender la vía estrecha
La movilización echó a andar en Guardo y desde entonces ha ido cubriendo etapas por algunos de los principales núcleos del trazado ferroviario. Tras pasar por Puente Almuhey y Cistierna, los participantes alcanzaron Boñar y completaron el viernes el recorrido hasta Matallana de Torío, donde este sábado han retomado la marcha para afrontar el penúltimo esfuerzo antes de entrar en la capital.
El recorrido ha reunido de forma sostenida a alrededor de medio centenar de personas, una cifra que la organización considera significativa por la continuidad del apoyo y por el simbolismo de una protesta que se desarrolla a pie junto a la infraestructura ferroviaria. El objetivo ha sido, desde el primer momento, subrayar que Feve sigue siendo una pieza estratégica para el norte leonés y para la conexión de decenas de municipios con León.
La convocatoria no se limita a denunciar la situación del servicio. La plataforma ha convertido esta marcha en una reivindicación integral del futuro del ferrocarril de vía estrecha, con exigencias que van desde el aumento de frecuencias y la reducción de tiempos de viaje hasta la modernización de la infraestructura y la recuperación del acceso ferroviario al centro de la ciudad.
El viernes, Boñar se convirtió en escenario del respaldo institucional
La jornada previa, entre Boñar y Matallana, supuso un punto de inflexión para la marcha por la presencia del alcalde de León, José Antonio Diez, en la salida de la etapa. El regidor se desplazó hasta Boñar para mostrar su apoyo a la movilización y reforzar públicamente la posición del Ayuntamiento frente al proyecto que estudia el Ministerio de Transportes para la integración de la traza urbana de Feve en la capital.
Su participación dio un nuevo relieve a una marcha que hasta ese momento había discurrido con un perfil principalmente vecinal, comarcal y ciudadano. La presencia del alcalde no solo fue interpretada como un gesto de acompañamiento a los caminantes, sino como una toma de posición explícita en un conflicto que afecta de lleno al futuro ferroviario de León.
Diez aprovechó ese escenario para alinear al Ayuntamiento con la reclamación central de la plataforma: mantener viva la opción de que los trenes de vía estrecha vuelvan a entrar en el centro de la ciudad y recuperen la estación de Matallana como cabecera ferroviaria.
El pulso por la traza urbana entra de lleno en la marcha
El respaldo del alcalde llegó acompañado de una posición firme contra el plan que plantea cubrir o soterrar la traza urbana para habilitar el paso de autobuses eléctricos hacia el centro. El regidor dejó claro en Boñar que no avalará una actuación de ese tipo si supone cerrar definitivamente la puerta al retorno del tren de vía estrecha al corazón de León.
Ese pronunciamiento sitúa al Ayuntamiento en un choque directo con la propuesta que maneja el Ministerio de Transportes y añade una dimensión política de primer orden a la movilización. La defensa de Feve deja así de librarse solo en el plano de la protesta ciudadana para entrar de lleno en la disputa institucional sobre qué modelo de acceso debe tener la línea en la capital.
La postura del alcalde adquiere además especial relevancia por el papel decisivo que tendría el Consistorio en cualquier actuación sobre el corredor ferroviario urbano. La intervención municipal es un elemento clave para desarrollar cualquier proyecto de integración, de modo que el rechazo expresado por Diez fortalece la posición de la plataforma en la recta final de la marcha.
La estación de Matallana, símbolo de la reclamación
La reivindicación que vertebra todo el recorrido tiene un punto concreto en el mapa: la estación de Matallana de la avenida Padre Isla. La plataforma considera irrenunciable que Feve vuelva a tener como destino el centro de León y rechaza una solución que convierta el antiguo acceso ferroviario en un simple corredor para transporte por carretera.
Por eso la llegada prevista para el domingo a la capital no será solo el final de una caminata de seis jornadas, sino también el momento elegido para escenificar ante León el mensaje que ha acompañado cada etapa desde Guardo: el tren de vía estrecha debe seguir siendo tren, conservar su trazado hasta el centro y recibir las inversiones necesarias para garantizar su viabilidad como servicio público.
La presidenta de la plataforma, Isabel López, ha venido defendiendo durante los últimos días esa idea de recuperación integral de la línea, no solo en su vertiente urbana, sino también en la mejora del conjunto del servicio para la montaña y el área metropolitana.
La penúltima etapa prepara el cierre de la movilización en la capital
La salida de este sábado desde Matallana de Torío sitúa a la marcha a las puertas de su desenlace. Tras la llegada a Garrafe, la movilización afrontará mañana su última jornada con la vista puesta en León, donde la plataforma quiere convertir la entrada en la ciudad en una demostración de apoyo social a la vía estrecha y en una advertencia frente a cualquier proyecto que desdibuje su naturaleza ferroviaria.
La organización ha articulado toda la protesta con un vehículo de apoyo para garantizar la seguridad de los participantes y atender las incidencias del recorrido, una logística que ha permitido sostener durante toda la semana una movilización de largo aliento y fuerte carga simbólica.
Un conflicto ferroviario que ya desborda el ámbito comarcal
A medida que la marcha se aproxima a León, el debate sobre Feve adquiere una dimensión cada vez más amplia. Lo que comenzó como una defensa del servicio y de la conexión ferroviaria con la montaña se ha convertido en un pulso sobre el modelo de movilidad de la capital y sobre el destino de la traza urbana.
