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Reportaje

La memoria vuelve a San Marcos

El Parador de San Marcos de León acoge por primera vez la entrega de restos de republicanos que estuvieron presos en el recinto | Las familias de cuatro asesinados en 1936 reciben las cajas que contienen los huesos recuperados por la ARMH en Mansilla de las Mulas el pasado verano

Una prolongada ovación de los presentes recibió este viernes en el Salón Quevedo del Parador de San Marcos la entrada de las cajas que contienen los restos de Miguel Carro Llamazares, José Fuertes Martínez, Fernando Blanco Sandoval y Mariano López López, republicanos asesinados por falangistas en diciembre de 1936 que fueron retenidos en el recinto por el que pasaron miles de presos. Se trata de la primera ocasión en la que el establecimiento hotelero acoge un acto de entrega de restos de quienes habitaron ese recinto retenidos.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica localizó el pasado verano en Mansilla de las Mulas los huesos entregados ya a sus familias y, según su presidente, Emilio Silva acaba de aparecer un documento de Cruz Roja Internacional con un listado de cientos de presos del año 1937 en San Marcos “y todavía se puede encontrar información de lo que ocurrió aquí dentro, que fue terrible, en este campo de concentración”.

La historia del Parador

Silva remarcó la importancia del acto celebrado este viernes porque, dijo, “hay una resistencia en el Parador a contar su historia; de hecho, la placa que se ha puesto hemos tenido que pedir una llave para poder verla, pero para las familias ha sido muy importante que esto suceda aquí, porque es un lugar que desgraciadamente tiene esa historia y o han estado mirando con miedo, inquietud, rabia, rechazo durante muchos años”.

“Es un lugar perfecto para reivindicar la vida de estas familias, que fue muy dura a partir de los asesinatos, que ha sido borrada de la historia. de ellos”. Uno de los hombres homenajeado hoy, Miguel Carro, fue concejal del Ayuntamiento de León y Silva lamentó que no tenga un espacio público dedicado a él. “Si hubiera sido una víctima del terrorismo, tendría quizá una escultura en esta ciudad. Hoy no tiene ni una calle, pero este reconocimiento público es para darle las gracias”, añadió antes de lamentar que no se llegase a un acuerdo con el Ayuntamiento de la capital para organizar el acto en la sede consistorial. “Para nosotros es inexplicable, porque nos han dado varias explicaciones pero ninguna coherente y es triste, por otra parte, que esta gente no pueda ser reconocida en una institución democrática cuando fueron asesinados por construir y defender una democracia”, subrayó.

La memoria

Una bisnieta de Miguel Carro, Yolanda Menéndez, conoció hoy a otros descendientes de concejal cuya figura descubrió hace 23 años. “Empecé a estudiar y vi la importancia que había tenido para León y que estaba en una fosa y desconocía su paradero” detalló antes de mostrar su emoción, tanto de poder recuperar los restos como encontrar a parientes cuya existencia desconocía.

“En mi casa nunca se habló de él. Mi madre de vez en cuando hacía algún comentario, pero muy velado. Entonces fue cuando yo empecé a investigar. Esto significa una dignificación de esta persona que además trabajó tanto por el pueblo de León y por los obreros, porque fue el delegado de UGT de toda la provincia y estuvo con los mineros, con todos los obreros de León” relató. “Ya sé que no se va a poder recuperar tanta infamia como sucedió, pero digamos que nosotros nos quedamos como más tranquilos, que además él va ya a descansar con su familia y los ciudadanos de León, si quieren, puedan acercarse a verle, ver su tumba y recordarle un poco”, concluyó.