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El palacete que vuelve a latir: la resurrección neomudéjar que proyecta a León en la neurocirugía del futuro

El histórico conjunto de la calle Alcázar de Toledo, protegido como BIC, avanza en una rehabilitación sin precedentes para convertirse en un instituto de referencia nacional en cirugía compleja de la columna bajo la dirección del doctor Valle Folgueral

En pleno corazón de León, entre los números 11 y 13 de la calle Alcázar de Toledo, un edificio centenario vuelve a cobrar vida. El espectacular conjunto neomudéjar que durante décadas marcó el paisaje urbano del centro histórico atraviesa ahora un proceso de recuperación que va mucho más allá de una simple restauración arquitectónica. Paso a paso, el antiguo palacete se encamina a convertirse en el futuro Instituto Internacional de Patología Compleja de la Columna, un proyecto llamado a situar a León en el mapa nacional e internacional de la neurocirugía avanzada.

Protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de monumento desde hace casi treinta años, el inmueble afronta una nueva etapa que combina la conservación del patrimonio con la medicina más puntera.

De residencia burguesa a centro sanitario de vanguardia

El edificio fue levantado hace más de un siglo por encargo del empresario minero Victoriano González, siguiendo los planos de Manuel de Cárdenas y Arsenio Alonso. Su arquitectura neomudéjar, singular y reconocible, lo convirtió desde el primer momento en una de las joyas del León de comienzos del siglo XX. Hoy, más de cien años después, ese mismo inmueble se prepara para albergar una clínica médica de referencia nacional, devolviendo al palacete el protagonismo perdido y adaptándolo a las exigencias del siglo XXI.

Un proyecto único en España

La iniciativa está impulsada por el equipo de Neurocirugía León y liderada por el doctor Valle Folgueral, considerado uno de los grandes referentes de la cirugía compleja de la columna. Desde el propio equipo destacan que “trabajamos cada día con ilusión y entusiasmo (…) para poder recuperar un edificio histórico, BIC con categoría de monumento para la ciudad de León, como sede de nuestro futuro Instituto Internacional de Patología compleja de la Columna”.

El objetivo es claro: crear un centro pionero que reúna tratamientos de vanguardia para todas las patologías que afectan a la columna vertebral, con un enfoque multidisciplinar y apoyado en tecnología de última generación.

León como polo médico de referencia

El proyecto no solo transforma un edificio emblemático, sino que aspira a transformar también el papel de la ciudad en el ámbito sanitario. La recuperación del palacete neomudéjar “situará a nuestra ciudad y a toda nuestra provincia como referentes a nivel nacional e internacional en el tratamiento de todas las patologías que afectan a la columna vertebral”, subraya el equipo promotor.

El futuro instituto contará con profesionales altamente especializados y estará dirigido por el doctor Valle Folgueral, distinguido con reconocimientos como el Premio Nacional de Medicina en Neurocirugía, el galardón al mejor neurocirujano de España en los Doctoralia Awards y el premio al mejor neurocirujano europeo especializado en cirugía de columna, recogido en París en 2022.

Pacientes de dentro y fuera de España

Uno de los pilares del proyecto es la atención integral al paciente. El nuevo centro permitirá mejorar la experiencia asistencial de quienes ya acuden a las consultas de alta resolución en patología compleja de la columna desde distintos puntos de España y del extranjero. El impulso del departamento de pacientes internacionales refuerza la vocación global de una iniciativa que aspira a consolidarse como unidad de referencia en cirugía compleja de la columna en el conjunto del país.

Patrimonio al servicio de la salud

La rehabilitación del conjunto neomudéjar de la calle Alcázar de Toledo simboliza una alianza poco frecuente entre historia y ciencia. “Recuperamos nuestro patrimonio para ofrecerte los mejores tratamientos a tu alcance, en un entorno único e inigualable”, resume el espíritu de un proyecto que devuelve a León uno de sus edificios más singulares y lo proyecta hacia el futuro desde la excelencia médica.

Mientras avanzan las obras y se perfila el nuevo uso del palacete, el viejo edificio vuelve a ser protagonista. Esta vez, no como testigo del pasado, sino como escenario de una nueva etapa en la que arquitectura, innovación y salud van de la mano