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El supercomputador Scayle prevé completar su traslado entre finales de 2026 y 2027

La Junta avanza en la migración del Centro de Supercomputación de León con una inversión inicial de 1,8 millones de euros

El Centro de Supercomputación de Castilla y León (Scayle), ubicado en León, encara la recta final de su traslado a la nueva sede, un proceso que culminará previsiblemente entre finales de 2026 y el primer semestre de 2027. Así lo explicó este lunes el consejero de Movilidad y Transformación Digital, José Luis Sanz Merino, durante la reunión del patronato del centro celebrada en el Campus de Vegazana.

El responsable autonómico señaló que las obras del nuevo edificio se encuentran ya “bastante avanzadas” y que únicamente restan algunos “remates” antes de iniciar plenamente la compleja operación técnica de traslado de la infraestructura informática.

Un año para completar la migración

La principal dificultad del proceso reside en el movimiento del sistema de supercomputación sin interrumpir su actividad. Sanz Merino recordó que el traslado requerirá “prácticamente un año” de trabajo especializado y subrayó que el centro continuará operativo durante toda la transición.

“La migración de todo el Centro de Supercomputación va a durar prácticamente un año y va a ser ciertamente lento, hasta que esté plenamente operativo”, explicó el consejero, quien insistió en que el objetivo es preservar en todo momento las capacidades técnicas del sistema.

En ese sentido, destacó que “tiene que seguir funcionando y eso no es una cuestión sencilla”, debido a las exigencias tecnológicas y de seguridad que requiere este tipo de infraestructura avanzada.

Contratos ya adjudicados

La Junta ha comenzado ya a ejecutar parte de los contratos vinculados al traslado. Entre las actuaciones prioritarias figuran los sistemas de refrigeración y climatización, fundamentales para garantizar el funcionamiento de los equipos de supercomputación.

Según precisó Sanz Merino, actualmente existe una inversión licitada de 1,8 millones de euros destinada a la infraestructura necesaria para afrontar esta fase del proyecto. A lo largo de los próximos meses se irán incorporando nuevas contrataciones relacionadas con la migración tecnológica.

El consejero reconoció que se trata de una operación “muy compleja” desde el punto de vista técnico, tanto por las dimensiones del sistema como por las condiciones de estabilidad y temperatura que requieren estas máquinas de altas prestaciones.

Mejorar la posición de Scayle

La futura sede permitirá ampliar las capacidades del centro y optimizar el rendimiento de sus recursos tecnológicos. Sanz Merino defendió que el traslado servirá para “sacarle partido a todas las posibilidades que en este momento todavía no hemos podido sacar”.

El titular de Movilidad y Transformación Digital recordó además la relevancia nacional de la infraestructura leonesa y destacó que Scayle ocupa actualmente la segunda posición entre los centros de supercomputación de España.

La Junta confía en que la nueva etapa permita reforzar todavía más el papel estratégico de León dentro del ámbito tecnológico y científico vinculado a la computación avanzada.