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El Supremo ratifica la cárcel para tres extremistas por una "cacería" en León: "Matadle, que no respire"

El Alto Tribunal confirma la pena de dos años y medio de prisión por la brutal agresión grupal a un testigo que derivó en intento de homicidio
Imagen del Tribunal Supremo.
Imagen del Tribunal Supremo.

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha puesto el sello definitivo a la resolución dictada previamente por la Audiencia Provincial de León. La justicia ratifica así las penas de 30 meses de prisión para dos mujeres y un hombre, vinculados a movimientos de extrema derecha, que lideraron un ataque coordinado contra un joven en la capital leonesa. El motivo de la agresión fue una represalia directa: la víctima había testificado en una vista judicial contra el hermano de una de las condenadas.

Un ataque planificado por venganza

Los hechos, que el tribunal describe con especial dureza, se desencadenaron a las puertas de un local de ocio nocturno. Según los hechos probados, los tres adultos, acompañados por un grupo de menores —ya condenados en su jurisdicción correspondiente—, cercaron al joven con una violencia extrema.

Durante el asalto, los agresores no solo emplearon la fuerza física mediante puñetazos y patadas, sino que hicieron uso de un arma blanca. El ensañamiento fue tal que la víctima intentó escapar hasta en tres ocasiones, siendo interceptada y golpeada de nuevo en cada intento de huida.

"Matadle, que no respire"

La sentencia recoge la escalofriante crueldad de las consignas que se gritaron durante la agresión. Los atacantes jalearon la paliza al grito de: "Matadle, matadle, que no respire, hasta que quede muerto, lo matáis”.

Solo la intervención de un amigo y la propia resistencia de la víctima evitaron un desenlace fatal, aunque el joven acabó perdiendo el conocimiento debido a los traumatismos. El parte médico reflejó la gravedad de las lesiones: el herido necesitó 71 días de tratamiento y recuperación para sanar de las heridas y cortes sufridos, especialmente en la zona del rostro y la cabeza.

La contundencia del Tribunal Supremo

Al desestimar los recursos de las defensas, el Supremo ha sido tajante al calificar la naturaleza de los hechos. El fallo subraya que no se trató de una pelea fortuita o una agresión aislada, sino de algo mucho más oscuro. El tribunal sostiene que: "Lo que sufrió el denunciante por parte de los acusados y demás integrantes del grupo agresor no fue una simple agresión, fue una verdadera cacería".

Los magistrados destacan la "especial perversidad" de los implicados y su "gran peligrosidad", afeando especialmente que abandonaran al joven en el suelo mientras sangraba de forma abundante tras haber perdido el sentido. Con esta resolución, se cierra el proceso judicial contra los tres adultos implicados en esta grave vulneración de la seguridad ciudadana y la integridad física.