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Ceuta, la vertiente política

La leonesa Margarita Robles se distancia de la ovación a Sánchez por la crisis de Ceuta

La ministra leonesa permanece sentada durante buena parte de los aplausos mientras mantiene una versión distinta sobre las alertas del CNI
Margarita Robles inamovible mientras el resto de ministros aplaude a Pedro Sánchez.

La intervención de Pedro Sánchez este jueves en el Congreso de los Diputados para explicar la gestión de la crisis migratoria de Ceuta dejó una imagen especialmente significativa en la bancada del Gobierno. La ministra leonesa Margarita Robles permaneció sentada durante la ovación con la que buena parte de los diputados socialistas y miembros del Ejecutivo respaldaron al presidente, y apenas acompañó con aplausos algunos momentos de su discurso.

La actitud de Robles contrasta con la posición defendida por Sánchez sobre la información disponible antes de la entrada masiva de migrantes registrada los días 30 y 31 de julio en Ceuta. El presidente sostuvo ante el Pleno que el Ejecutivo no recibió advertencias extraordinarias que permitieran anticipar la dimensión de los acontecimientos.

Sánchez aseguró que se habían revisado "todos los informes, todos los mensajes, notas verbales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado" y también las comunicaciones del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Según su explicación, ninguna de esas comunicaciones habría permitido prever "ni la escala, ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo".

Robles mantiene su propia versión sobre Inteligencia

La posición de la ministra leonesa resulta especialmente relevante porque la responsable de Defensa ya había ofrecido una versión diferente durante su comparecencia parlamentaria de la semana pasada. Robles defendió entonces que los servicios de Inteligencia habían trasladado información sobre el riesgo existente en la frontera y sobre la posibilidad de que se produjera una entrada de migrantes.

Ese planteamiento la ha situado en una posición distinta de la mantenida públicamente por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y por La Moncloa. Interior ha insistido en que no existieron informes que anticiparan la magnitud de la llegada masiva registrada en la ciudad autónoma.

El debate adquiere especial importancia por el papel del CNI, organismo que depende del Ministerio de Defensa que dirige Robles. La controversia se centra ahora en determinar qué información existía antes de los acontecimientos y qué recorrido tuvo dentro de la cadena de mando.

Sánchez anuncia la publicación de los informes

El presidente del Gobierno trató de cerrar parte de la polémica anunciando la publicación de un dossier con la documentación previa a la crisis. Sánchez afirmó que el Ejecutivo no tiene "nada que ocultar en este asunto" y aseguró que ha ordenado reunir los informes para que puedan ser examinados por los medios de comunicación y la ciudadanía.

La decisión pretende aportar documentación al debate sobre las advertencias existentes antes del 30 de julio. El propio Sánchez cuestionó durante su intervención por qué una nota informativa elaborada el 29 de julio por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) no fue trasladada a superiores de la Policía Nacional ni al Ministerio del Interior.

El jefe del Ejecutivo planteó además que deberá aclararse por qué tampoco se compartió con los responsables políticos un informe encargado por una jueza y que, según expuso, podía tener implicaciones para la seguridad del Estado.

Un contraste visible con el resto del Ejecutivo

La actitud de Margarita Robles durante la sesión parlamentaria adquirió relevancia precisamente por el contexto de las últimas semanas. Mientras otros miembros del Gobierno siguieron con aplausos las principales intervenciones de Sánchez, la titular de Defensa evitó sumarse en diferentes momentos y tampoco se incorporó al término del discurso presidencial.

La ministra no realizó posteriormente declaraciones sobre su actitud en el hemiciclo cuando fue preguntada en los pasillos del Congreso. Su silencio mantiene abierta la diferencia de criterio que se ha evidenciado en torno a la actuación de los servicios de Inteligencia.

El Gobierno abre ahora una investigación política sobre las alertas

La comparecencia de Sánchez ha colocado el foco sobre la cadena de información existente antes de una crisis que llevó a decenas de miles de personas a intentar acceder a Ceuta. El presidente negó que el Gobierno recibiera avisos extraordinarios capaces de anticipar lo ocurrido, mientras que Robles ha defendido públicamente la actuación y profesionalidad del CNI y la existencia de información previa sobre el riesgo.

La publicación anunciada por Sánchez permitirá contrastar las distintas versiones a partir de la documentación oficial. Hasta entonces, la imagen de la ministra leonesa Margarita Robles permaneciendo sentada durante la ovación al presidente se convierte en uno de los elementos más visibles de las diferencias existentes dentro del propio Gobierno sobre cómo se conoció y se gestionó la crisis de Ceuta.