Calderón: del blanco al blanquiazul
Carlos Calderón cambia la Cultural por la Ponferradina y asume el reto de reforzar a un rival histórico con la mirada puesta en volver a pelear por el ascenso
El mercado invernal ha dejado en León un movimiento que no pasa desapercibido. Carlos Calderón (Almansa, Albacete, 1995) ha dado el salto del blanco de la Cultural y Deportiva Leonesa al blanquiazul de la SD Ponferradina, dos clubes unidos por una rivalidad provincial histórica y separados, ahora, por la categoría.
El extremo se incorpora al conjunto berciano procedente del FC Cartagena, donde había competido durante la primera mitad de la temporada en el Grupo II de Primera Federación.
No es un fichaje más. Para Calderón supone regresar a una provincia que conoce bien, pero hacerlo desde el otro lado de una frontera futbolística cargada de memoria, duelos directos y sentimiento.
De León a Ponferrada, otro escenario
Entre 2023 y 2025, Calderón defendió la camiseta de la Cultural Leonesa, formando parte del grupo que logró el ascenso a Segunda División. En el Reino de León dejó la imagen de un futbolista de banda intenso, capaz de desbordar y trabajar sin balón, con etapas de protagonismo como titular y otras en las que fue un revulsivo habitual desde el banquillo bajo la dirección de Raúl Llona.
Ese pasado reciente convierte su llegada a El Toralín en el recuerdo de enfrentamientos pasados. De competir en el Reino, pasa ahora a intentar devolver a la Ponferradina a la zona alta de la clasificación, en un contexto de exigencia máxima.
Un recorrido amplio y diverso
Formado en la cantera del Levante UD, Calderón debutó en Segunda B en 2014 con el filial granota. A partir de ahí, su carrera se construyó a base de etapas en diferentes proyectos: los equipos B del RCD Mallorca y el Getafe CF, club con el que logró un hito personal al debutar en Primera División en 2017.
Su trayectoria incluye también pasos por el CD Lugo, el CF Internacional de Madrid, el CD Tudelano, la SD Logroñés y el CD Badajoz, antes de asentarse en León y, más tarde, competir esta temporada con el FC Cartagena, con el que ha disputado 19 partidos oficiales en la primera vuelta del campeonato.
Un refuerzo para mirar hacia arriba
En clave blanquiazul, la incorporación de Calderón se interpreta como un salto cualitativo para la Ponferradina. Su experiencia en categorías superiores y su conocimiento del fútbol de la Primera Federación encajan con el objetivo del club berciano de recuperar posiciones y consolidarse como aspirante en la segunda mitad del curso.
Para el futbolista, el cambio de escudo representa algo más que un nuevo contrato: es la oportunidad de reinventarse en un entorno conocido, ante un rival con el que mantuvo duelos de especial intensidad en el curso pasado.
