Nafti pide frialdad total y jugar como 'robots' ante el Ourense en un partido determinante
El club trabaja contrarreloj para completar los trámites federativos que permitirían inscribir a Erik Morán, mediocentro vizcaíno que regresa a Ponferrada
La SD Ponferradina llega al duelo de este sábado ante el Ourense CF (El Toralín, 21:00 horas) condicionada por una cuestión extradeportiva. El club trabaja contrarreloj para completar los trámites federativos que permitirían inscribir a Erik Morán, mediocentro vizcaíno que regresa a Ponferrada tras pasar por equipos como el AEK Atenas o el FC Andorra.
Aunque el futbolista ya se entrena con normalidad junto al resto de la plantilla, su presencia en la convocatoria es, a día de hoy, poco probable. El propio Mehdi Nafti rebajó expectativas en su comparecencia previa al encuentro: “Sería una grata sorpresa que esté mañana, pero obviamente hemos trabajado sin contar con él”. La dirección deportiva necesita liberar fichas para cerrar su alta definitiva, una operación que se apura hasta el último momento.
Un refuerzo clave para el centro del campo
Más allá del estreno inmediato, el técnico blanquiazul considera que la incorporación de Morán es estratégica para corregir déficits estructurales del equipo. Nafti subraya que el centrocampista aportará “esa tranquilidad, ese temple, ese penúltimo pase y último pase”, además de un perfil de liderazgo discreto pero influyente.
En ese sentido, lo define como “un líder técnico” y uno de esos “líderes silenciosos dentro de un vestuario”, sensaciones que, según el entrenador, ya se han percibido en los primeros entrenamientos del futbolista con el grupo.
Un mercado invernal condicionado
El preparador franco-tunecino no elude la realidad del club en este mercado de invierno. Reconoce que la situación económica y la clasificación suponen un freno a la hora de atraer refuerzos, un “hándicap” que obliga a extremar la selección de perfiles. Nafti fue especialmente claro al hablar de compromiso: “un jugador que prefiere cobrar 500 euros más e irse a otro sitio, no lo quiero en mi plantilla”.
Protesta en la grada y comprensión del técnico
El encuentro estará marcado también por el ambiente en el estadio. El colectivo Grada Durandarte 1922 ha anunciado que animará desde el exterior de El Toralín durante la primera parte como protesta por la gestión del club, la destitución de Fer Estévez y la retirada de material de animación.
Nafti se mostró respetuoso con la decisión de la afición: “Cada uno siente la Ponfe como quiere”. El entrenador entiende que haya seguidores que perciban la situación actual como una “ruina”, y aseguró que, pase lo que pase, el equipo cumplirá con el gesto de “saludar a los fieles” al término del partido.
“Robots” durante cien minutos
En lo estrictamente deportivo, el técnico ha pedido a sus jugadores un ejercicio de aislamiento emocional para no verse arrastrados por el contexto. Ante el Ourense, un rival capaz de alternar juego directo y combinativo, Nafti exige máxima concentración y disciplina táctica.
Su mensaje al vestuario fue contundente: deben “ser unos robots durante 100 minutos” y ceñirse al plan de partido trabajado durante la semana.
