El tiempo

Laciana, memoria en blanco y negro

Una selección de fotografías de Manuel Gancedo Fernández recupera la vida cotidiana y el legado cultural del valle, ahora revitalizado gracias a la restauración digital de Carlos Labrador


El Valle de Laciana vuelve a mirarse en su propio pasado a través de una cuidada selección de imágenes firmadas por Manuel Gancedo Fernández, más conocido como ‘Lolo el Cazador’. Las instantáneas, difundidas recientemente en redes sociales y recogidas ahora en una publicación de Heraldo de León, constituyen un testimonio gráfico que trasciende lo meramente documental.

Gancedo dedicó años a captar escenas de la vida diaria, retratos de vecinos, celebraciones populares y paisajes que hoy forman parte de una identidad en transformación. Su mirada, siempre cercana, convierte cada fotografía en un fragmento de historia compartida.

La huella de lo cotidiano

Las imágenes no solo muestran lugares, sino formas de vida. Calles sin asfaltar, faenas tradicionales o encuentros vecinales revelan una época en la que el ritmo lo marcaban las estaciones y el trabajo comunitario. La toponimia y el patrimonio etnográfico aparecen también como elementos recurrentes en su obra, aportando contexto y profundidad a cada escena.

El archivo personal que Gancedo compartía en plataformas digitales ha servido como base para redescubrir un legado que, hasta hace poco, permanecía disperso.

Restaurar el pasado para entender el presente

El trabajo reciente de Carlos Labrador ha dado nueva vida a este material. A partir de las imágenes originales ha llevado a cabo un proceso de restauración digital que mejora la nitidez y recupera detalles ocultos por el paso del tiempo.

Esta intervención no altera el sentido de las fotografías, sino que facilita una lectura más clara de los elementos que contienen: rostros, vestimentas, construcciones y paisajes que ahora se perciben con mayor precisión. Labrador ha anunciado además futuras entregas con nuevas imágenes restauradas.

Cultura que se preserva

La labor de Gancedo no se limita a la fotografía. Su implicación en iniciativas culturales, como su papel en el Club Xeitu, ha sido clave para la conservación de la memoria del valle. Publicaciones colectivas y recopilaciones gráficas han permitido que ese patrimonio no quede relegado al olvido.