Tiempo de chapuzones: la provincia de León ofrece este verano nueve zonas naturales de baño
El censo oficial de zonas de baño naturales de Castilla y León se reduce este verano de 33 a 32 enclaves, uno menos que en la temporada anterior, al no incluirse el río Burbia a su paso por Toral de los Vados, en la provincia de León. Pese a ello, esta provincia, junto a Zamora, concentran más de la mitad de los enclaves autorizados, con nueve cada una, mientras Salamanca continúa siendo la única provincia sin ninguna zona de baño censada. Durante toda la campaña estival, la Junta realizará inspecciones y análisis microbiológicos semanales para determinar la aptitud de las aguas para el baño.
La temporada, que se prolongará hasta el 15 de septiembre, estará supervisada por la Consejería de Sanidad y Bienestar Social, que actualizará semanalmente el mapa de aptitud de las zonas de baño del censo oficial de Castilla y León. En él podrá consultarse el estado de cada enclave (apto, no apto, sin calificar, entre otras situaciones), en función de los resultados de los controles realizados por los servicios de Salud Pública.
León y Zamora, a la cabeza de zonas de baño naturales
Por provincias, además de las nueve zonas de León y las nueve de Zamora, Soria dispone de cuatro; Ávila y Burgos, de tres cada una; Palencia mantiene dos, mientras que Segovia y Valladolid cuentan con una respectivamente, según el censo oficial de zonas de baño de Castilla y León conocido por Ical.
Entre los espacios censados figuran algunos de los enclaves más frecuentados durante el verano, como las playas del Lago de Sanabria, el lago de Carucedo, los embalses de Aguilar de Campoo y Ruesga, así como distintos puntos del embalse de Cuerda del Pozo, en Soria, Vinuesa y Cidones. También forman parte del censo varios tramos de los ríos Órbigo, Cúa, Tera, Boeza, Burbia, Duero, Nela y Tormes, este último a la altura de La Horcajada.
Vigilancia sanitaria
Todas estas zonas estarán sometidas al programa de vigilancia sanitaria de la Dirección General de Salud Pública, que incluye inspecciones visuales y análisis microbiológicos periódicos para comprobar la calidad del agua y determinar su aptitud para el baño.
El último informe disponible, correspondiente a la campaña de 2025, refleja que los servicios de Salud Pública realizaron 355 inspecciones y otras tantas tomas de muestras, lo que supone una media de 10,7 controles por cada zona de baño. Durante la temporada se detectaron 41 incidencias relacionadas con posibles contaminaciones microbiológicas, aunque solo una dio lugar a una declaración de no aptitud para el baño, además de registrarse un episodio considerado circunstancia excepcional. León fue la provincia con mayor actividad inspectora, con 108 controles.
Zonas prohibidas
Asimismo, la Consejería mantuvo durante toda la pasada campaña la prohibición permanente del baño en las zonas del río Pisuerga, en Valladolid, y del río Duero, en Zamora, tras acumular cinco temporadas consecutivas con una calificación anual insuficiente. Ambos puntos continuaron, no obstante, sometidos a un calendario de muestreos para evaluar la evolución de la calidad de sus aguas y revisar, en su caso, esa restricción.
El balance de 2025 refleja además que la mayoría de las zonas de baño de Castilla y León obtuvieron una calificación excelente o buena, especialmente en enclaves como el Lago de Sanabria, el lago de Carucedo, el embalse de Aguilar de Campoo y varios puntos del embalse de Cuerda del Pozo. En cambio, algunos espacios de Ávila, Burgos y León mantuvieron calificaciones de suficiente o insuficiente, lo que obliga a reforzar el seguimiento sanitario.