El tiempo

Macario, todo tuyo

Me he puesto a escribir y se han abierto los cielos...
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Me he puesto a escribir y se han abierto los cielos. No quiero imaginar lo que habría sucedido si me pongo a cantar. Otra tarde más de este casi verano en la que se desata tormenta vespertina. Para el asunto agrícola, casi en sazón el cereal, no vendrá, supongo, muy bien la cosa, más si se desarrolla con violencia tormentosa. Mala iba a ser la cosecha, esperemos no empeore. Pero es que esta primavera cálida y lluviosa me está recordando insistentemente la del pasado año. El monte va a volver a estar asalvajado para cuando la canícula apriete. Y muy poco, salvo saneamiento de algunos perímetros urbanos, se ha hecho para que no repitamos errores. 

Se nutren, sin duda, de la buena voluntad de sus empleados, con bastante vocación de sacrificio, y de las duras condiciones para encontrar un empleo digno en estas nuestras zonas de abandono y sacrificio

Y no solo no se ha hecho, sino que parece todo jugar a la contra, con un empresariado de la privatizada extinción de incendios poco por la labor de colaborar en el dispositivo, dadas, dicen, las condiciones económicas de los contratos ofrecido por la Junta de León y Castilla. Si son malas para ellos, imaginen cómo lo serán para sus trabajadores y lo que estas empresas estarán dispuestas a ofrecer. Se nutren, sin duda, de la buena voluntad de sus empleados, con bastante vocación de sacrificio, y de las duras condiciones para encontrar un empleo digno en estas nuestras zonas de abandono y sacrificio. Carne fresca y ganas para esos vampiros de Somacyles, Tragsas y Florentinos de turno. Nada, de veras, me gustaría más que equivocarme.

Y del año pasado se me vienen a la cabeza, cómo no, dos muy siniestros personajes, Quiñones y Arranz, el primero de los cuales acaba de ser premiado con una nueva consejería en el que dice Mañueco ser un gobierno “con la fuerza necesaria para impulsar el futuro y liderazgo en CyL”. Me parto. Lo de siempre, que no ha gobernado nunca y ahora sí que sí: futuro, repoblación, pacto para desarrollo del oeste… El maldito discurso de autoconsumo para propios, escarnio para contrarios e indiferencia para la mayoría, que huye ya de lo vacío y hueco de esta clase política incapaz y adocenada de la que nos vemos obligados a escoger lo menos malo, siendo todo escombro.

Que el nuevo consejero sea, dicen, agricultor, veterinario y funcionario no va a ser un brindis al sol. Que venga de un partido cuya postura oficial es el negacionismo climático, tampoco

Me imagino que el nefasto Arranz, director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, seguirá adscrito a su departamento, o a otro, qué más da. Lo que no tengo muy claro es en qué consejería, con este carajal de tener Medio Ambiente con Energía y la Política Medioambiental con Agricultura y Ganadería. El carajal, digo, que es a propósito para que primen obtención de energía sobre un medio ambiente arrasado, y la productividad agropecuaria sobre lo natural. Que el nuevo consejero sea, dicen, agricultor, veterinario y funcionario no va a ser un brindis al sol. Que venga de un partido cuya postura oficial es el negacionismo climático, tampoco. 

Me huelo un neoliberalismo rampante y vincular la docencia, aun al máximo nivel, con el negocio y la industria puede conducir a un grave dirigismo

Pero lo de Quiñones, qué regalo, qué gran satisfacción para este prohombre. Cuando muchos pensaban que le iban a dar una “patada hacia arriba” al Senado, lo mismo como recambio a Antonio Silván en la, esperan, inminente próxima legislatura, resulta que no: nada menos que en la Consejería de Industria, Universidades, Empleo y Comercio va a sentar sus reales. Que lo meter universidad junto a industria puede parecer un gran invento, pero me huelo un neoliberalismo rampante y vincular la docencia, aun al máximo nivel, con el negocio y la industria puede conducir a un grave dirigismo.

Una cosa es que las universidades busquen a la empresa como colaboradora en el desarrollo de investigación y otra cosa es que los intereses empresariales controlen la docencia. Otra vez que me gustaría equivocarme, pero si a esto unimos el explosivo crecimiento del número de universidades privadas, entenderán que me palpe la ropa. Más, y no pequeño el temor, cuando es la propia Junta la que evalúa la idoneidad o no de la instauración de grados, a través de la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Castilla y León. Recordemos el caso del grado de medicina en Ponferrada, las tiranteces de la ULE con la Junta y el papelón de “Morala de la llorería”, culpando a la ULE por no montar la facultad. Eso de que la ULE pudiera evaluar su idoneidad, y no la Junta, es ciencia ficción.

En ámbitos municipales, ahí donde esté participada por los correspondientes ayuntamientos, también. Legalmente impecable. Moralmente, absolutamente ilegítimo

En León y Castilla esta prerrogativa de autoevaluación, aparte de la omnipotente Junta, solo la tiene el Somacyl (miren, a donde pensé que iban a mandar a Quiñones). Esta bestia parda de la contratación, al ser a la vez promotora y empresa pública hace de mangas capirotes y se visa sus propios proyectos en territorio CyL. En ámbitos municipales, ahí donde esté participada por los correspondientes ayuntamientos, también. Legalmente impecable. Moralmente, absolutamente ilegítimo. El ayuntamiento de León, sin ir más lejos, ha entrado a ese juego. Obras de Calle Ancha, la sinuosa pasarela sobre el Bernesga que nadie quiere construir o la tristemente célebre central de biomasa de Puente Castro son ejemplos de este funcionamiento público-privado tan rarito.

Yo creo que para lo que es el PP, que busca la ruina de nuestro medio ambiente, la obtención de energía de medios finitos y falsamente renovables, la implicación turbia con esa parte también turbia del empresariado, para la destrucción de empleo de calidad, en aras de una precariedad cada vez mayor, y la privatización del sector universitario, Juan Carlos Suárez Quiñones se va a desempeñar con la brillantez que le caracteriza.

Esta versión ya 2.0 de consejero creo que le va a permitir concluir la labor iniciada en Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, que no en vivienda. Por cierto, inciso, que este Mañueco ha decidido no ocuparse del mayor problema nacional, que es la vivienda, y se ha pasado por el forro la consejería. Pensará que es cosa de Perro Sanxe y que, además, encargándose Pollán de desregular a todo quisqui, lo que van a sobrar son viviendas. Recordemos que lo normal es que a Pollán no le salgan los números.

El ponerle cerca de la industria también le pone más cerca del servicio a sus fines y proyectos, a los que ya había servido muy por encima de sus posibilidades, casi legales

Retomo, y vuelvo a eso de la culminación de la labor por parte de Quiñones. El ponerle cerca de la industria también le pone más cerca del servicio a sus fines y proyectos, a los que ya había servido muy por encima de sus posibilidades, casi legales. Si yo fuera Macario Fernández, el Rey del Zinc, estaría dando palmas con las orejas. Repasen el caso, con aquella relación tan sospechosa del hijo del consejero con el empresario metalúrgico. El caso, denunciado por ecologistas ante Anticorrupción, fue archivado… si la mujer del César levantara la cabeza.