De la caída al trompazo
Ahora que llega el verano y que los días son más largos hay más tiempo para leer; quizá por eso ayer mismo todos los medios de comunicación se hicieron eco de que Santos Cerdán, el ex secretario de organización del PSOE, ha escrito un libro autoeditado con el dramático título “La caída. Poder, relato y destrucción en la era del juicio político”- ahí es nada- que puede comprarse en Amazon al nada módico precio de 20,70 euros en tapa blanda.
Voy a ver si consigo que algún incauto dispuesto a incrementar el patrimonio de este presunto delincuente comprándole una obra tan esperada me lo preste para echarle una ojeada en vacaciones porque estoy segura de que las ciento y pico páginas- 156 creo- no tienen desperdicio.
Se trata de una novela de ficción, de humor surrealista, que algunos tildan incluso de “manual de gestión reputacional”- como si a este personaje le quedase alguna reputación que gestionar-
Por lo que trasciende a los medios, se trata de una novela de ficción, de humor surrealista, que algunos tildan incluso de “manual de gestión reputacional”- como si a este personaje le quedase alguna reputación que gestionar- una obra en la que este héroe de la Democracia defiende que es víctima de una persecución política por parte de los malos malísimos de la bendita UCO que, según él, es la que está detrás de este ataque injustificado que lo sitúa como el cabecilla de una organización criminal. Y por si la inquina que le demuestra la Benemérita fuera poca, se añaden unos jueces rencorosos ejerciendo el manido “lawfare”, y todo porque, como ha tenido tal poderío- otro como la Montero- les cae muy gordo. Menudo atropello más grande.
Pobrecillo el hombre, que se enteró del informe de la UCO y de su imputación sentadito en su escaño del Congreso durante el Pleno en junio del año pasado y por la que según él “nadie” (qué forma más rara de llamar a Sánchez) le pidió la dimisión.
De su paso por la cárcel, según cuenta, está muy quejoso porque recibió el mismo trato de los demás internos, que solo le dejaban hacer 25 llamadas a la semana, pero a 2,20 euros cada una, lo cual, señala tristemente "al final de mes es bastante"
Porque, no lo duden, el protagonista de este relato delirante está imputado y ha estado en prisión provisional injustamente, porque nada tiene que ver con ello el amaño de adjudicaciones de contratos públicos, la presunta trama para el cobro mordidas o las cloacas del PSOE y la fontanera… De su paso por la cárcel, según cuenta, está muy quejoso porque recibió el mismo trato de los demás internos, que solo le dejaban hacer 25 llamadas a la semana, pero a 2,20 euros cada una, lo cual, señala tristemente "al final de mes es bastante". Una pasta gansa, vamos, 110 euros (Vendiendo 6 libros le sobra para algunos cafés)
Y es que, en el sentir de nuestro héroe, como en el de tantos otros que acabarán escribiendo secuelas de esta obra maestra, los pequeños “deslices” por los que ha sido tan injustamente imputado son “pecata minuta”, nada más allá que la consecuencia lógica del ejercicio del poder, tal y como éste y tantos otros de los suyos lo entienden. ¿Quién no amaña, quién no roba o quién no coloca a sus parientes al margen de esas antiguallas del “mérito y la capacidad”- conceptos del siglo pasado- en el mundo en que vivimos?
A ver si va a ser Cerdán el más tonto del lugar y no se va a cobrar el gran servicio que ha prestado a nuestra Democracia tras haber ejercicio de muñidor de las primarias socialistas que lograron que Sánchez recuperase Ferraz; por no olvidar su reconocido papel de "arquitecto" de los pactos primero con el PNV – cuando con sus cinco diputados tramó la moción de censura de 2018 por la que desalojaron del poder a Rajoy- y después con los “demócratas” de BILDU, o con el delincuente de Puigdemont para lograr la investidura de Sánchez en 2023, empeños todos ellos muy loables a los que debe añadirse la inmencionable “ley de amnistía” y en los que tuvo la ayuda inestimable del de las “joyas” (de los Romanov).
Dice nuestro adalid textualmente, que "en política, cuando incomodas lo suficiente, dejas de ser útil. Te conviertes en un problema. Y los problemas no se gestionan, se eliminan"
En el colmo de la catarsis, dice nuestro adalid textualmente, que "en política, cuando incomodas lo suficiente, dejas de ser útil. Te conviertes en un problema. Y los problemas no se gestionan, se eliminan".
Efectivamente.
Siento comunicarle, señor Cerdán, que se ha convertido en un problema y de los gordos para el PSOE y para Sánchez que le va a ningunear absolutamente, abandonándole completamente a su suerte. Se va a desvincular de usted totalmente, como si no hubiera existido, dinamitando esa malentendida lealtad que a usted le hace callar todo lo que sabe, esa “trastienda” que conoce y esconde y que, si quiere redimirse, debería compartir con la justicia por el bien de nuestra Democracia. Tire de la manta hombre, que le da para otro libro para el que ya le sugiero título: “El trompazo” pero de Sánchez, a poder ser.