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Pan y Circo

No sé ya qué tiene que pasar para terminar con este Gobierno y en particular para que caiga Sánchez de una vez.

 Y es que en el sinfín de causas penales que asolan a nuestros actuales gobernantes con Sánchez a la cabeza, el Presidente se ha convertido en la médula espinal de esta tupida maraña de degradación, plagada de delitos concomitantes e interconectados que, distribuidos en numerosos casos abiertos- y los que se abrirán-, salpican de putrefacción la vida pública y contaminan a todos aquellos que siguen permitiendo, de una forma u otra, que las cosas sigan así.

Cierto es también que este absoluto dislate está sirviendo, en contrapartida, para dignificar todavía más a aquellas instituciones de nuestro Estado de derecho que, pese a los envites de fontaneros y similares, han mantenido la cabeza alta y los principios indemnes. Bendita UCO, como ya la he calificado alguna vez, y benditos todos aquellos jueces y fiscales que están intentando poner orden entre tanta mezquindad a no poco coste.   

Entre los casos más llamativos en ciernes está el abierto contra Begoña Gómez, esposa de Sánchez, por su afición a hacer negocios privados aprovechando su posición, en el que se han visto arrastrados su asesora y su amigo Barrabés, para el que la “esposísima” escribió cartas de recomendación dirigidas a Red.es, empresa pública cuya cúpula nombraba su maridito Sánchez.

Curiosamente, la apertura de esta causa en 2024 motivó el paripé de cinco días de Sánchez meditando sobre si renunciaba o no a la presidencia del Gobierno. Para desgracia nuestra no solo no renunció, como hubiera sido lógico, sino que ahora el juez Pedraz sitúa precisamente en este hecho el origen de la “cloaca del PSOE” que, de la mano de la fontanera Leire- exconcejal socialista enchufada en varias empresas públicas- tras aquellas cavilaciones presidenciales se centró en dificultar la investigación de los numerosos casos de corrupción que salpican al PSOE, al Gobierno y, muy en particular, personalmente a Sánchez (otra vez).

Y por si esto no fuera bastante, se ha destapado recientemente la caja de los truenos con el caso Plus Ultra, también en fase de investigación, que tiene como presunto líder a la “joya moral” del PSOE, el ex Presidente Zapatero, al que se le atribuyen entre otros delitos el de tráfico de influencias

Esa labor entorpecedora además se ha llevado a cabo de la forma más sucia posible intentando buscar trapos sucios para arruinar la reputación de los investigadores de la UCO y de la Fiscalía Anticorrupción  como medio de protección a Sánchez  y a sus íntimos, cada día más acorralados; en estos momentos esta investigación está en manos de la Audiencia Nacional y de un Juzgado de Madrid que día a día van desenmarañando las correrías de estos presuntos delincuentes que tanto han velado por el  flamante Presidente Sánchez.

Y por si esto no fuera bastante, se ha destapado recientemente la caja de los truenos con el caso Plus Ultra, también en fase de investigación, que tiene como presunto líder a la “joya moral” del PSOE, el ex Presidente Zapatero, al que se le atribuyen entre otros delitos el de tráfico de influencias,  el de blanqueo de capitales, el de pertenencia a organización criminal, el de apropiación indebida y  el de falsedad documental a los que recientemente parecen sumarse  el de fraude fiscal y contrabando.

Por cierto que el primer partido del Mundial no ha ayudado a que funcione el “pan y circo” como estrategia de distracción masiva con la que seguro que cuentan Sánchez y sus adláteres para desdibujar esta realidad pavorosa y costear su veraneo público

Veremos en qué para la cosa, pero no pinta bien. Sea como fuere, el PSOE ha perdido ese referente, ese valor ético, ese dechado de virtudes que Sánchez ha paseado bajo palio de mitin en mitin a la caza del voto de los irredentos que siguen defendiendo lo indefendible y resistiéndose a creer en el repugnante cinismo del exmandatario.

Y entre tanto mediados de junio y tan cercano el verano, el inquilino de la Moncloa se resiste a no disfrutar de sus merecidas vacaciones con cargo al Erario público.

Por cierto que el primer partido del Mundial no ha ayudado a que funcione el “pan y circo” como estrategia de distracción masiva con la que seguro que cuentan Sánchez y sus adláteres para desdibujar esta realidad pavorosa y costear su veraneo público para, una vez disfrutado, permanecer atrincherados en la Moncloa hasta los últimos estertores, cueste lo que cueste y caiga quien caiga.