De sonrojo en sonrojo
JUNTS, socio del Gobierno a veces sí y a veces no- dependiendo lo que sean capaces de exprimirle- ha cumplido su amenaza votando en contra del Decreto- ley que contenía la prórroga de los alquileres con el aderezo de la abstención del PNV; por cierto, es el octavo Decreto-ley que se le viene abajo a este Ejecutivo en un hecho insólito en democracia que desde luego no responde a la buena marcha de esta legislatura claramente fallida en la que este tipo de anomalías se han convertido en regla.
No sé a ustedes, pero a mí las reacciones histriónicas de esta señora me dan la risa
Con esta nueva derrota parlamentaria se ha evidenciado, una vez más, la extrema precariedad de este Ejecutivo en el que la parte débil (pero necesaria) de SUMAR consiguió rematar un ridículo espantoso en el Congreso que comenzó cuando, a sabiendas que iba a ser prácticamente imposible su convalidación, llevó a aprobación esta engañifa de Decreto-ley, porque Yolanda Díaz, adicta a las pataletas, amagó con un plante en el Consejo de ministros. No sé a ustedes, pero a mí las reacciones histriónicas de esta señora me dan la risa.
En el colmo del surrealismo, y demostrando su poca confianza en la convalidación de este Decreto-ley, la vicepresidenta segunda, en la misma mañana de la votación, ha llamado a la movilización social si se tumbaba como así ha ocurrido finalmente. "No nos vamos a rendir", ha dicho. "Hay batallas que se pierden en las Cortes pero están ganadas en la calle", clamaba durante la rueda de prensa posterior al Consejo de ministros, en una puesta en escena que no vaticinaba nada bueno.
Pues bien, como era más que previsible pese a tanto teatrillo, la votación ha sido fallida, y este sucedáneo de norma ha sobrevivido escasamente un mes que servirá, eso sí, para volver locos a arrendadores y arrendatarios generando, si cabe, una mayor inseguridad jurídica en el tema habitacional en una tónica que, por desgracia, parece haberse normalizado en nuestro ordenamiento jurídico.
Se ha escenificado de forma sangrante con la huida de los ministros socialistas de la bancada azul durante el debate, dejándoles solos en esta sonora derrota
Ahora que esta vez SUMAR ni siquiera ha conseguido que el PSOE-su contraparte en el Gobierno- haya empleado ni un mínimo de esfuerzo para conseguir sacar adelante este Decreto-ley, lo que, por cierto, se ha escenificado de forma sangrante con la huida de los ministros socialistas de la bancada azul durante el debate, dejándoles solos en esta sonora derrota.
Por si fuera poco, se han visto vilipendiados por sus socios circunstanciales de investidura que esta vez no han abrazado los argumentos de Yolanda Díaz y los suyos, absteniéndose el PNV y votando un no rotundo los de JUNTS a los que no han seducido los cantos de sirena de la vicepresidenta que el día antes de la votación tomaban forma de bonificaciones fiscales a los propietarios afectados por la prórroga de los alquileres o su apoyo al IVA franquiciado para los autónomos.
Que digo yo que llamarles no hace tanto “clasistas y racistas” no habrá suscitado la simpatía de los de Puigdemont, porque PP y VOX están más acostumbrados a este tipo de “epítetos” que, sin embargo, no parecen haber gustado mucho a quienes tan “desinteresadamente” están sustentando a este Ejecutivo del que forma parte, aunque parece olvidarlo, la propia Yolanda Díaz.
Tras esta sonora derrota en la votación SUMAR ha acusado al PSOE de no a ver acertado en la negociación para la convalidación del Decreto-ley y de dejarles completamente “solas”- literal si recordamos lo de la huida de la bancada-, reprochando a la propia ministra Isabel Rodríguez, que se ocupa (o mejor, se desocupa) de la vivienda, de su falta implicación en una medida que afecta a los contratos de alquiler de miles de familias que vencen en 2026 y 2027.
A la vista de esta reacción debemos entender entonces que la delirante llamada a la movilización de la ciudadanía que ha realizado hoy martes Yolanda Diaz es contra este Ejecutivo del que ella misma forma parte relevante... De sonrojo en sonrojo.