Ribeiro rescata un punto para la Cultural en una tarde al borde del naufragio
El talento del brasileño evita la derrota ante una brillante Real Sociedad B en el Reino de León
En el peor momento, cuando todo parecía perdido, con el agua al cuello y casi sin opciones, tuvo que aparecer Ribeiro para rescatar a los suyos.
Hasta que el brasileño emergió en el campo, todo fue un desastre, un caos. La Cultural, sin pulso y sin juego, estuvo a merced de la Real Sociedad B, que resultó un equipo magnífico: fresco, descarado, atrevido y con ganas.
Tan superior fue el conjunto visitante que su gol, que se hizo realidad en la segunda mitad, fue el premio a su mejor fútbol ante una Cultural desorientada, con Bicho y Pibe desaparecidos, con Chacón buscadosu brújula, con las bandas muy al límite, muy tocadas. La máquina, ayer, estaba gripada.
Todo fue un nudo imposible hasta que apareció Ribeiro para arreglar un poco la tarde. Su juego es diferente a todo y su talento un punto superior. El resultado, un empate que no es poco en un duelo de estas características.
Un inicio sin dueño y primeras advertencias
El partido arrancó con la Cultural intentando sorprender por el costado derecho, con Calero muy profundo desde el primer minuto. Sin embargo, pronto la Real Sociedad B comenzó a sentirse cómoda con el balón. Mikel Rodríguez, uno de los futbolistas más destacados del filial, asumió la batuta y empezó a ordenar el juego visitante.
Ribeiro, y gol
25 minutos en el terreno de juego ha necesitado Lucas Ribeiro para rescatar 1 punto en el Reino de León.
— GRADA B pro (@GradaBpro) January 3, 2026
Es diferencial el 15 de la @CyDLeonesa pic.twitter.com/EWxXiMn90L
A los 7 minutos llegó la primera amarilla del encuentro para Carbonell, tras una falta sobre Pibe, síntoma de la intensidad con la que se jugaba. Poco después, un saque de esquina botado por Balda avisó de las intenciones donostiarras, aunque sin consecuencias.
El larguero salva a la Cultural
El primer gran susto llegó en el minuto 17. Ochieng, muy activo desde el inicio, estrelló el balón en el larguero tras un disparo que rozó en Rodri Suárez. Fue la ocasión más clara hasta ese momento y un serio aviso de lo que vendría después. Édgar Badía ya había tenido que intervenir antes para detener otro remate del propio Ochieng.
La Cultural apenas encontraba continuidad en su juego. Bicho y Chacón no lograban enlazar con Manu Justo, mientras la Real B acumulaba llegadas y sensaciones positivas.
Las tres claves del partido
El filial donostiarra fue claramente superior en juego, ritmo e intensidad durante buena parte del encuentro. Con Mikel Rodríguez manejando el balón y Ochieng atacando los espacios, la Real Sociedad B sometió a una Cultural sin continuidad ni profundidad. El gol de Carbonell desde fuera del área (min. 49) fue la consecuencia lógica de ese dominio y pudo haber sido ampliado de no ser por Édgar Badía, decisivo bajo palos.
La entrada del brasileño en el minuto 62 cambió por completo el partido. Ribeiro asumió la responsabilidad, pidió el balón y rompió líneas con su talento. Generó ocasiones, contagió fe al equipo y terminó marcando el gol del empate en el minuto 88. Además, estrelló un balón en el larguero y participó en la acción del gol fallado por Collado en el añadido. Fue el factor diferencial del encuentro.
Con 9.583 espectadores en las gradas, el empate desató el empuje anímico de la Cultural y de su afición. En los últimos minutos, el equipo de Raúl Llona se volcó sobre la portería de Fraga y rozó la victoria. Ese arreón final permitió rescatar un punto que parecía perdido y dejó la sensación de que, con más continuidad en el juego, la Cultural puede competir mejor en este tipo de partidos.
Dominio visitante y resistencia local
Superada la media hora, el guion estaba claro: dominio visitante y resistencia local. Mikel Rodríguez volvió a generar peligro con una jugada individual en el área, aunque su disparo fue demasiado blando. La Cultural sobrevivía gracias al orden defensivo y a las intervenciones de Badía.
El primer tiempo se cerró sin goles, pero con la sensación de que el 0-0 era mejor negocio para los de Ziganda, que se marcharon al vestuario conscientes de que debían cambiar algo tras el descanso.
El gol que parecía definitivo
La segunda parte comenzó con movimientos en el banquillo local: entraron Larios y Sergi Maestre buscando energía y equilibrio. Sin embargo, el golpe llegó pronto. En el minuto 49, Carbonell conectó un disparo desde fuera del área que se coló por la escuadra, imposible para Badía. Era el 0-1 y el premio merecido para una Real Sociedad B muy superior.
Durante varios minutos, la Cultural quedó tocada. El filial siguió mandando, con Peru y Balda imponiéndose en el centro del campo, mientras el conjunto leonés no encontraba caminos claros hacia la portería defendida por Fraga.
La entrada de Ribeiro cambia el partido
Todo empezó a girar en el minuto 62. Llona apostó por Lucas Ribeiro y Mboula, y el brasileño transformó el encuentro. Desde su primera intervención dejó claro que el balón debía pasar por él. En el 65 ya estuvo cerca del empate con un remate peligroso.
La Cultural ganó metros, confianza y presencia ofensiva. Thiago Ojeda probó fortuna desde la frontal y Larios comenzó a profundizar por banda izquierda, empujando al equipo hacia el área rival.
Un final de fe y emoción
La insistencia tuvo premio en el minuto 88. Lucas Ribeiro, el único capaz de romper el guion, encontró el gol del empate y desató la locura en el Reino de León. Con el 1-1, la Cultural no se conformó.
En el tiempo añadido, el brasileño volvió a aparecer con un disparo al larguero tras pase de Calero, y ya en el 90+4 Collado tuvo en sus botas el gol de la victoria, pero su remate se marchó alto tras otra acción decisiva de Ribeiro.
Un punto que sabe a alivio
El pitido final confirmó el empate. La Real Sociedad B dejó una gran imagen y se marchó con la sensación de haber perdonado, mientras que la Cultural salvó un punto gracias al talento individual de Lucas Ribeiro. Un empate que, por cómo se desarrolló el partido, sabe a alivio y mantiene con mucha vida a un equipo que necesita recuperar juego y confianza.



