Vuelve el Zaragoza: 'Rafa no me jodas'
Treinta años después del banderín que cambió el arbitraje español el Zaragoza pisa el Reino de León | Rafa Guerrero rememora el episodio del Zaragoza-Barça de 1996, reflexiona sobre su impacto personal y no descarta acudir al Reino si compromisos previos se lo permiten
Casi tres décadas después, el eco de una frase sigue resonando en la memoria colectiva del fútbol español.
Rafa Guerrero, exárbitro asistente internacional y natural de León, vuelve a mirar atrás cuando se aproxima el trigésimo aniversario del célebre Zaragoza-Barcelona del 29 de septiembre de 1996, el partido que lo convirtió en un personaje central del deporte más allá del terreno de juego.
El azar ha querido que, en la antesala de la efeméride, el Real Zaragoza vuelva a cruzarse en el camino en un partido clave que le enfrenta a la Cultural y Deportiva Leonesa, un hecho que Guerrero define como “especial” y cargado de simbolismo.
“No sé si la Cultural me llamará para acudir al partido por esta efeméride, pero desde luego es algo único. Si me llaman veré cómo lo puedo hacer porque tengo otro compromiso el mismo día. No lo sé, realmente”, comenta el excolegiado, hoy colaborador televisivo.
El instante que lo cambió todo
Aquel encuentro en La Romareda, con el marcador favorable al Zaragoza por 3-2, marcó un antes y un después en la percepción del arbitraje. Una acción confusa en el área local, tras la caída de Fernando Couto cerca de Jesús “Chucho” Solana, provocó que Guerrero levantara el banderín para advertir al árbitro principal, Antonio Jesús López Nieto Mejuto González, de una agresión atribuida a Xavi Aguado.
El resultado fue decisivo: penalti, expulsión del número 6 y derrota final del Zaragoza por 3-5. Pero, más allá del marcador, el episodio convirtió a los jueces de línea en protagonistas visibles del juego, rompiendo con décadas de anonimato.
El diálogo (íntegro)
-'Penalti y expulsión', dice Rafa.
-'Vaya, joder Rafa. Cago en mi madre. ¿Y expulsión de quién?' - le espeta nervioso Mejuto.
-'Del número 6', responde Rafa.
[...]
-'¿Y es expulsión y penalti?', intenta asegurarse Mejuto.
-A lo que Rafa, afirma.. 'Sí'.
De linier anónimo a figura mediática
Desde aquel día, la vida de Rafa Guerrero dio un giro radical. Publicidad, tertulias, entrevistas y una exposición constante lo situaron como el árbitro más mediático del país. Sin embargo, la popularidad tuvo un coste emocional elevado.
“Habría sido un error renunciar a todo pero hubo instantes en los que tuve la sensación personal de haber matado a alguien”, ha reconocido en distintas ocasiones. A pesar de ello, su reflexión es clara: “No me arrepiento”.
Guerrero admite que aquel episodio lo acompañará siempre. “Siempre habrá un antes y un después de aquel día. Muchos días viene a mi cabeza aquel momento. Marcó tanto en lo profesional y en lo personal que siempre me acompañará”.
Críticas a la cobertura mediática
El excolegiado leonés también ha sido crítico con el tratamiento informativo que recibió entonces. “Recuerdo además aquella cacería mediática que se organizó. Especialmente en el Heraldo, fueron durísimos conmigo y entraron en lo personal. Creo que el tema no se supo tratar de un modo correcto a nivel periodístico. Hoy hubiera sido otra cosa”, sentencia.
"En Málaga se perjudicó a la Cultural"
Lejos de los banderines, Guerrero sigue vinculado al balón como analista y colaborador en ‘El Chiringuito de Jugones’, el programa dirigido por Josep Pedrerol. Desde esa posición, no ha dudado en opinar sobre la actualidad reciente de la Cultural Leonesa.
Sobre el último encuentro ante el Málaga, en el que se anuló un gol al conjunto leonés, fue contundente: “No hubo falta. Lo vi en directo. No fue falta. La Cultural fue perjudicada claramente”.
Además, tuvo palabras de elogio para el banquillo blanco: la Cultural “tiene un gran entrenador, Ziganda es de lo mejor del equipo. Vamos a ver si recupera la senda de las victorias precisamente con ante el Zaragoza, un equipo que en tanta estima me tiene”.
Han pasado casi treinta años, pero aquel instante sigue vivo. El tiempo avanza, el fútbol cambia, y Rafa Guerrero continúa siendo parte inseparable de su historia.



