Castilla y León contabiliza 1.668 empresas 'zombis', el 4,7% del total del conjunto de España
Castilla y León contabiliza 1.668 empresas denominadas ‘zombis’, sociedades no rentables que solo sigue operando porque los bancos le proporcionan refinanciación de sus deudas, que representan el 4,7 por ciento de las 35.276 que existen en el conjunto de España.
Según la distribución geográfica de estas compañías, la mitad se localiza entre Madrid, Cataluña y Andalucía, con el 20,5 por ciento, 18 por ciento y 11 por ciento del conjunto cada una y algo menos en Galicia y País Vasco, con un 6,8 por ciento y 5,1 por ciento respectivamente, según un estudio de Informa D&B al que ha tenido acceso Ical.
Para el presidente de CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio, este tipo de empresas debe analizarse con rigor y sin caer en “etiquetas simplificadoras”, ya que se trata de sociedades que mantienen su actividad pero que tienen serias dificultades para generar recursos suficientes, atender sus compromisos financieros o invertir en modernización y crecimiento.
Para Aparicio, en declaraciones a Ical, el principal riesgo es que estas sociedades es que cronifiquen sus problemas. “Una empresa que no es viable a medio plazo puede comprometer empleo, generar tensiones con proveedores y acreedores, distorsionar la competencia y frenar la reasignación de recursos hacia proyectos más productivos. Por eso es clave actuar con anticipación: mejorar la planificación financiera, reforzar la profesionalización de la gestión, facilitar mecanismos de reestructuración temprana y distinguir bien entre empresas con problemas coyunturales de liquidez y empresas que necesitan una transformación profunda para seguir siendo viables”, apuntó.
Puestos de trabajo poco formados
Por su parte, para el presidente del Colegio de Economistas de Valladolid, Palencia y Zamora (Ecova), Juan Carlos de Margarida, argumenta este tipo de empresas mantienen puestos de trabajo pocos formados, con sueldos con bajo poder adquisitivo y de poca calidad, con ausencia de empleo joven y proactivo, y advierte que su progresiva aparición crean un impacto negativo tanto en el ámbito económico como social en Castilla y León
En este sentido, asegura que Castilla y León “no puede conformarse con que sus empresas simplemente sobrevivan. Hoy existen alrededor de 1.700 empresas en situación zombi en nuestra Comunidad. Detrás de cada una de ellas hay empleo que pierde calidad, inversión que no llega y oportunidades que se escapan”.
Para De Margarida el reto debe ser transformar empresas que sobreviven en empresas que vuelvan a crecer, innovar y generar futuro para que los jóvenes castellanos y leoneses no tengan que buscar fuera las oportunidades que deberían encontrar en la región, por lo que reclama un posicionamiento claro y contundente de las políticas económicas y sociales, tanto públicas como privadas, “para eliminar la lentitud de una burocracia administrativa que entorpece cualquier iniciativa en pro del progreso regional”.
Microempresas
Más del 81 por ciento de las compañías identificadas como zombis en España son microempresas, cerca del 10 por ciento son pequeñas compañías, un 5 por ciento medianas y casi un 4 por ciento grandes empresas.
El número de empresas zombis se incrementó a nivel nacional un 19 por ciento entre 2021 y 2022, debido al impacto de la crisis causada por la Covid-19 en el tejido empresarial, observándose una tendencia descendente a partir del año 2023, ya que su número descendió un 27 por ciento. De las más de 35.600 empresas zombis que existían en 2025, casi la mitad permanece en la misma situación, el 49 por ciento, y un 5 por ciento ha cesado su actividad, de forma oficial o no.
El sector de Construcción y actividades inmobiliarias es el que más empresas zombis reúne, con el 31 por ciento del total, un 24 por ciento concentrado en la rama de inmobiliarias. Le siguen Comercio y Servicios empresariales que representan un 19 por ciento y un 14,5 por ciento respectivamente. Al contrario, los porcentajes más bajos se localizan en Industrias extractivas con solo el 0,27 por ciento, Educación, Energía y Sanidad, que no llegan al 2 por ciento, Comunicaciones, un 3 por ciento, y Transportes y Otros Servicios, con cerca del 4 por ciento en ambos casos.