Alejandro Fernández gana el Certamen de Poesía del Carnaval en La Bañeza
El creador de contenido Alejandro Fernández Félez, natural de La Bañeza, se ha alzado con el primer premio del XIV Certamen Nacional de Poesía Satírica, celebrado dentro de la programación oficial del Carnaval de La Bañeza y organizado por la Peña La Sardina.
El concurso constituye uno de los actos más representativos del carnaval bañezano, una fiesta declarada de Interés Turístico Nacional y reconocida por su tradición satírica, en la que las coplas y versos cargados de ironía y crítica social ocupan un lugar central cada año.
Una tradición con sello propio
El certamen reúne en cada edición a participantes de distintos puntos del país que compiten con composiciones en las que el humor y la agudeza son protagonistas. La convocatoria forma parte del programa oficial del Carnaval de La Bañeza, una cita que convierte a la ciudad en referente de la sátira popular.
Fernández Félez ha destacado que “formar parte de esta tradición y, además, recibir el primer premio en esta edición supone un orgullo muy especial”, al tratarse de un reconocimiento obtenido en su localidad natal.
De las redes sociales a la poesía satírica
Conocido por su actividad como creador de contenido en redes sociales, donde difunde historias ligadas a la cultura, la memoria y las raíces familiares, el ganador ha defendido en numerosas ocasiones la importancia de poner en valor la identidad local. En este sentido, considera que el premio le permite unir su vertiente digital con la cultura popular que ha marcado su trayectoria personal.
El autor ha agradecido “a la organización, al jurado y al público del Carnaval de La Bañeza” el reconocimiento recibido, subrayando que el galardón no solo distingue una composición concreta, sino que pone de relieve la vigencia de una tradición colectiva.
Compromiso con la cultura local
El vencedor del certamen ha avanzado su intención de seguir trabajando para que “la cultura local, el humor y nuestras raíces sigan teniendo espacio tanto en las calles como en el entorno digital”, reivindicando el papel del carnaval como plataforma de expresión crítica y celebración identitaria.