8M en León, la llamada a la igualdad
Las instituciones de la provincia de León -Universidad, Ayuntamiento, Diputación, Subdelegación del Gobierno y Delegación Territorial de la Junta- se unieron hoy viernes para conmemorar el Día de Internacional de la Mujer, que se celebra este domingo, 8 de marzo, con un acto organizado por la institución académica y en el que se puso el foco en la educación como “garantía para que la igualdad no sea reversible” y que “no dependa de la voluntad de una generación”, sino que “quede arraigada en la conciencia de las que vendrán”.
Así, las cinco instituciones se unieron “por la reivindicación” ante una desigualdad que “sigue siendo un desafío estructural que interpela a todos”. Así lo trasladó la rectora de la Universidad de León (ULE), Nuria González, convencida de que la institución académica “no puede permanecer impasible” y señaló que, a pesar de que en las aulas “hay ya más mujeres que hombres”, la segregación educativa “persiste”, mientras que “los sesgos sexistas aún condicionan las decisiones académicas, limitando el acceso femenino a ciertos campos del conocimiento”.
Transformación
Por ello, González se fijó como misión “transformar la academia para que el talento no encuentre más límites que la propia voluntad”, al tiempo que reivindicó la figura Urraca I de León como “primera reina de pleno derecho en Europa, para lo que “en el siglo XII ya ejerció una autoridad que el sistema pretendía negarle” en “una lección de liderazgo”.
Por su parte, el alcalde de León, José Antonio Diez, lamentó que la brecha de género es “todavía una herida abierta”, concretamente en el empleo en la ciudad, ya que “seis de cada diez desempleados son mujeres”. “La precariedad tiene rostro femenino y el techo de cristal y el suelo pegajoso son barreras invisibles que debemos defender juntos, con una educación que se prolonga en el modelo de ciudad”, añadió.
En este sentido, Diez advirtió que “no se puede permitir que el talento se pierda por falta de conciliación, estereotipos o desigualdades desde la infancia” y abogó por una sociedad que “eduque en igualdad”, en la que “el prestigio, el salario y las oportunidades dependan de la capacidad y no del género” para que la igualdad “deje de ser un ideal y se convierta en un compromiso de presente y de futuro en la ciudad”.
Courel y la mujer rural
Una brecha de género que “es aún más profunda en los pueblos”, según aseguró el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, convencido de que “las mujeres rurales son el sostén del territorio” y de que “cargan con una invisibilidad histórica y discriminaciones múltiples o intersectoriales”, a pesar de ser “el motor del emprendimiento y el dinamismo, liderando proyectos que fijan población y crean oportunidades”.
“Fomentamos la corresponsabilidad con un reparto justo de derechos y deberes y trabajamos para dotar a los municipios de servicios que garanticen la autonomía profesional y personal”, afirmó Courel, para quien la educación es una cuestión “clave”, pero no solo en las aulas, sino mediante “recursos y oportunidades que permitan a cada persona desarrollar su talento y participar plenamente en la vida de sus pueblos”, con el objetivo último de que “la igualdad sea la fuerza que impulse la provincia”.
Desigualdades de áreas
Para el subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, el desafío también se extiende a otros espacios sociedad, ya que “existe desigualdad en áreas que se creían neutras” como la ciencia o la seguridad, y puntualizó que la igualdad real “sería una quimera si no se garantiza antes la seguridad de las mujeres”. “La verdadera seguridad democrática nace en las aulas, educando en respeto mutuo, desechando roles de control y construyendo una convivencia basada en la equidad y la libertad”, comentó.
Finalmente, el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en la provincia, Eduardo Diego, explicó que la celebración del acto en la Facultad de Educación “simboliza el germen de futuro y representa el espacio donde a lo largo de la vida se aprende a mirar al mundo, se construyen valores y se forman las convicciones que darán forma a la sociedad que está por venir y que, a su vez, educarán a las mujeres futuras”. Para Diego la igualdad debe ser “el principio que oriente cada enseñanza, con una perspectiva de género que garantice que cada centro sea un espacio de igualdad” y para lo que las instituciones “se unen en la voluntad de no permitir que se desdibuje ni uno de los derechos conquistados”.





