El tiempo
Encuentros con 'H'

Abel Vergara (Alantre): "El leonesismo es muy amplio, y más complejo de lo que a veces se piensa"

"Desde Alantre creemos que la transición hacia un Estado Federal sería beneficiosa para el conjunto del territorio porque aportaría la seguridad jurídica y la estabilidad de la que el modelo autonómico actual carece"
Foto Abel entrevista
Abel Vergara, cabeza de lista en León por Alantre.

Nos encontramos con Abel Vergara, cabeza de lista en León por Alantre. Trataremos de acercarnos a la óptica de esta joven formación a través de los ojos del también joven candidato. Activista comprometido, no creemos que sus opiniones nos dejen indiferentes.

Cuéntanos, Abel, algo de tu trayectoria y de cómo llegas a Alantre, por tus convicciones, sentimientos. ¿Qué es lo que más te identifica con la formación?

Mi interés por la política como herramienta para cambiar las cosas surgió a una edad temprana. Con 20 años acepté formar parte de la candidatura de Izquierda Unida a las elecciones municipales de 2019 en Boñar, volviendo a formar parte de la misma en 2023. Nunca he estado afiliado a este partido, pero siempre he simpatizado con la defensa de los derechos sociales de IU. Tampoco fueron pocas las veces que intenté hablar sobre la autonomía de Léon con diversas personas del partido, y la respuesta era siempre la misma: eso ahora no toca.

Quizá el punto de inflexión que me empujó a entrar en Alantre fue la defensa de las Juntas Vecinales. La actual concejala de IU en el ayuntamiento de Boñar, Mariana Fernández, consiguió presentar una moción que exigía restituir las Juntas Vecinales del municipio, que habían sido eliminadas en los años 60. La moción fue aprobada por unanimidad, sin embargo, ninguno de los partidos que la aprobaron en el ayuntamiento se hicieron eco de ello en las instituciones superiores. Al menos no hasta que Alantre presentó unas preguntas al Gobierno reclamando explicaciones sobre este asunto, y la modificación de la Ley que impide restituir las Juntas Vecinales.

Ahí me di cuenta de la lucha contra molinos de viento que supone pertenecer a un partido estatal en un lugar como León. Por mucho empeño que le pongas a las cosas, si desde Madrid no te escuchan, poco o nada podrás hacer. Que conste que mi lealtad a Mariana como compañera sigue siendo la misma que el primer día, pero si entré en Alantre fue precisamente porque considero que los partidos deben rendir cuentas ante la ciudadanía que representan, y no ser meras sucursales de un conglomerado mayor que hace y deshace desde la capital.

¿Qué fue lo que te llevó a dar el paso para liderar esta candidatura?

Alantre es un partido pequeño que apenas tiene cuatro años, y la mayoría de personas que formamos parte de él combinamos nuestra vida laboral con la política como medianamente podemos. La llegada de estas elecciones no nos era ajena, pero mis compañeras y compañeros no se decidían a dar el paso de liderar la candidatura. En una provincia pequeña dar este paso de gigante supone poner tu cara en una diana que te puede costar muchas cosas, y más aún si trabajas en el sector privado, donde exponerte demasiado políticamente puede jugarte una mala pasada.

Así que di este paso porque considero que nuestra presencia en estas elecciones es importante, y porque tengo el apoyo del resto de personas que conforman el partido, a quienes respeto muchísimo por su decisión. Soy consciente de que no es fácil, pero tengo la madurez suficiente como para saber con antelación a todo lo que me iba a exponer.

Huelga decir que la falta de oportunidades laborales, y la escasez de alternativas en transporte público por nuestra tierra, dificultan mucho el asentamiento de población y desvertebran el territorio.

Trabajo en la otra punta del país porque es el único sitio en el que me ofrecieron un trabajo estable después de meses recopilando noes y silencios laborales en mi propia tierra. Cada año miles de leonesas y leoneses se van fuera por motivos laborales, es una de las principales razones de nuestra despoblación.

¿He de pedir perdón por buscarme la vida y trabajar de lo que he estudiado? Dedicarse a la política es más sencillo cuando provienes del sector público, como la mayoría de candidatos. O si llevas ya más de una década viviendo plenamente de la política.

Alantre tiene un candidato de Boñar, criado íntegramente en Boñar, que ahora mismo vive en Barcelona, pero que trabaja todos los días en la distancia por cambiar a mejor la situación de su tierra. Considero más grave el hecho de vivir en León, pero siendo impasible con la realidad que nos ha tocado vivir.

Di este paso porque creo firmemente en el proyecto que Alantre representa, y lo pienso defender desde cualquier rincón, porque yo me fui, pero no deseo que nadie más tenga que verse obligado a marchar por el mismo motivo.

Haznos, por favor, un breve análisis de la situación actual de la provincia de León, extendiéndolo también a Zamora y Salamanca.

Creo que, análisis sobre nuestra situación actual hay a punta pala, en el plano demográfico, económico, laboral… El problema es el caso omiso que hacen de estos análisis más allá de nuestra tierra. León y Zamora son dos de las provincias con la tasa de actividad más baja y la población más envejecida. Esto justifica, en cierta medida, que sean también dos de las provincias que más pierden población.

Y a esta despoblación se le suman los proyectos extractivistas que pretenden aprovecharse de nuestros recursos naturales, y que no solo perjudican nuestros ecosistemas, sino que además no generan ninguna riqueza. En este sentido quiero agradecer enormemente el trabajo incansable de plataformas como ‘Bierzo aire limpio’, que han conseguido paralizar proyectos como los que pretendía llevar a cabo Repsol en la Sierra de Gistredo.

Huelga decir que la falta de oportunidades laborales, y la escasez de alternativas en transporte público por nuestra tierra, dificultan mucho el asentamiento de población y desvertebran el territorio. Puedes ir en tren de Salamanca a Madrid, pero no de Zamora a Salamanca. Este es un problema que debería unir a todas las administraciones públicas con el objetivo de recuperar la línea ferroviaria Ruta de la Plata que nos fue arrebatada. Pero mientras el resto de partidos juegan al “y tú más” entre la Junta y el Gobierno de España, perdemos segundos que son valiosos. Podría seguir hablando de los cientos de problemas que tenemos, pero no acabaría nunca, por desgracia.

Una crítica de lo hecho hasta ahora por el leonesismo. Cabe quizá también analizar los motivos por los que quizá no acabe de calar.

El leonesismo es muy amplio, y más complejo de lo que a veces se piensa. La mayoría de la población leonesa está a favor de constituir una autonomía propia. Sin embargo, esta mayoría no se ve reflejada en las urnas, con una abstención del 40% y un apoyo al bipartidismo clásico que abruma. El leonesismo es un movimiento social transversal, la política no. Con esto quiero decir que es muy complicado que un solo partido político sea capaz de aglutinar todo un movimiento social que va más allá de la mera cuestión partidista, algo que hemos visto a lo largo de las últimas décadas.

Precisamente atendiendo a estos problemas de crecimiento político dentro de un movimiento social, considero que la existencia de Alantre no divide el leonesismo clásico, sino que plantea una alternativa que hasta el momento no se encontraba representada. Alantre plantea una propuesta que aglutina el autonomismo y la defensa de las justicias sociales y territoriales. Las únicas personas que dividen este movimiento que aboga por respetar la soberanía de los pueblos son aquellas que, Constitución en mano, no respetan ese derecho.

Cuáles crees que deberían ser las acciones que desde este movimiento se deberían realizar para que “nos llegue” más. Y hablemos tanto desde los partidos como desde las asociaciones.

Desde Alantre consideramos el autonomismo un medio para lograr un fin, y no la inversa. Este movimiento es una de las patas de nuestra mesa, sumado a la justicia y los derechos sociales, la protección de nuestro entorno natural, o la defensa de la democracia más pura representada en nuestros concejos abiertos.

Desde Alantre abogamos por la desprivatización de la sanidad y la educación, que deben ser públicas y garantizar servicios en entornos rurales. Exigimos que se dote de más medios y competencias al hospital de Ponferrada

Si una de esas patas falla, la mesa cae, y el autonomismo deja de tener sentido. Para mí personalmente la defensa de la autonomía no es más importante que la lucha contra la LGTBIQ+fobia en nuestros pueblos. Son luchas complementarias, no superpuestas.

Por otro lado, el asociacionismo es fundamental en movimientos tan amplios y transversales, aquí cada una de ellas aporta algo, no considero tampoco que deba haber una sola.

¿Y lo que podemos hacer cada uno a nivel individual?

Organizarnos. En un mundo que nos quiere individualizados y centrados en nuestras prioridades personales, cualquier cambio social y político requiere de una amplia organización colectiva. No digo con esto que todo el mundo deba sumarse a un partido o asociación concretos, pero cada grano de arena cuenta.

Por tanto, a nivel individual, lo que cada persona puede hacer es acercarse a la organización con la que sienta mayor afinidad y crear bloques colectivos para acciones concretas. Ése es el germen de cualquier asociación: sentir que formas parte de un todo más grande y que tu trabajo se complementa con el de tus compañeras y compañeros.

Hablemos ahora del proyecto político de Alantre. Vuestras ideas sobre cuestiones concretas: sanidad, educación, infraestructuras.

Lo que llevamos reclamando desde el principio; la defensa de lo público.

Llevamos casi cuatro décadas con un gobierno del Partido Popular, apoyado en las dos últimas legislaturas por Ciudadanos y VOX respectivamente. Hemos vivido un retroceso alarmante en servicios públicos, que ha derivado en una peor atención al bienestar de nuestra ciudadanía.

Desde Alantre abogamos por la desprivatización de la sanidad y la educación, que deben ser públicas y garantizar servicios en entornos rurales. Exigimos que se dote de más medios y competencias al hospital de Ponferrada, que ha visto agravada su situación en los servicios de oncología.

Una FP 100% pública, con centros distribuidos en las diferentes comarcas, garantizando el acceso a la enseñanza no obligatoria en las zonas rurales. Mejoras en derechos laborales para el personal docente y sanitario, en pos de una estabilidad que consiga convertir los destinos a consultorios y colegios rurales en oportunidades, y no en desafíos agravados. Incrementar el número de ambulancias medicalizadas en los municipios más alejados de un hospital, porque la diferencia entre la vida y la muerte no puede depender de tu código postal.

En cuanto a infraestructuras, urge mejorar varias carreteras de titularidad autonómica, ya que la dificultad para moverse en transporte público obliga a miles de leonesas y leoneses a coger el coche a diario. Bonificar autopistas de peaje, como la que une León con Astorga. Sin olvidarse de impulsar el desarrollo logístico de la provincia, dada su ubicación estratégica en el centro del noroeste peninsular, presionando institucionalmente al gobierno de España para que se adelante la reapertura de la línea ferroviaria de la Vía de la Plata, la mejora del nudo del Manzanal, o la construcción de una terminal de mercancías en el aeropuerto de León.

También es imprescindible potenciar los polígonos industriales en aquellas comarcas que, o bien carecen de ellos, o su estado requiere intervenciones inmediatas para revitalizarlos.

Toca, creo, explicar un poco el esquema federal que persigue Alantre. ¿En qué puede afectar al territorio?

Desde Alantre creemos que la transición hacia un Estado Federal sería beneficiosa para el conjunto del territorio porque aportaría la seguridad jurídica y la estabilidad de la que el modelo autonómico actual carece. Mientras que el sistema de autonomías ha sido un éxito histórico de descentralización, hoy genera constantes conflictos de competencias.

Un sistema federal permitiría una delimitación clara de funciones, donde cada territorio sepa exactamente qué puede y qué no puede hacer. Además, fomentaría una verdadera corresponsabilidad fiscal y una participación directa de las regiones en las decisiones del Estado a través de un Senado con poder real, transformando la confrontación política en una cooperación institucional basada en reglas claras para todos.

En el marco social una de nuestras prioridades es la defensa del feminismo, la diversidad sexual y de género, y colectivos vulnerables que sufren una discriminación agravada como los inmigrantes.

El modelo federal ofrecería una solución más justa para un territorio histórico como el País Llionés. Bajo el actual marco autonómico, nuestras provincias quedaron relegadas a una comunidad birregional donde se ha acentuado el centralismo interno, la pérdida de identidad y la falta de dinamismo económico.

Un Estado Federal permitiría que nuestro territorio se constituyera como un ente federado propio, con capacidad directa para gestionar sus recursos y políticas sin intermediarios, garantizando que su desarrollo no quede supeditado a los intereses de una estructura autonómica excesivamente extensa y heterogénea.

También y a este respecto: ¿cómo pensáis debería ser la transición?, ¿cabría un replanteo del mapa autonómico como paso previo?

La transición es compleja ya que desde el respeto a las aspiraciones y autogobierno del resto de pueblos del Estado se tiene que articular un encaje concreto. Sería un replanteamiento de la configuración del Estado más allá de una mera descentralización, que los sujetos políticos tuviesen capacidad de decidir sobre sus propias competencias en igualdad de condiciones. Aunque para llegar a este punto, habría que esperar a que en el resto de territorios el tablero se moviese hacia este planteamiento del mapa político.

Mientras tanto seguiremos defendiendo la autonomía en el marco actual, porque tanto el País Llionés como Castilla tienen pleno derecho a que se respete su soberanía en igualdad de condiciones que el resto de los pueblos que conforman actualmente España.

Las prioridades de Alantre. En lo social y en cuanto a defensa del territorio.

En el marco social una de nuestras prioridades es la defensa del feminismo, la diversidad sexual y de género, y colectivos vulnerables que sufren una discriminación agravada como los inmigrantes. Parece mentira que haya que recordar algo tan obvio, pero aquí no sobra nadie, más bien lo contrario.

Implantar medidas de igualdad que garanticen la protección de los derechos de todas las personas, como la ley autonómica contra la violencia de género, vilipendiada por VOX y el PP. Crear de una vez una ley autonómica LGTBIQ+ que garantice la protección de las personas del colectivo, principalmente en el ámbito de la sanidad, la educación y el empleo. De hecho, somos la única comunidad que carece de ella.

También consideramos necesario tener centros de acogida permanentes en León, que den servicio a inmigrantes refugiados y personas en riesgo de exclusión social, con unas instalaciones y personal adecuado. Y no nos podemos olvidar de una de las principales carencias de nuestro entorno rural, la falta de residencias de mayores y centros de día públicos, que garanticen un cuidado digno a nuestros mayores, y una mejora considerable de las condiciones precarias a las que se ve sometido el personal de las residencias.

En cuanto a la defensa del territorio, creo que queda más que clara nuestra postura: blindar la figura de las entidades locales menores (Juntas Vecinales) como germen indiscutible de la defensa del trabajo comunal y la protección del entorno. Garantizar una transparencia plena de estas entidades a través de concejos abiertos celebrados por las vecinas y vecinos, y seguir insistiendo en la recuperación de aquellas que ya no existen, y cuyas localidades sufren un agravio comparativo.

¿Ves necesaria la unión de la izquierda “leonesista”, más allá de UPL? ¿Hay hueco para un nuevo camino?

Como he dicho antes, el leonesismo y el autonomismo son movimientos sociales transversales, la política no.

Considero que UPL es un partido completamente necesario, que aglutina gran parte de esa fuerza, pero era evidente que parte de la población leonesa que aboga por la autonomía no se sentía representada.

Si Alantre nació, es porque ocupa un espacio político que hasta ahora estaba desierto, ni los partidos de izquierdas apoyaban con firmeza el derecho a tener una autonomía, ni UPL defendía todas las políticas sociales y progresistas que Alantre lleva por bandera.

Igual deberíamos empezar por dejar de dispararnos en el pie desde nuestra propia tierra. He criticado muchas veces el leonesismo de quienes reducen todo el problema a quemar castillos y gritar “puta Castilla y puta Pucela”, yo no estoy en ese barco.

Cuántas veces habré escuchado eso de “no se puede ser de izquierdas y defender un modelo territorial federal”, bueno, pues aquí estamos para demostrar que sí se puede. Y no cerramos la puerta a nadie, cualquier persona que se sienta identificada con los valores del partido es más que bienvenida a ser una más y participar en igualdad de condiciones.

El crecimiento de partidos de izquierdas apegados al territorio en otros lugares es razón suficiente para ver en nuestro proyecto un futuro de crecimiento que ponga en el centro a la ciudadanía leonesa como sujeto político junto con los derechos sociales y medioambientales.

¿Piensas que puede haber autonomismo o ganas de un esquema alternativo fuera del leonesismo?

Es gracioso que me preguntes por esto porque hay personas que últimamente me critican por “ser blando” a la hora de hablar de la situación del País Llionés en contraposición a Castilla. Pero es que yo no creo que la culpa de que llevemos cuatro décadas así sea únicamente del pueblo vecino. Que yo recuerde, Quiñones fue elegido en León y Mañueco en Salamanca.

Igual deberíamos empezar por dejar de dispararnos en el pie desde nuestra propia tierra. He criticado muchas veces el leonesismo de quienes reducen todo el problema a quemar castillos y gritar “puta Castilla y puta Pucela”, yo no estoy en ese barco.

Hay mucha gente que defiende la autonomía con un pensamiento crítico mucho más sensato, poniendo el foco en los causantes reales de nuestra situación, que son las instituciones y los políticos que las gobiernan, y no una señora de Valladolid.

Esas son algunas de las razones por las que el concepto de “leonesismo” se ha desvirtuado sobremanera, así como el hecho de centrarse en buscar la autonomía únicamente como seña de identidad de un pueblo. Algo que yo defiendo, pero voy más allá, porque si solo me ciñese a la identidad social y cultural para querer la autonomía… yo, como boñarense, estoy más cerca en ese sentido de un asturiano que de un salmantino.

La autodeterminación del territorio es un derecho que nos fue arrebatado de forma completamente antidemocrática a la hora de crear las CC.AA. No queremos ser más que nadie, pero menos tampoco.

Además de los argumentos culturales y jurídicos, también se demuestra en términos económicos y técnicos. Lo hemos visto con el reparto de los fondos miner, los presupuestos del Plan de la Raya para Zamora y Salamanca, o la excesiva centralización de servicios públicos que sufrimos constantemente. Motivos para apoyar esta causa hay de sobra, y razones para hacerlo desde una visión progresista y crítica, dejando de lado un sentir arcaico y caduco, también.

Un asunto delicado: El Bierzo. O de cómo “quitarle metros al Manzanal”

Para mí El Bierzo no es un asunto delicado, quienes lo han tratado como tal son aquellos que solo ven a esta tierra como una oportunidad para crecer electoralmente con un relato a conveniencia. Yo siempre he dejado claro que El Bierzo será lo que las bercianas y bercianos quieran.

Es evidente que cumple con unas características históricas, demográficas y geográficas concretas que lo convierten en algo más que una simple comarca de León. Pero lo que está claro es que antes de tomar decisiones sobre un lugar lo primero que hay que hacer es escuchar a quienes lo habitan.

Una tierra tan plural como El Bierzo, donde confluyen lenguas como el galego o el llionés, y que sufre con creces las consecuencias del cierre de la minería sin plan B de industrialización, merece como mínimo que se la escuche y respete. Más allá de eso, nuestra intención es reclamar un trato justo para la clase obrera berciana, con unos servicios públicos decentes, un hospital que no carezca de medios y personal, y un plan de empleo que pueda garantizar la estabilidad laboral que actualmente brilla por su ausencia.

Danos, si te parece, un pronóstico para estas elecciones y, desde ahí, las razones para votar a Alantre.

Es complicado pronosticar en las que son nuestras primeras elecciones autonómicas. En ese sentido partimos de cero. Si por algo se caracteriza la política de León en los últimos años es precisamente por no seguir del todo las tendencias del resto de provincias de la comunidad. Considero que la distancia entre PP, PSOE y UPL será mínima, y espero que el crecimiento de la ultraderecha no sea excesivo.

Alantre surge en este contexto político con la intención de afianzarse como alternativa de izquierdas leonesa, sin imposiciones, rindiendo cuentas únicamente a quien las merece, la ciudadanía. Los motivos son evidentes, ya he dejado claro que nadie vendrá a luchar por nosotras, tenemos que hacerlo desde aquí.

El 40% de las leonesas y leoneses no acudieron a votar en las pasadas elecciones, quizá para algunas de ellas Alantre es el empujón que hacía falta para sentir que un partido cercano y progresista les representa. Queremos que la política se deje de hacer de arriba hacia abajo, y empiecen a cambiar las cosas directamente desde la voz del pueblo.

Tres deseos, resultado electoral aparte, para este 2026.

Por pedir, que no quede. Que la ultraderecha y sus secuaces desaparezcan de las instituciones y dejen de instaurar su odio en ellas. Salud para todo el mundo, sin que nadie tenga que morir en una lista de espera interminable, o desplazarse cientos de kilómetros para poder acceder a un tratamiento contra el cáncer. Y la libertad de todos los pueblos secuestrados, como Palestina o el Sáhara Occidental.